Muchas veces nos encontramos en lugares donde se presentan situaciones que no estaban contempladas por nadie. Tal vez a una persona se le desabroche un botón de la camisa en una reunión de trabajo, o al caminar por la noche con un amigo de la nada salga un murciélago. Puede que parezcan momentos extremos, pero seguramente más de un conocido tenga historias de este estilo. No se puede subestimar la capacidad de generar conversaciones desde cero, ya que demuestra proactividad y voluntad a tomar riesgos, porque en toda interacción existe la posibilidad de que haya un rechazo. Ahora bien, no todo se puede reducir a una aprobación o negativa, puesto de que cada interacción se pueden extraer lecciones que servirán para crecer como persona y desarrollar habilidades que hasta podrían ser útiles en ambientes de trabajo. No en vano parte del perfil de los profesionales implica las “habilidades blandas” que se refiere a la forma de trabajar en equipo, la educación, la receptividad al tratar con personas de otras culturas, etc. Por esta y otras razones vale la pena conocer cómo romper el hielo y aprender distintas formas de hacerlo.

¿Qué pasa si no se conoce a la persona?

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En estos casos es más complicado iniciar un diálogo, puesto que no se sabe los gustos que tiene el individuo, cuál es su personalidad, ni siquiera si la persona tiene buenas intenciones. Por ello, es indispensable conocer un poco de psicología para identificar las señales que distinguen a la gente de buena voluntad. Ahora bien, si ya se tienen habilidades para interactuar con los demás, por tener una preparación en ciencias sociales o experiencia trabajando con clientes, es posible distender un poco los ánimos y entrar a compraracciones.com/gt. Es una opción para entretenerse y conseguir muchos recursos económicos a corto plazo. Retomando el tema de hablar con un desconocido, se debe considerar que algunas personas sencillamente no quieren conversar. Por ejemplo, si tiene los audífonos puestos, muestra una actitud indiferente, no hace contacto visual ni responde de forma positiva a los intentos de hacer conversación, lo ideal es seleccionar a otra persona para romper el hielo. Gran parte del éxito al construir relaciones sociales es encontrar al hombre o a la mujer correcta, que esté receptiva a los avances y tengan interés en continuar con la interacción. No se descarta que en un futuro una simple conversación en el metro o por la calle, se convierta en una relación importante a futuro.

Recomendaciones generales

Existen una serie de consejos que pueden aplicar en cualquier situación. Para empezar, es recomendable mantener un lenguaje corporal que invite a los demás a acercarse, así que mantener los brazos cruzados, tener mala cara, etc., no resulta provechoso. Si quieres conocer más al respecto, puedes revisar este enlace. Aunado a ello, es recomendable mantener un tono de voz moderado, guardar distancia prudencial antes de que el otro demuestre interés de que uno se acerque y hablar de temas generales, sin invadir en temáticas personales. La cultura es otro factor a tomar en cuenta, puesto que en algunos países se acostumbra a dar detalles de la vida propia a extraños, mientras que en otros se requiere mucha confianza para comentar experiencias privadas. De la misma manera, la formalidad o informalidad se tiene que modular de acuerdo a la edad de la persona, el cargo que ostente y la jerarquía del lugar donde se desarrolle la interacción. No es lo mismo conversar con un superior en un ambiente de trabajo, que con un desconocido con el que se comparta un avión. Así que solo hay que aplicar varios consejos para romper el hielo de forma efectiva.

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