Alí Lameda: Venezolano Preso en Norcorea

Ali Lameda
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Durante la fría noche del 24 de septiembre de 1967, en una cena gubernamental, el venezolano Alí Lameda emite un comentario irónico al entonces líder de la revolución norcoreana, el dictador y póstumo “presidente eternoKim Il-Sung, abuelo del actual supremo líder norcoreano Kim Jong-Un. Esta pequeña acción le costó a Lameda siete años de horroroso sufrimiento, sazonado con el más puro toque comunista, en una oscura prisión en el interior de Norcorea. Descubre más de su historia.

Antecedentes

 

Ali Lameda
Alí Lameda durante su juventud. Fuente: pinterest.

 

Alí Lameda, nacido en la pequeña localidad de San Francisco en el estado Lara, fue un poeta y militante comunista venezolano que desde joven demostró un marcado interés por la literatura y la política. Influenciado por las ideas del Cecilio Zubillaga, miembro de la Academia Nacional de Historia de Venezuela, este venezolano se involucró rápidamente en el ajetreado mundo del acontecer político nacional. Siendo un crítico de las injusticias sociales, se une a una generación de jóvenes fuertemente influenciados por el pensamiento marxista y las revoluciones socialistas.

 

Un cambio radical

 

Realiza estudios parciales de medicina en la hermana nación de Colombia y luego se convierte en miembro activo de la agrupación literaria Contrapunto (vinculada de manera muy cercana al Partido Comunista de Venezuela). Es en 1949, cuando una invitación de la Unión Internacional de Estudiantes, le otorga una beca para realizar estudios en Praga, Checoslovaquia (actualmente República Checa) lo cual cambia su vida radicalmente.

Durante su estancia en Europa, adquiere habilidades destacadas en traducción. Posteriormente tras regresar a Venezuela, sus contactos políticos le permiten efectuar tareas adicionales en países como Italia, la Alemania socialista (RDA) y Cuba. Además trabajó como articulista para el diario El Nacional.

Mientras laboraba para dicho diario, gran parte de sus artículos solían centrarse en duras críticas hacía las acciones políticas de los partidos Acción Democrática y Copei, quienes se alteraron en el poder durante 40 años de historia republicana.

El Viaje a Pyongyang

 

Ali Lameda
Monumento a la Revolución. Fuente: pinterest.

 

No es sino hasta 1965, cuando ejercía el cargo de funcionario diplomático del PCV en Alemania, que recibe una invitación de traslado a Corea del Norte. Es enviado a través de la ruta transiberiana, lo que le permite viajar durante un mes a través de toda Rusia y parte de China, previo a su llegada a Pyongyang, capital de Norcorea.

En dicho país, empieza a laborar en talleres de ediciones y publicaciones extranjeras, e inclusive, se rumorea entre sus conocidos, que una vez se reunió directamente con Kim Il-Sung.

Una ofensa al “supremo líder” condena

 

Ali Lameda
Fuente: runrun.es

 

Todo marchaba bien, hasta aquella fatídica noche de septiembre. Lameda, parecía no haber recordado que en el pequeño y cerrado país asiático se encuentra instaurado (inclusive hasta la actualidad) un régimen de culto a la personalidad hacía el “Supremo Líder” y “Padre de la Revolución” en el cual la más mínima ofensa hacia este último era penada, en el 95% de los casos, con un viaje sin retorno al paredón de fusilamiento.

Tres días después del evento, se vio rodeado de un grupo de oficiales de inteligencia norcoreanos armados hasta los dientes, solicitando su cooperación en una “investigación local”. Horas después, lo condujeron sorpresivamente a una celda de 2×1 metros en el Ministerio del Interior.

La justicia norcoreana presentó posteriormente en su contra cargos por “rebelión, espionaje y activismo contra el proceso revolucionario”. Súbitamente, había pasado de ser un camarada latinoamericano a un “pro-imperialista yankee” acusado de atentar contra los principios del país socialista.

Irónicamente, durante sus últimas horas de libertad, Lameda se encontraba escribiendo un poema conocido como “La canción del Pescador de Corea”, el cual estaba dedicado a la nación asiática.

Una larga sentencia…

 

Ali Lameda
Norcorea se caracteriza por ser un país sumamente cerrado y secretista. Fuente: pinterest.

 

Inicialmente la condena para las ofensas emitidas por el poeta, fueron20 años de trabajos forzados. Durante su estadía en la prisión norcoreana, Lameda fue víctima de múltiples torturas, entre las que destacaban falsos simulacros de fusilamiento, días y semanas de aislamiento total, inanición forzada, golpizas brutales y otras humillaciones.

Se estima que durante su primer año de encarcelamiento, perdió alrededor de 22 kilogramos de masa corporal. Posteriormente, las autoridades norcoreanas le concedieron arresto domiciliario, pero esto no duró mucho tiempo, ya que dos meses después se encontraría nuevamente dentro de un campo de concentración.

Durante el tiempo en que estuvo encerrado, el gobierno norcoreano confiscó todas las publicaciones realizadas por el militante comunista venezolano.

El poeta solía preguntar constantemente al personal carcelario qué había sido de sus escritos, lo cual siempre era respondido con un tajante: “nunca se volverá a saber de esa basura burguesa”. Hasta el día de hoy ninguna ha salido a la luz.

Un suspiro de libertad

 

Ali Lameda
Fidel Castro junto a Kim Il-Sung. Al parecer, Castro fue una figura principal en el suceso del encarcelamiento de Ali Lameda. Fuente: pinterest.

No fue sino hasta 1974, después de meses de negociaciones en el campo diplomático, que Lameda recuperaría su libertad y posteriormente sería expulsado de Norcorea.

Fue gracias a las gestiones realizadas por Rafael Caldera y Carlos Andrés Pérez (ex-presidentes venezolanos a quienes Lameda a veces calumniaba, de manera tajante, en sus publicaciones para el diario El Nacional).

Se presume también que el depuesto dictador rumano Nicolás Ceaucescu, jugó una parte crítica en la liberación del venezolano. En una entrevista efectuada por su cuñado, el periodista Carlos Díaz Sosa, emite sus únicas declaraciones sobre su experiencia en la prisión norcoreana. Aparentemente, Lameda atribuye su encarcelamiento a una venganza orquestada contra el PCV por Fidel Castro y otros miembros de alto rango de la izquierda mundial, debido a la decisión de este partido venezolano de abandonar la lucha armada para unirse a la vida política nacional.

¿Sufrimiento en vano?

 

Ali Lameda
Rumba Comunista, un meme dedicado a las ironías del sistema marxista. Fuente: pinterest.

 

Afirmó que durante muchos meses, para no volverse loco, compuso cientos de sonetos que repetía continuamente para no olvidar, ya que no contaba siquiera con los más mínimos implementos para escribir dentro de su celda. Una experiencia que comparaba al estar “muerto en vida”, citando versos del poeta Jorge Wolker.

A pesar de haber salido con vida de dicho horror en el país asiático, Lameda nunca renunció a su ideología. Durante la entrevista con Díaz Sosa, afirmó considerarse un comunista por convicción y doctrina.

Conclusión

 

La historia de Alí Lameda en la prisión de Norcorea parece ser un cuento lleno de bastante ironía. Sin embargo, su infierno podría ser considerado “una bendición” si lo comparamos a lo sufrido por las más 100 millones de víctimas fallecidas por las atrocidades cometidas en las dictaduras comunistas a través del tiempo. El poeta venezolano falleció en el año 1995, y hasta el día de hoy, constituye el más característico ejemplo de un militante político venezolano castigado por su propia ideología.

Alí Lameda: Venezolano Preso en Norcorea
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