La comida es un recurso indispensable para el sustento de la vida en nuestro planeta, a lo largo del tiempo, ha ido modificándose con el objetivo de aprovechar al máximo todas sus virtudes y dar a las poblaciones alrededor del mundo la confianza de que en sus mesas habrá alimentos seguros y adecuados. Del mismo modo, el impacto que tienen los alimentos en la economía general, forma un evidente porcentaje de entrada neta de los ingresos anuales de cualquier nación, por lo tanto, es de esperar que como cualquier producto, el objetivo principal de la empresa que lo fabrica es el de vender, sin importar el costo que esto implique. También es de esperarse que el costo de estas ventas recaiga principalmente en la salud de la población, pues, aceptémoslo, si nos brindan una saludable ensalada de frutas con toda el azúcar que nuestro cuerpo podría necesitar en un día como cualquier otro, ¿la elegiríamos viendo que también tenemos la opción de adquirir un delicioso y cremoso postre que además, es nuestro favorito? La respuesta es más que obvia, se desee o no se desee reconocer.

No está mal ahora, pero lo estará

 

Dulce
Pero, ¿por qué haríamos esta elección, sabiendo que realmente nos estamos haciendo un daño impresionante? Fuente: newatlas

 

Pero, ¿por qué haríamos esta elección, sabiendo que realmente nos estamos haciendo un daño impresionante? Y si bien es cierto que un rico dulce de vez en cuando no perjudica mucho a nuestra salud, está demostrado que comer estos alimentos periódicamente, crea una adicción que por el simple hecho de tratarse de algo tan cotidiano como el agua, pasa desapercibida. Se apodera a tal punto, que empieza a cambiar el humor o el desempeño normal de una persona, llegando al extremo de no poder pasar un solo día sin consumir algún producto que contenga esta sustancia.

 


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Si una persona no come casi nunca dulces, ¿igualmente es susceptible?

 

adicción azúcar
Las leyes de nutrición en muchos países, se han vuelto más estrictas a lo largo de estos últimos años, debido a la comercialización de productos que a pesar de ser aptos para el consumo humano, no son recomendables para una dieta saludable. Fuente: infobae.

 

Si bien es verdad que al hablar de azúcar inmediatamente nos imaginamos un chocolate, cupcakes o alguna golosina del supermercado, la triste realidad es que en la mayoría de los productos que consumimos diariamente están presentes no sólo el azúcar, sino también conservantes y aditamentos que de igual manera son perjudiciales, y también crean un cierto grado de adicción. Por lo tanto, el hecho de que una persona no consuma azúcar regularmente, y de igual manera suba de peso o peor aún, sea muy propenso a padecimientos desglosados de malos hábitos alimenticios, no es razón para que lo anterior mencionado no llegue a ocurrir.

A pesar de las leyes de muchos países para intentar regular el consumo de estas sustancias, no ha impedido que se sigan comercializando y vendiendo en cantidades masivas a lo largo y ancho del mundo, debido al hecho de que esta comidas que al parecer son inofensivas, contienen grasas saturadas, azúcares refinados, aditivos, conservantes y demás ingredientes que, juntándolos, forman una bomba de tiempo camuflada de calorías vacías, con una envoltura de colores brillantes que atrae la vista sin ni siquiera mirarlas directamente.

Pero, el azúcar es necesario

 

azúcar
Fuente: web-salud (blogspot).

 

Por supuesto que es necesario, así como lo son las grasas hasta cierto punto. Una dieta adecuada tomando en cuenta a la pirámide alimenticia requiere que las personas consuman azúcares y grasas en cantidades mínimas, mayormente obteniéndola de alimentos como las frutas, las cuales contienen el azúcar exacto que una persona necesita a lo largo del día. Incluso, el huevo, aguacate y maní que aportan la cantidad de grasas más adecuadas para brindar energía a nuestro cuerpo. Sin embargo, aún sabiendo esto seguimos consumiendo alimentos que no nos brindan nada más que satisfacción momentánea, pero cuando se acaban, las  calorías, el peso y  los problemas posteriores empiezan a agobiar nuestras vidas.

 


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¿Adicción?

 

adicción al azúcar
Adicción al azúcar. Fuente: 123rf.

 

No hay un veredicto claro de si el azúcar es una adicción ya que es un alimento sazonador muy común, pero lo cierto es que un truco que utilizan muy seguido las industrias de alimentación es el de colocar una cierta cantidad de azúcar para que las personas consuman más seguido sus productos.

 

A su vez, las mismas industrias alimentarias lo hacen para que los usuarios no se cansen de adquirirlos ni se sientan satisfechos al acabar de consumirlos, creando una dependencia cada vez mayor, haciendo que llegue un momento crítico en el cual la persona no pueda vivir un solo día sin probar algún producto que contenga azúcares, provengan ya sea de harina o propiamente de dulces. Si esto es cierto, ¿No suena como una treta para que a las personas se le implemente una cierta necesidad? Lo cual nos lleva a pensar que esta necesidad recae indudablemente en una adicción, pues, solo hay que ver el concepto de lo que este fenómeno significa, una adicción es: “Dependencia del organismo de alguna sustancia o droga a la que se ha habituado”. Existen miles de casos sobre dependientes del azúcar u otras sustancias que han llevado al extremo sus cuerpos para satisfacer dicha adicción.

 


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Conclusión

 

La fuerza de voluntad es algo que se ha perdido con el tiempo y de igual manera es lo más poderoso que poseemos para combatir contra este asesino silencioso. En una sociedad errática y consumista, es obvio que este atributo pierda poder tomando en cuenta a todas las distracciones que tenemos durante el día, haciendo que la procrastinación (negativa) sea el punto focal  que gobierna a la mayoría de las personas alrededor del globo. Del mismo modo, así como es sencillo olvidar que tenemos fuerza de voluntad, es sencillo retomarla, pues el azúcar no tiene porqué ser el foco fundamental en la vida de nadie, ya que realmente una persona puede vivir la totalidad de su existencia perfectamente sin consumir un gramo de azúcar refinada y mejor aún, esto sería beneficioso para su salud, ya que los daños por consumir este producto con regularidad se extienden hasta la inhibición del sistema inmunológico, la debilitación de las defensas contra enfermedades, pérdida de elasticidad y desempeño adecuado de los tejidos de la piel, hiperactividad, ansiedad, subidas rápidas de colesterol y triglicéridos, entre mucho otros más, sin mencionar a la temida diabetes.

Azúcar, la adicción más camaleónica
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