Emociones

Las emociones, son fuerzas que todos experimentamos y pueden influenciar la manera que vemos el mundo. Algunas nos acompañan desde la infancia y otras se van aprendiendo durante el crecimiento. Ahora bien, ¿realmente sabemos que es una emoción?

Estás son reacciones fisiológicas, psicológicas y conductuales que se sienten ante estímulos externos. Suelen ser más corta que los sentimientos, que son propiamente las consecuencias de ellas. Van destinadas al desarrollo del individuo en sociedad, al mejoramiento del comportamiento e inducir la cercanía o alejamiento de ciertas personas, objetos o situaciones.

Por supuesto, a todos nos gustan las buenas emociones, las que al evocar un pensamiento podemos sonreír al recordar lo que nos hizo sentir, y en cambio evitamos todas aquellas marcadas como negativas. Sin embargo, son justamente estas las que nos hacen crecer. Además, ¿qué sería la vida si solo experimentamos cosas buenas, podríamos reconocerlas?

El siguiente listado está destinado a enseñar la importancia de emociones no tan agradables y a resaltar aquellas que necesitamos eliminar de nuestra vida, ¿cuáles has experimentado?  

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Aburrimiento

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Aburrimiento

Suele ser un estado de ánimo atemporal provocado por la falta de motivación, de actividades que promuevan una acción tanto mental como física. En otras palabras, una ausencia total de entretenimiento, comúnmente asociado con exceso de tiempo libre. El detalle con esta emoción, además de sentirnos un ser inerte en el universo, es que puede incitar a realizar acciones imprudentes, impulsivas o de autodestrucción, solo para tener algo con que divertirse, llegando al punto de las drogas y el alcohol.  

Por otra parte, el estado de tranquilidad mental puede llevarnos a pensar cosas positivas que no llevan a evolucionar: comenzar un curso, retomar un libro, pasatiempos que se convierten en trabajos o momentos de paz que nos lleven a reflexionar. Aunque el aburrimiento no es algo que queramos experimentar, puede ser el impulso que necesitemos para salir de nuestra zona de confort.

Angustia

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Es una emoción compleja, opresiva y difusa. Es provocada por la sensación de malestar, desesperación y/o peligro ante una entidad o situación desconocida, algunas veces de forma ilógica o difícil de explicar. Se desarrolla por la interacción de factores biológicos, psicológicos y sociales.

La forma más grave, llamada “crisis de angustia”, se caracteriza por la pérdida de la capacidad de dirigir los actos, es decir, se entra en un estado de inmovilización que viene acompañado de síntomas viscerales como aumento de la frecuencia cardiaca, temblores, mareos y sudoración. Si las crisis se presentan de forma persistente esta emoción puede evolucionar a un trastorno psicológico.

Sin embargo, esta también puede ser adaptativa y útil. Inconscientemente, la solemos usar para evitar ciertos peligros de la vida diaria, como, por ejemplo, el hecho de mantener el teléfono guardado en zonas peligrosas.

Ansiedad

Suele ser confundida o usada como sinónimo de la anterior, pero la verdad es que, aunque posean muchas similitudes, son emociones diferentes. Básicamente, en la ansiedad predominan los síntomas psicológicos sobre los físicos y posee una reacción de sobresalto más que una de inmovilización, como en el caso de la anterior.

EJEMPLOS DE EMOCIONES NEGATIVAS

La ansiedad es un estado de agitación, intranquilidad o incomodidad ante algunas situaciones de la vida. Generalmente, se trata de la combinación de manifestaciones psicológicas y físicas que se desarrollan producto de pensamientos de anticipación ante peligros futuros, indefinibles e imprevisibles. Esto va fuertemente ligado a la influencia tanto de factores sociales como de crianza. Es decir, mientras algunos sujetos tienden a percibir un gran número de situaciones como amenazantes, reaccionando con ansiedad, otros no le conceden mayor importancia. La emoción esta relacionada con depresión, ataques de pánico y comportamientos obsesivos. Incluso puede evolucionar a un trastorno de ansiedad que modifica la vida de la persona y debe ser tratado por un especialista.

No obstante, esta es una emoción adaptativa con un valor funcional importante: le da la capacidad al individuo de prever el peligro, ya que posee una función activadora de la capacidad de respuesta. Nace como un mecanismo biológico de protección ante posibles amenazas, que la persona ha estado desarrollando desde su infancia.

Apego

Es un vínculo afectivo intenso que se desarrolla desde la infancia a través de la familia, y crece con nosotros a relaciones de amistad y de pareja. Su función es estrechar lazos de intimidad y confianza, por medio de interacciones recíprocas, que tiene como objetivo la búsqueda de consuelo, seguridad y protección ante situaciones de amenaza o decaimiento. Hasta aquí todo bien, ¿cierto? El pequeño gran detalle ocurre cuando esta emoción se sale de control, invade nuestro ser, al punto de que podemos desarrollar sensaciones adversas como tristeza, desolación o miedo ante la perdida. La persona se convierte en la base de nuestra autoestima, provocando que se haga cualquier cosa para mantener la cercanía, es decir, volviéndose tóxica.

Nuestro consejo va en mantener un equilibrio: permitir que las personas se acerquen, pero no al punto de que se sienta vital para tu desarrollo o puedan influir negativamente en tu vida.

Arrogancia o soberbia

Prepotente

Es la sensación de superioridad que posee un individuo. Se basa en la falsa creencia de que posee mejores habilidades y merecen mejores posibilidades que el resto. También se le conoce como la emoción “complejo de Dios”.  A diferencia de los que se pudiera pensar, los comportamientos presuntuosos no son más que disfraces que buscan compensar y alimentar una baja autoestima y proteger un ego frágil.

Las personas arrogantes suelen llegar al punto de ignorar, maltratar o disminuir las emociones, acciones o pensamientos de los otros, lo que causa rechazo y desprecio, pudiendo afectar la vida del sujeto al punto del aislamiento y autodestrucción.

Asco

Es una emoción de fuerte desagrado o repugnancia hacia un alimento, animal, objeto e incluso un determinado comportamiento. Esta fuertemente determinado por un ámbito social y de creencia. Aunque puede llevarnos a cuidarnos de situaciones que pueden afectar nuestra salud, ayudarnos a mantener hábitos de higiene y alejarnos de situaciones indeseables, también nos puede llevar a rechazar o maltratar a alguien que no posea el mismo pensamiento o conducta que nosotros.

Celos

Es una de las emociones más conocidas y experimentadas, de las que se posee registros desde la antigüedad e inclusive en la Biblia. Se podría definir como una emoción secundaria, surge a partir del miedo de perder algo que asumimos como propio. Se desarrolla en todas las culturas, edades y relaciones personales, sea cual sea su ámbito. Se ve activada cuando se tiene una inquietud o sospecha de que la persona querida pueda prestar atención o dejar de lado al sujeto por alguien mejor o más hábil. Están asociados con inseguridad, baja autoestima, dependencia, miedo al abandono y reemplazo.

Los celos llevados al extremo pueden desarrollar una patología llamada celopatía, en la que el individuo vive en un constante estado de desdicha producto de su inseguridad. Pudiendo mantener al objeto de su deseo en aislamiento, privación de libertad y en un estado constante de acoso, terminando, mayormente, en violencia.

Desconfianza

Por otro lado, algo que nos señalan los estudios, es que es una emoción que no debemos eliminar ni intentar ocultar. Mientras más se reprima más peligrosa se vuelve, se debe entender como una señal de advertencia que podemos tratar.

Codicia

Es el deseo desmedido de poseer dinero, propiedades y bienes que, a su vez, puedan llevar a obtener un alto nivel de poder e influencia. La persona tiene un ansia de dinero que parece no tener fin, llegando a disminuir o eliminar su empatía con tal de mantener las cosas a su favor. El detalle de esta emoción, es que el sujeto puede llegar al punto de arriesgar su vida y la de los demás, e incluso navegar en los mares profundos de la delincuencia. Sin duda una de las mas peligrosas de esta lista.

Confusión

Se presenta cuando no podemos descifrar el origen del estímulo que recibimos, ya sea de origen intelectual o emocional. La idea de elegir entre dos situaciones, provoca que surjan pensamientos de temor e inseguridad por miedo a elegir erróneamente, pudiendo “paralizar” a la persona y generar estragos en su vida a causa de la indecisión. Por otra parte, esta emoción nos lleva a replantearnos las cosas e indagar en posibles soluciones prácticas para desenmarañar el enredo mental. Suele acarrear sensación de superación y libertad cuando se ve resuelta.

Duda

Culpa

Es una emoción desagradable que aparece cuando se cree que se ha transgredido alguna norma social, religiosa, familiar o moral. Asimismo, por el pensar que se debió hacer algo y no se hizo o viceversa, pudiendo ser algo real o imaginativo. Esta genera malestar, remordimiento, tristeza y puede afectar el modo en que la persona se desarrolla con su entorno. Actúa a diferentes niveles, pero siempre teniendo una base social que es la encargada de imprimir la intensidad de la emoción.

A pesar de esto, la culpa es adaptativa, permite desarrollarnos correctamente en sociedad, corregir conductas y evitar hacer daño a otros. Por supuesto, el sentimiento provocado por esta, la culpabilidad, es un agujero del que es complicado salir, pero al hacerlo, la persona experimenta un crecimiento espiritual, el cual es difícil que se degrade.

Decepción

Es una emoción dolorosa causada al incumplirse las expectativas o ilusiones colocadas en una persona o evento especifico. Puede ser una gran fuente de estrés emocional, desencadenando emociones alternas de frustración, rabia y rencor, pudiendo llegar, incluso, a la depresión.

Decepción

Es realmente difícil de definir, debido a que se desenvuelve de forma diferente en cada individuo. Para lo que para una persona puede sentirse como una decepción profunda, otra podría tomarlo como un hecho aislado. Lo que queremos decir en este punto es qu la decepción es un proceso interno causado, en su mayoría, más por la manera que tenemos de idealizar a los demás que por el acto en sí.

Desesperación

Es la contraparte de la esperanza, la continuación de la tristeza (emoción segundaria) es el pozo figurativo donde se cae al perder toda meta o posibilidad, o a la vez, no tener ninguna en primer lugar. Al ser víctima de ella, la persona puede ver la vida amarga y negativamente, con rabia, lo que le imposibilita salir o aceptar la situación y mejorar a partir de ella. En cambio, se suelen tomar actitudes que solo la prolongan e incrementan. Lamentablemente, está fuertemente relacionada con el suicidio.

Desprecio

Es una emoción compleja, que se basa en una estimación fuertemente negativa hacia otra persona. Va de la mano con la ira y la soberbia, debido a que el individuo cree que posee cierta superioridad. En muchos casos, puede provocar que humille o degrade a la persona que provoca esta sensación.

El desagrado es tanto que incita reacciones fisiológicas al estimular la amígdala (la estructura cerebral donde se procesan las emociones), lo que desencadena las sensaciones que la acompañan, así como cambios en la postura corporal y movimientos en los músculos faciales.

Egoísmo

Egoismo y soberbia

Se basa en un interés excesivo hacia sí mismo y lo que se desea, se caracteriza por realizar acciones solo para propio beneficio, quitando o reduciendo importancia por lo que otros puedan querer u opinar. Es una emoción que puede perjudicar el bienestar y relaciones personales de quien la posee.

Sin embargo, el egoísmo también puede verse como una actitud de autorrespeto y amor, de evitar la sumisión y dar a conocer y respetar las ideas propias.

Envidia

Es una de las principales emociones, también se encuentra incluida dentro de los pecados capitales. Puede definirse como la sensación de desdicha al desear intensamente lo que otro posee, sea a un nivel palpable (como un auto, casa o persona) o inmaterial (inteligencia, personalidad o cualquier otra cualidad). La envidia puede llegar a cegar, motivando, en algunos casos, el daño físico o emocional hacia los demás.

Según la psicología evolucionista, la envidia, a un nivel sensato y controlado, nos ayuda comprender en que sitio de nuestra vida y metas estamos, y a donde queremos llegar. Es decir, podría dar al sujeto una motivación para llegar al punto envidiado. Bastante curioso, ¿cierto?

Envidia

Frustración

Es un estado emocional que se produce cuando el individuo no puede lograr satisfactoriamente un deseo planteado. Sea una acción, un evento, trabajo o interés amoroso. Mientras más sea la voluntad que se ponga en conseguir el objetivo, más será la frustración al no conseguirlo. Aunque todos sabemos que el hecho de querer y trabajar por algo no se traduce directamente a tenerlo, en algunos casos es complicado diferenciar entre lo real y lo idealizado.

En otras palabras, es una emoción que se desarrolla tanto por estímulos externos como internos, pero la evolución y avance de ella solo depende de que acciones se tomen para mejorar la situación. Algunas veces, las personas la toman como incentivo para seguir practicando o, en cambio, para entender que lo que se quiere no es realmente lo que se necesita.  Por ejemplo, practicar un deporte una y otra vez hasta realizarlo correctamente o cambiar de trabajo, son acciones que pueden ser ocasionadas por esta emoción.

Inseguridad

La inseguridad emocional es la sensación de vulnerabilidad, desconfianza y pensamientos nocivos hacia nuestro propio ser y habilidades. Está se desarrolla por experiencias o comentarios negativos que se presentan en los primeros años de vida y que se desarrollan con la persona. Puede promover la timidez y el aislamiento o, en forma opuesta, causar conductas compensatorias como la arrogancia o la agresividad.

Inseguridad emocional

Ira

La ira o enojo es una emoción primaria y universal, viene acompañada de irritabilidad y resentimiento. Su origen es individual, pudiéndose diferenciar factores de desarrollo social, moral y, sobre todo, psicológico. Está fuertemente ligada a nuestros pensamientos y lo que creemos correcto y lo que no, es decir, lo que puede enojar a una persona quizás no represente la misma falla para otra.

Es una emoción de defensa, prepara el cuerpo para la acción, provocando una activación a nivel fisiológico y conductual, como el aumento de la frecuencia cardiaca, presión sanguínea, niveles hormonales de adrenalina y noradrenalina, alistando al individuo para enfrentar cualquier amenaza, no solo física sino también emocional, dando la fuerza de defender sus opiniones y sentimientos.

Por otra parte, su mala fama se basa en la cercana relación con la violencia. El ataque sin pensar, la destrucción a propiedad privada y un sinfín de delitos son “justificados” por esta emoción. En otras palabras, la controlas o te destruye.

Miedo

Se encuentra representado por una fuerte sensación de desagrado producto de verse amenazado o en peligro, ya sea real o imaginario, que puede estar ubicado en el pasado, presente o futuro. Igual que muchas de las emociones anteriores, se aprende desde un ámbito social, a través de experiencias propias o ajenas. Produce una respuesta en el sistema nervioso autónomo, representado por cambios en la respiración, aumento de la presión arterial, dilatación de las pupilas y aumento del tono muscular, es decir, prepara el cuerpo para la lucha o la huida.

Miedo

El miedo es una emoción necesaria para la sobrevivencia, nos permite estar alerta y pensar rápidamente, pero también es paralizante. Puede convertirse en un obstáculo para convivir con nuestro entorno al no controlarse. Fobias, ataques de pánico, angustia y ansiedad van de la mano con este estado del ser.

Orgullo

El hecho de conceptualizar esta emoción es bastante complicado por su dualidad. Podemos dividirla en una parte positiva y otra que merece estar en esta lista.

El mundo de arcoíris del orgullo, es el valor propio, la buena autoestima, saber que es lo que se merece, lo que se ha conseguido y el esfuerzo que ha merecido. Nos mantiene enfocados y equilibrados, evitando caer o repetir acciones nocivas, como volver con tu ex.

Por otra parte, puede ser el rey de los conflictos y separaciones, ya que si no se controla puede convertirse en arrogancia. La persona toma aires de grandeza, dando prioridad a los deseos e intereses propios, evitando tomar las cosas con humildad y minimizando al prójimo. Entra en el conjunto de emociones que pueden aislar al individuo.

Preocupación

Es una sensación común del ser, otra emoción de respuesta orientada al futuro. Nos permite enfocarnos en tareas importantes, dedicando pensamientos a ella, en un intento de evitar eventos negativos o prepararnos para el resultado de un problema en desarrollo. No impulsa acciones concretas, su función es el repaso de escenarios alternos y su objetivo encontrar soluciones para salir bien parados de ellos. Lamentablemente, con esto también se pueden desarrollar conductas de bloqueo y de huida anticipada.

La preocupación excesiva puede llevarnos al malestar emocional, que está relacionado principalmente con el miedo y la ansiedad, al punto que puede ser paralizante.

Preocupación

Resentimiento

Es el sin sabor que queda en el ser después de un acto o palabras que generan una ofensa o un daño físico o emocional. Se caracteriza por el desarrollo de un comportamiento que va desde la crueldad a simplemente ignorar totalmente a la otra persona.

Lo que ocurre con esta emoción es que nos aleja del perdón, marcando una especie de odio en nuestra vida. Es un ancla que nos une al pasado, que evita que la persona crezca y mejore.

Sorpresa

 Se produce cuando se manifiesta algo novedoso, imprevisto o desconocido. Provoca cambios reflejos en los músculos faciales, como levantamiento de cejas y descenso de la mandíbula. Es la única emoción neutra, ella puede dar paso a otras como alegría, ira o tristeza.

Chisme

Tristeza

Es la emoción que se presenta ante situaciones adversas o de perdida, suele manifestarse externamente con el llanto. Provoca aislamiento, insomnio, falta o exceso de apetito, problemas de atención y, en general, desmotivación para realizar tareas cotidianas.

La fuente y profundidad se ven condicionadas por aspectos intrínsecos y de creencias, es decir, cada evento puede “golpear” diferente a cada persona, todo depende de sus experiencias previas. Puede ir desde una emoción fugaz hasta estados patológicos, como la depresión.

Sin embargo, la tristeza es una emoción necesaria, nos ayuda a valorar los buenos momentos, establecer distancia de situaciones dolorosas y de las personas que las incitan. Además, nos ayuda a simpatizar con otros, creando sentimientos de consuelo y apoyo.

Vergüenza

Es una emoción social natural y común, que se desarrolla por diferentes razones y en diversos ámbitos. Surge desde la autocrítica, cuando evaluamos nuestros actos como negativos y pensamos que esto puede llevar a juicios y rechazo por parte de las demás personas. Está profundamente ligada a la timidez, ansiedad e inseguridad. El descontrol puede llegar al punto patológico, afectando nuestra vida y relaciones, causando malestar, angustia y dolor.

A pesar de ello, la vergüenza es necesaria para el desenvolvimiento y adaptación, nos señala que es lo correcto, motivando al desarrollo de nuestro potencial a través del ejemplo, es decir, es vital para la convivencia en sociedad.

Verguenza

“No quiero estar a merced de mis emociones. Quiero usarlas, disfrutarlas, dominarlas”. –  Oscar Wilde

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