La asertividad

La asertividad es la capacidad de poder expresar nuestras opiniones e ideas de forma respetuosa. En este artículo te mostramos 25 Ejemplos de Asertividad.

Esta habilidad es una cualidad de comunicación que desarrollamos con el respeto y la paciencia. La asertividad es una de las cualidades humanas que más necesitamos para tener un buen desenvolvimiento de nuestras relaciones personales y laborales.

Un ambiente asertivo y honesto genera respeto. ¿Quién no ha estado en un ambiente cargado de situaciones incomodas? Bien sea en la universidad o en el trabajo, en algún momento nos hemos visto envueltos en una situación de tensión, bien sea por una conversación o por una discusión.

La asertividad bien aplicada te da la libertad de poder compartir tus pensamientos e ideas sin generar incomodidades, o al menos buscando evitar las faltas de respeto. Esto es un principio necesario para todos nuestros ambientes sociales.

Ahora sabiendo todo esto, nos encontramos en el siguiente cuestionamiento:

 ¿Cómo podemos volvernos más asertivos?

Con la asertividad podemos autoafirmar nuestras opiniones, ya que la asertividad no se trata de silenciar lo que queremos expresar, sino todo lo contrario, la idea es poder hacerlo con respeto. Cuando nos referimos a “expresarnos” también nos referimos a las expresiones y opiniones negativas. Sería irreal decir que todas nuestras opiniones son positivas, pero aun dando a entender que estamos experimentando un sentimiento negativo o que tenemos una idea negativa sobre algo en particular, podemos hacerlo sin ofender, incluso cuando seamos nosotros los que recibimos los comentarios negativos.

25 Ejemplos de Asertividad
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Ejemplos de Asertividad

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1. Asertividad positiva

La asertividad positiva se basa en reconocer las características y actitudes positivas de los demás. Cuando aprendemos a reconocer y a decir las cosas positivas de una persona en cuanto lo percatamos, podemos empezar a ver lo bueno y lo positivo que también tenemos nosotros. Esto nos ayuda a desarrollar una mejor autoestima y confianza.

2. Comprensión

La comprensión es parte elemental de la asertividad, cuando comprendemos la situación de la otra persona podemos respetar su opinión y posición, eso nos permite poder expresarnos respetuosamente en cualquier situación.

3. Manifestación de nuestros sentimientos

La manifestación de nuestros sentimientos nos permite hacernos entender por los demás. Si bien es cierto que los sentimientos son parte de nuestra intimidad, para poder dar sentido a nuestras acciones muchas veces es importante manifestar cuales son nuestros sentimientos.

4. Respuesta asertiva

La respuesta asertiva es expresar sin rodeos y sin ofensas nuestra opinión. Cuando respondemos sin maquillar nuestros sentimientos es mucho más fácil que nos entiendan sin caer en malas interpretaciones.

Comunicación asertiva

5. Respuesta asertiva frente a las actitudes agresivas

Es inevitable vernos envueltos en una discusión, pero siempre hay una forma de limitar la disputa. Cuando alguien está alzando su voz, es importante intentar hacerle entender con paciencia que escuche tu opinión antes de seguirse enfadando.

6. Saber decir no

Saber decir no es importante para evitar confusiones. ¿Te ha sucedido que después de negar querer hacer algo, la otra persona asume que sí lo harás? Pues la explicación de esto es que quizás no sabes decir no. Aquí la clave es hacerle entender a la otra persona que sí comprendes la petición, pero que aun así no estás dispuesta/o a hacerlo.

7. Explicar tus negativas

Muchas veces decimos simplemente “no”, y no explicamos el porqué. Es normal no querer dar explicaciones, pero no vivimos en un mundo aislado, todas nuestras acciones repercuten en los demás, y en algunos momentos es importante expresar el porqué de nuestra negativa.

8. Negativas temporales

Hay días en los que no estamos disponibles para realizar algo que nos piden o no estamos disponibles para hacer un favor. Sin embargo, que no estemos disponibles, no quiere decir que no lo queremos hacer.

En estos casos lo más correcto es expresarle a la persona el por qué no puedes realizar lo que te piden en ese preciso momento, y asomar la posibilidad de hacerlo en otro momento. Quizás esa persona necesita tu favor de inmediato, pero quizás puede esperar. En estos casos tú puedes brindar ayuda esperando que la otra persona esté dispuesta a recibir tu ayuda en el momento que puedas hacerlo.

9. Pide explicaciones

Cuando no entiendes lo que te acaban de decir, o lo que están expresando te causa malestar, antes de enojarte, llénate de calma y pide explicaciones. Esto te puede ahorrar muchas discusiones y dolores de cabeza.

10. Haz respetar tus derechos

Nadie está por encima de tus derechos, ni nadie está por encima de tu bienestar. Esto es un principio básico para darte a respetar. Más que un motivo de discusión, darse a respetar es una actitud. De ti depende que los demás respeten tus derechos como ser humano, y esto implica que expreses tu descontento y no seas participe de acciones que te perjudican para complacer a alguien más.

Comunicación asertiva

11. Respeta el tiempo de los demás

No somos dueños del tiempo de los demás, eso es un principio para evitar causar molestias a las personas que nos rodean en nuestros ambientes sociales. Para todo hay un momento, y cuando respetamos el espacio de los demás podemos estar en la posición de hacer respetar el nuestro.

12. Los demás también merecen respeto

Quizás la opinión de alguien más es diferente a la nuestra, es posible que incluso esa opinión nos resulte una ofensa por el simple hecho de ser distinta, pero en la misma manera que somos libres de expresarnos de forma respetuosa, los demás también lo son.

Una opinión por muy distinta que nos parezca, no es motivo para hacernos comportar de forma irrespetuosa. La expresión de nuestras opiniones, aunque sean una contrariedad, no debe ser enfocada a ofender.

13. Asertividad en tus redes sociales

Se ha hecho común los ataques en las redes sociales. Es tu derecho expresarte libremente y respetuosamente, aunque a los demás les enoje. Muchos confunden las ofensas con pensar diferente, y esto se ha convertido en un verdadero problema. En la mayoría de los casos, la mejor respuesta asertiva en las redes sociales, es no responder a mensajes cargados de violencia.

14. Al recibir una queja

Es completamente inevitable recibir una queja en algún momento de nuestro día a día. En nuestras casas, en nuestro estudio y en nuestro trabajo las quejas pueden surgir en cualquier momento. Aquí la asertividad se aplica con la paciencia. Una respuesta calmada y centrada ante una queja justificada o injustificada, puede aplacar los malos ánimos y evitarte una discusión.

15. Discusiones de pareja en público

Este tema es bastante común y muy visto en la calle. Quizás te ha sucedido que en medio de amistades, en una reunión o en un sitio público surge una discusión con tu pareja. No solo es motivo de vergüenza sino que pueden surgir comentarios que nadie más debería escuchar. Para evitar esta situación la mejor respuesta asertiva puede ser un “podemos discutirlo en otro momento” y tratar de calmar la situación.

Comunicación asertiva

16. Llegar a un sitio nuevo

Cuando llegamos a un sitio nuevo, lo normal es darse a conocer, pero muchas veces nos damos a conocer de manera incorrecta. Nuestra mejor presentación es el respeto y el tiempo. Las actitudes de carisma fingido son poco asertivas en un ambiente donde pasarás un largo tiempo. Lo mejor que se puede hacer es tratar de ser lo más respetuosos posibles e ir conociendo poco a poco a las personas que te rodean.

17. Estar en un nuevo grupo de estudio

Cuando ingresamos a un nuevo grupo de estudio, lo mejor para respetar a los demás y hacernos respetar a nosotros, es una actitud humilde. Si no somos expertos en un tema, o si somos muy conocedores de otro tema, el mejor respeto que se puede demostrar es la pregunta sincera y la explicación paciente.

18. Cuando llega una persona nueva

En nuestro trabajo, o en nuestras clases, es normal que lleguen personas nuevas con las que debemos compartir. Muchas veces hemos visto maltratos hacia las personas que llegan nuevas a un sitio. Una actitud asertiva es o ayudar o permitir que esa persona aprenda a desenvolverse por sí sola, esto puede ocurrir cuando nos hacen preguntas, o cuando piden algún consejo.

19. Al responder una pregunta

Hay preguntas que son incomodas y otras que están dentro del rango de la normalidad. En medio de esto puede surgir una pregunta que nos haga sentir mal. Es nuestra decisión el tipo de respuesta que queremos dar, pero debes tener en cuenta que tu privacidad la respetas tú, y muchas veces la mejor respuesta es “no tengo ganas de hablar sobre eso”.

20. Saber poner límites

Los límites son necesarios en todos los aspectos de nuestra vida. Esto no nos convierte en groseros ni en maleducados. Somos dueños de nuestras vidas privadas, y para cuidar de nuestro bienestar poner límites no es un “mal” necesario, es una actitud de respeto y amor propio que debes defender.

Comunicación asertiva

21. Declinar invitaciones

La declinación de invitaciones es un acto asertivo cuando no es nuestro deseo asistir a una reunión o fiesta. Una explicación justificativa es suficiente para no causar malestar en la persona que te ha invitado.

22. Ver una injusticia en tu círculo cercano

Muchas veces observamos en nuestro círculo cercano discusiones que no son de nuestra incumbencia. En algunas oportunidades cuando la confianza es grande podemos intervenir para evitar que la situación vejatoria y de injusticia siga sucediendo, en otros casos cuando no podemos intervenir de manera directa, podemos conversar con la persona que es cercana a nosotros e intentar darle ánimos y apoyo.

23. Un vendedor te ofrece un producto

Dependiendo de tu estado de humor del día, cuando acuden a nosotros para ofrecernos un producto lo normal es que cause molestia. Podemos expresar nuestra negativa a comprar de manera respetuosa sin hacer sentir mal a la persona que está haciendo su trabajo.

24. Al responder los mensajes

Cuando estamos en nuestro descanso o cuando estamos muy ocupados, no estamos en la obligación de responder todos los mensajes que nos envían a nuestras redes. Muchas personas se molestan cuando no contestamos de forma inmediata, pero la realidad es que nadie es dueño de nuestro tiempo. Estos límites, son límites sanos que debemos mantener para la salud de nuestro descanso y de nuestro trabajo.

25. Nuestra actitud frente a un error

Cuando alguien de nuestro círculo cercano o cuando nosotros mismos nos equivocamos en algo, muchas veces usamos el ataque para responder ante un error. Esto no es parte de una comunicación asertiva. Para expresarnos asertivamente en esta situación, lo mejor que podemos hacer es tener paciencia y alentar a los demás en sacar mejor provecho de sus capacidades.

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