Ciclo del agua

Si hay algo en lo que todos los seres humanos estamos de acuerdo, es que nuestro cuerpo está conformado en su mayoría por agua, y esta, al ser un punto vital para la vida, marca un punto y aparte no solo en nuestro sustento, sino en el sustento de todo el planeta. Por ello, para reservarse y abundar, el agua requiere de un ciclo, el cual, permite ante todo que el agua se limpie, purifique y se distribuya adecuadamente según el ecosistema que se presente. El ciclo en sí es bastante extenso, por lo cual, a continuación se presenta un resumen de dicho ciclo.

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¿Qué es el ciclo del agua o ciclo hidrológico?

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En sí, el ciclo del agua se trata de un proceso cuyo fin es la circulación del agua hacia distintas zonas del planeta, que forman las distintas corrientes de agua que van directamente al mar. Podemos apreciar que el agua alrededor de todo el planeta se encuentra distribuida en su mayoría en forma líquida, por los mares, aguas subterráneas, ríos, lagos, lagunas, entre otros; estos, a su vez, pasan por distintas transformaciones físicas hasta que llegan nuevamente a dichos causes, haciendo de un filtro natural para que los residuos naturales del planeta, lleguen de nuevo a sus lugares.

En un sentido amplio, el agua cuenta con tres estados, los cuales son sólido, gaseoso o líquido. En este sentido, podemos apreciar al estado sólido como los glaciares, nieve o granizo, en el estado gaseoso al vapor, y al líquido, bueno, al agua que vemos normalmente. Estos tres estados están distribuidos por la tierra en adecuada armonía. Del mismo modo, todos estos estados forman parte del ciclo, que habiendo descrito este detalle, se volverá más sencillo de entender.

Fases del ciclo del agua

Primera parte

Como es de suponer, la primera parte comienza en el océano, donde se aprovecha la transpiración de las plantas y el sudor de los animales. En sí, los seres vivos fomentan un 10% de agua que posteriormente, se incorpore a la atmosfera. Todos estos elementos se evaporan, formando así una espesa masa que sube para proceder con la condensación, que forma a las nubes, formadas en su totalidad por gotas tan minúsculas de agua, que les permite juntarse y flotar por el aire.

La precipitación es un punto clave dentro de este ciclo, ya que mediante a esta, las gotas de lluvia son formadas, que al estar a una altura, puede presentarse como nieve o granito. Se le llama precipitación, justo porque las gotas de agua se enfrían, obligándolas a unirse cada vez más, hasta que forman las gotas de lluvia que tanto conocemos. Luego, se precipitan hasta la tierra, con un peso lo suficientemente grande como para convertirse de gas, a líquido.

Segunda parte

La infiltración tiene lugar una vez que el agua alcanza la superficie terrestre, luego, se filtra por la tierra para afianzarse bajo la misma. En dependencia de la consistencia y materiales encontrados en el terreno, el agua circulará y luego, a través de las raíces de las plantas y seres vivos, pasarán por estas hasta evaporarse en la transpiración, de igual manera sucederá con los enormes residuos de agua que resten del proceso.

Por último, antes de que el agua se evapore, se realiza un proceso llamado, escorrentía, que como su mismo nombre lo dice, es el proceso mediante el cual el agua se desliza por las superficies de diversos terrenos, para transportarla de vuelta a las grandes zonas acuíferas, por ejemplo, el mar, y una vez, ahí, nuestro ciclo está completo, listo para volver a empezar en conjunto con toda el agua que no haya llegado al mar.

De ser esto cierto, ¿Existe un déficit de agua?

Si tomamos en cuenta que en los océanos se evapora más de lo que se precipita en los mares, apreciamos que el total es bastante desfavorable. Sin embargo, todas estas faltas de sustancias son compensadas favorablemente por las nombradas escorrentías, ya que gracias a estas, el agua vuelve a formas parte de los océanos, y así hasta formar un nuevo ciclo. Este tipo de balances se podría aplicar a cualquier fuente de agua que se presente, sin embargo, se realiza más que todo en base a las grandes fuentes de agua que posea una región en específico.

Por otra parte, gracias a la contaminación ambiental, existen varios factores nuevos a tomar en cuenta, como por ejemplo los grandes desechos en base a fertilizantes, pesticidas, fármacos, residuos en plástico, desechos fecales y, lamentablemente, podríamos incluir a sustancias radioactivas que al ser condensadas, son capaces de romper con el equilibrio de purificación y así, crear la conocidas lluvias ácidas, perpetuando así el legado contaminante del hombre. La contaminación de las reservas hídricas del planeta son, en su mayoría, disolubles en el agua, es por eso que, a pesar de tenerla, no podemos percatarnos de esta, por lo tanto, para formar un ciclo natural y libre de sustancias peligrosas, algo debe cambiar.

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