12 Cuentos cortos para dormir

¿Qué hace que un cuento sea para dormir? ¿Todos los cuentos sirven para dormir? Creo que la respuesta más sensata a estas preguntas es que depende de lo que quieras soñar.

A la hora de ir a la cama, muchas veces, aunque estemos muy cansados, nos cuesta dejar de pensar en el día que hemos tenido y relajarnos. Para eso funcionan los cuentos cortos para dormir. Una vez que comenzamos a leer un cuento o a escucharlo, nos relajamos y podemos conciliar el sueño más rápido. Son hipnóticos.

Si te gusta leer o que te lean cuando estás en la cama, te vienen bien estos cuentos que he seleccionado para antes de dormir. Son de mi autoría y se leen muy rápido. Si te duermes, puedes retomarlos la noche siguiente.

Cuentos cortos para dormir (inventados)

1. Se me olvidó dormirme

Tito es un conejo muy, muy blanco que vive en una finca. Lo ves correr detrás de las gallinas, y es como una nube de lana que se confunde entre… «No, empecemos de nuevo»… Tito es un elefante bebé que vive en la sabana africana. Unos cazadores han querido robarlo, y la mamá elefanta ha logrado salvarlo sacándoles las armas con la trompa… «No, empecemos otra vez»… Estoy contando ovejas para poder dormirme. Mañana tengo un examen de matemática, y me viene bien llegar al número mil, o sumar de cuatro en cuatro, o restar de dos en dos, o dejar de pensar y comenzar por el uno, dos, tres… ¡shhhhhhhh!

2. La casa de malvavisco

Nos invitó a su casa. Era la niña nueva del salón. Dijo que era su cumpleaños y que íbamos a pasarla «súper». Nunca pensamos que realmente sería una fiesta tan especial. La madre de Malva, que así se llamaba la niña, nos hizo pasar al patio de la casa. Quería que hiciera nuevos amigos y se había esmerado en preparar un cumpleaños inolvidable. Al llegar al patio, pudimos ver algo maravilloso. Sobre la grama china estaba una casa de unos tres metros por tres metros hecha de malvavisco. No lo podíamos creer. Nos sacamos los zapatos y corrimos a zambullirnos en su interior. Tenía un olor dulce; era suave y esponjosa. Pero como todo lo bueno, se acaba. Al final de la fiesta, nos la comimos, y no quedó nada de la casa de malvavisco.

3. Pastelitos de queso

Llueve. Bajo por la calle a toda prisa en mi bicicleta para llegar antes de que se forme un río. ¡Qué peligro! ¡Qué emoción! Es la primera vez que manejo bajo la lluvia. Debo tener cuidado con los autos, con los charcos, pero ya estoy muy cerca. Los relámpagos son como un flash de cámara fotográfica, es un espectáculo. Por suerte, caen lejos, detrás de la montaña. Llego al café. Papá me saca el casco y me pone una toalla en la cabeza. Me seco. Ahora tengo entre las manos mi chocolate caliente y miro la neblina bajar por la montaña. Pronto, toda la ciudad estará blanca. Me encantan estos días en los que quedamos sordos con tanto trueno y tanta lluvia, y se hace de noche antes de las seis. Son los días en los que papá hace mucho chocolate y pastelitos de queso.

4. Búsquenme en el fondo del armario

En vacaciones, no había nada más divertido que jugar al escondite. Pero esa tarde, algo salió mal. El menor de los hermanos Guzmán, el de cuatro años, se perdió. Los tres niños lloraban desconsolados buscando a Diego. Los padres, también desesperados, fueron a nuestra casa a pedir ayuda para buscarlo por el barrio. Diego se reía. Había ganado por fin. Les había ganado a todos sus hermanos. Yo me estaba atando las trenzas de un zapato que se me había soltado con tanta corredera cuando lo oí decir a los gritos: «¡Búsquenme en el fondo del armario!».

Cuentos largos para dormir

5. La hora del té

Todos hacían la siesta, pero Layla no se podía dormir. Se levantó aturdida por el calor pegajoso del verano y salió despacio de la habitación. Fue hasta la cocina y tomó un vaso con jugo de limón. Luego, descubrió a un grupo de hormigas que hacían un diminuto camino cargando trozos de azúcar desde la pata de la mesa hasta la puerta del jardín. A Layla le pareció mágico. Iban tan derechas unas tras otras sin desordenarse, todas con su granito cargado. Las siguió al jardín. Afuera estaba más fresco que en el interior de la casa. Persiguió a las hormigas hasta el hormiguero al pie de dos enormes pinos. En ellos colgaba una hamaca. La niña se subió a la hamaca y se meció mientras seguía mirando el tren de hormigas. Allí, la brisa era fresca, el sol y sus rayos filtrados por las ramas eran tibios, un aroma verde invadió a Layla. Media hora más tarde, la despertó el llamado de su madre para tomar el té.

6. Cuando el viento te lleve

Hace mucho tiempo, en la ciudad donde el viento nunca se detiene, vivía una princesa llamada Iris. En el reino, le temían al viento. Los antiguos decían que el viento te lleva al lugar donde habitan las bestias. Así que a Iris nunca la dejaban salir del castillo. Una mañana llegó un forastero pidiendo refugio. El rey le preguntó de dónde venía tan asustado. El forastero contó que venía del lugar donde habitan las bestias y que un dragón se acercaba por el norte. El rey mandó a la princesa a huir con el forastero hacia las montañas. Pero Iris se quedó a luchar con el dragón. Su padre, que ya era muy viejo, no pudo oponerse. Así fue como, luchando con el dragón, Iris se fue volando al futuro. Era tan fuerte el viento que atravesó la montaña, voló sobre el mar, simplemente la llevó del pasado al futuro. Ahora viaja dando vueltas al mundo. Cuando llueve y hace sol, Iris se llena de color.

7. Un ruido muy extraño

Abrió los ojos lo más que pudo y no logró ver nada. Tanteó toda la cama, sintió todos los bordes y no sintió a su esposa. Entonces pensó: «Estoy soñando, tengo que despertar», pero seguía escuchando el mismo ruido, cada vez más cerca. Tenía que definir qué sonido era ese. Se dijo: «Debo llegar a la lamparita, debo prender la luz». Por fin, pensó algo lógico. A duras penas, logró llegar al interruptor y encendió la luz. Comprobó que su esposa no estaba en la habitación. Hizo silencio y prestó atención. Entonces supo lo que era aquel extraño ruido: era una cucharita removiendo algo en una taza. En el umbral de la puerta, apareció su esposa y le dijo sonriendo: «Ya te bajó la fiebre».

8. Carrusel de alicornios

Cuando no puede dormir, piensa en un carrusel de esos de las ferias. Le gusta imaginar que da vueltas lentamente y que puede subir todas las veces que quiera. Esta noche, uno de los caballitos se ha transformado. Primero le ha brotado un cuerno, y luego le salieron alas. Así, de pronto, es un alicornio y despega del carrusel, vuela. Mientras lo mira de lejos, desde su caballito azul, piensa que está quedándose dormida y ya está soñando. Pero no hay tiempo para pensar, el alicornio hace magia y comienza a despegar a todos los demás caballos del carrusel. Ella se aferra a su caballito, lo abraza fuerte para no caerse, y así comienza a soñar, a soñar de verdad que su caballo también tiene alas. Y así se va volando sobre el cielo nocturno a mirar el universo.

9. Meditación en segunda persona

Estás por dormirte… Un susurro muy, muy suave te arrulla… Son las hojas de los árboles del bosque. Te dan ganas de mirar por la ventana. Te asomas y el olor a tierra húmeda te invade. Cierras los ojos y solo hueles y escuchas al bosque. Los pájaros ya no cantan, pero puedes imaginarlos acurrucados en sus nidos, calentitos con sus pichones. Las montañas a lo lejos esconden a la luna que sube curiosa y te ilumina la cara. También hueles los pinos, tan verdes y fragantes. Un aullido lejano te dice que los perros le cantan a la luna. Entonces te da un poco de frío y vuelves a la cama. Te arropas y acomodas la cabeza en la almohada. Tu cuerpo pesa y es ligero al mismo tiempo. Respiras, y como las hojas de los árboles, sientes el aire y su vaivén dentro de ti. Te duermes sintiendo ondear al bosque en tu interior y soñando que mañana será un hermoso día.

10. Las cosas que Julián no dice

A veces, Julián no dice nada. En su cabeza, hay grandes héroes librando guerras en trajes espaciales o en armaduras como las de Don Quijote de La Mancha. Esa mañana, Julián tampoco dijo nada. Dejó que la maestra lo regañara por haber roto el lápiz de la niña, y no había sido él, y no había sido nadie. Había sido la puerta del estante, que no es una persona, sino un mueble, una cosa a la que no podemos culpar. Al día siguiente, la madre de Julián llevó una caja de lápices para el aula. Le dijo a la maestra que a veces a Julián le cuesta decir las cosas y que en casa le contó que no había sido él. El lápiz se atascó con la puerta del armario, no pudo salvarlo. Entonces, la maestra, con lágrimas en los ojos, le pide disculpas a Julián y entiende que los niños no son todos iguales.

11. El secreto de la almohada

Lucy está enamorada. Ama bailar, ama la música y el movimiento. Se lo ha dicho en secreto a la almohada. También le ha dicho que cuando termine la universidad, va a viajar por el mundo bailando. Sus amigas no entienden qué es lo que le pasa a Lucy. La invitan a las fiestas, les presentan a sus amigos, pero Lucy los deja hablando solos. Cuando escucha una nueva canción, se levanta a bailar y se apodera de la pista. Se saca los zapatos, le gusta andar descalza. Solo su almohada entiende a Lucy. El día que cumplió dieciséis, se durmió llorando porque su amiga Clara le dijo que era la única que no tenía novio. La almohada, sintiéndose mojada por las lágrimas, le dice a Lucy suave en el oído: «Lucy, piensa solo en bailar, ese es tu gran amor. Conmigo, tu secreto está seguro, pero no te deprimas y baila, Lucy, solo baila».

12. El festival de globos

Cerca del mar, en un lugar de la costa del Pacífico, hay un pueblo con hermosos acantilados en los que cada primavera se hace el festival de globos. Los globos son multicolores y gigantescos. Como desde hace tres años, desde que son novios, Rosa y Miguel volarán juntos. Lo que Rosa no sabe es que Miguel lleva en su bolsillo un anillo. Lo que Miguel no sabe es lo que Rosa dirá cuando, al atardecer, se incline dentro de la cesta y le pida la mano como un príncipe.

Artículo anterior100 Nombres para club de ciclistas
Artículo siguiente7 Ejemplos de Dedicatoria
Estudiante de medicina (ULA), escultor y trovador. Redactor y Editor.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí