Doña Bárbara: Lo que deberias saber de esta novela

Con más de cuarenta reediciones y traducciones en todo el mundo, Doña Bárbara, obra del escritor venezolano Rómulo Gallegos, es sin duda una de las novelas latinoamericanas más emblemáticas. Aquí te damos algunos datos necesarios para abordar su lectura de una forma comprensiva.


doña barbara portada libro
Doña Bárbara, clásica portada del libro

Es una de las novelas venezolanas más leídas en todo el mundo, que sigue teniendo absoluta vigencia no solo en la realidad del país que la vio nacer, sino en toda Sudamérica, un continente complejo y asediado por la naturaleza violenta de la cultura política de las sociedades que lo pueblan. Doña Bárbara, representa una obra capital de la literatura narrativa venezolana, escrita por Rómulo Gallegos, editada y publicada por primera vez en 1929 por Editorial Araluce, retrata de forma magistral el contexto de un país en transición hacia la modernidad sometido a la más absurda pobreza y opresión dictatorial.

Don Rómulo Gallegos

romulo gallegos
Rómulo Gallegos

La Trepadora, Cantaclaro, Canaima, La Brizna de Paja en el viento, son sólo algunas de las novelas más influyentes y representativas de Rómulo Gallegos (1884-1969), quizás el escritor  más relevante del siglo XX en Venezuela y uno de los más grandes de Hispanoamérica. Este escritor caraqueño tuvo una vida pública particularmente intensa dedicad a la escritura, la docencia y la política.

Su obra literaria presenta una variada calidad que se mueve entre el teatro, la novela, el cuento y el ensayo, marcada por una profunda influencia del contexto político que le toca vivir al autor. En el ámbito de la docencia se destacó por una notable contribución en la forja de las nuevas generaciones que asumirían las riendas de la Venezuela post gomecista, destacado profesor de colegios privados, reconocido subdirector de la Escuela Normal y director del Liceo “Andrés Bello” de Caracas entre 1922 y 1929.


También te podría interesar 10 tips para ser un perfecto cuentista, según Horacio Quiroga


En palabras de Luis Beltrán Prieto Figueroa -alumno de Gallegos en el Liceo “Andrés Bello” destacado pedagogo y reformador del sistema educativo venezolano- :

 “Gallegos, director del instituto, era un hombre huraño, de cara hosca, de modales reposados, de palabras fáciles, deseoso de impresionar a sus alumnos que escuchaban sus lecciones o pedían sus consejos por la actitud que asumía dentro del establecimiento. Para nosotros, los alumnos, Gallegos era un símbolo, el del maestro, que cumplía la tarea fundamental de formar juventudes. A veces ahorraba la sonrisa, acaso, con criterio de la época pensaba que para los jóvenes las personas que ríen mucho no son gente respetable”.

Los avatares de su vida literaria y las convicciones democráticas que lo caracterizaron, llevarán a este literato a inmiscuirse de forma inevitable en la política como opositor a la dictadura de Juan Vicente Gómez, una oposición que se aún se respira entre las líneas de su obra literaria y que le ganaron en su momento el respeto y la admiración del dictador, quien lo nombró Senador del Congreso de Venezuela en 1931, honor que rechazaría Gallegos y tras el cual se exiliaría en España hasta 1935 año en que muere Gómez. Su actividad política se manifestará en los años subsiguientes con el liderazgo del partido político Acción Democrática, plataforma desde la cual llegaría a ocupar la presidencia de la república en 1947.

Doña Bárbara, el llano como inspiración

llano venezolano
El llano venezolano

Doña Bárbara es el retrato que Gallegos, desde el realismo literario, hará de una de las regiones más representativas de Venezuela: el llano. De hecho, es allí dónde nace la obra y dónde se desenvuelve toda la trama y el argumento de sus líneas. En una entrevista recogida en el libro Doña Bárbara Ante la Crítica de Monte Ávila Editores, Gallegos se expresaría al respecto de la siguiente forma:

“Nació en un hato de Juan Vicente Gómez… el hato de La Candelaria. Allí asimilé ese olor a vacadas y a boñiga de que mi novela está llena. También sentí, a través del cuadro campesino, el hálito de la barbarie que afligía a mi patria. Instintivamente perseguí el símbolo, y apareció con toda su fuerza la protagonista. No era aquello intencional, pero sí intuitivo. Y a eso puede quizá atribuirse el buen éxito: a la humanidad que hay en el mismo hecho extraordinario.”

(Para saber más sobre esta entrevista a Rómulo Gallegos, te recomendamos entrar aqui)

Desde la corriente costumbrista de la literatura (ver), Gallegos plasmó con excelsa fuerza lírica y magistral destreza narrativa, las características de un espacio geográfico agreste y hostil de donde nace una sociedad y una cultura caracterizada por la misma fiereza y tosquedad reinante en el llano. Desde las formas más coloquiales del habla llanero, pasando por las costumbres, tradiciones y creencias, el autor nos pinta un paisaje cultural con finos detalles de, un casi, ejercicio etnológico, un verdadero esfuerzo por mostrar desde la literatura una realidad que había sido palpable para él.

Argumento de la obra

El argumento de la obra gira en torno al regreso de Santos Luzardo al llano, a  “Altamira” la hacienda que le dejara en herencia su padre y de la cual debía hacerse cargo dado el estado de abandono en que la tenían sus administradores. Luzardo, quien venía de haber estudiado leyes en Caracas y cuyos modos se habían afianzado en la vida citadina, tendría que enfrentar los más diversos embates de un ambiente y una sociedad de hombres endurecidos por el trabajo y la violencia.

monumento a doña barbara elorza edo apure
Monumento a Doña Bárbara en Elorza, Estado Apure, Venezuela. Imagen tomada de Wikimedia Commons

Debe hacerse cargo de los más rígidos quehaceres de la vida llanera y además enfrentar a su vecina Doña Bárbara, dueña de la hacienda “El Miedo”, una mujer de mucho poder que había sometido los llanos del Arauca bajo la opresión, el abuso, el terror y la manipulación de las leyes y las autoridades, unas veces con la influencia del dinero, otras tantas con la ayuda de fuerzas oscuras y la mayor parte de las veces bajo el frio silencio de la muerte.

La lucha que se va a producir entre las dos fuerzas que representan Santos Luzardo y Doña Bárbara, pondrá de manifiesto un conjunto de situaciones en las que tendrá un papel preponderante la figura de Marisela, hija de Doña Bárbara, que Santos Luzardo de alguna forma protege bajo su tutela del abandono y miseria en que la había sumido su madre.

Entre Santos y Marisela surge un sentimiento que se debate entre el afecto paternal y la atracción, hecho que despertará en Doña Bárbara los más profundos sentimientos de rencor y destrucción puesto que ella también se sentía atraída por una atávica pasión hacia su enemigo, Santos Luzardo. La guerra entre “Altamira” y “El Miedo” pondrá en evidencia la debilidad del dominio de Doña Bárbara y sus colaboradores, que Santos Luzardo sabrá aprovechar para derrocar la tiranía a través del poder de la razón y la legalidad.

Civilización Vs. Barbarie, el discurso positivista de una generación

Rómulo Gallegos es un escritor de su época, inminente subsidiario de la corriente filosófica positivista (ver), a través de la cual se explicaba a las sociedades y su devenir como el producto de un proceso evolutivo lineal.

En su evolución, las sociedades debían atravesar tres estadios bien diferenciados: Salvajismo – Barbarie – Civilización. En ese estricto orden, la civilización se consideraba como el fin último y supremo de un progreso tendiente hacia la perfección y el bien común del ser humano. Los positivistas estaban convencidos de que era una obligación de las sociedades civilizadas ayudar a alcanzar estadios superiores a las que eran consideradas como salvajes o bárbaras. En específico, los positivistas sudamericanos y venezolanos se manejaban desde el postulado de que sus sociedades estaban signadas por una barbarie que debía superarse a través de la gestión institucional del Estado.

En Venezuela, era tan positivista el régimen dictatorial del Juan Vicente Gómez como el mismo Rómulo Gallegos. El punto de desencuentro político radicaba en que los asesores positivistas del gomecismo manifestaban que el país alcanzaría la civilización bajo la tutela de un hombre fuerte, de un régimen dictatorial, o como lo llamara Laureano Vallenilla Lanz –principal asesor intelectual de la dictadura- un “Gendarme Necesario”; mientras que la postura de Gallegos y otros intelectuales o políticos venezolanos, era la de que este estadio de evolución sólo se alcanzaba a través de la democracia y del progreso económico de las personas.


No dejes de leer Cómo saber si vives en una Dictadura


Esta formula de correlación y conflicto entre civilización y barbarie está íntimamente vinculado a la historia del continente. Así pues, múltiples serán las obras literarias hispanoamericanas que reflejaran esta interpretación dialéctica de la sociedad de la mano de autores como Domingo Faustino Sarmiento en Argentina, José Martí en Cuba y José Enrique Rodó en Uruguay.

Comte y el positivismo – Sociología – Educatina

Alegoría de la Venezuela del Gomecismo

juan vicente gomez
Juan Vicente Gómez en sus últimos años

Entre líneas, Doña Bárbara constituye una crítica al gomecismo y esto fue un factor que le imprimió un especial interés a la obra desde el primer momento de su publicación. Sobre esto, Rómulo Gallegos referiría –en la entrevista antes citada- lo siguiente:

“Se comenzó a decir -y la suposición no era descabellada- que Doña Bárbara era la imagen del gomecismo. El rumor llegó a Maracay, y esto comenzó a formarme cierto ambiente hostil. A la obra se le hacía el vacío, con excepción de los comentarios que aventuraba a veces Pedro Sotillo… Pero yo me encerré en mi vida de pedagogo y literato, a soñar en el próximo libro. (…)

Prosperaba el chisme contra mí cuando una hija del general Gómez leyó Doña Bárbara, la encontró interesante y la elogió en presencia del dictador. Gómez, intrigado, le pidió al doctor Requena que le leyera el volumen, y los dos se fueron a Las Delicias con el propósito de conocer un capítulo diario.

Pero una tarde el dictador se interesó tanto con los cuentos de ganado y las aventuras campestres, que no quiso interrumpir.

-Siga, doctor… No regresaremos sin saber en qué para eso.

Fueron, pues, devorando páginas, en tanto que oscurecía, y tuvieron que terminar a la luz de los fanales del auto.

Conocido el desenlace, Gómez exclamó entusiasmado:

-Muy bueno. Yo no sé por qué dicen que ahí me atacan. Eso no tiene nada contra mí… Eso era lo que debían estar haciendo todos los literatos, y no revoluciones pendejas.”

Pese a la, disimulada o no, ingenuidad del dictador, Doña Bárbara  presenta elementos clave que reflejan la realidad social y política de la época como una alegoría al país que yacía oprimido por la barbarie del gomecismo. Algunos de esos elementos son:

1. Doña Bárbara, la devoradora de hombres:

La Cacica del Arauca, la Dañera, la Devoradora de Hombres, o cualesquiera otros epítetos usados para simbolizar a Doña Bárbara, forman parte de una visión positivista desde la cual esta figura negativa de las sabanas del Arauca representaba o encarnaba a la barbarie misma.

doña barbara cine
Doña Bárbara, adaptación cinematográfica de 1943; una producción mexicano-venezolana cuyo guión fue encargado a Rómulo Gallegos y Protagonizada por la estrella del cine de oro mexicano María Félix

Esta barbarie ha tenido diversas interpretaciones que, lejos de parecer contrapuestas, resultan complementarias en su análisis.

Algunas de ellas son las que vinculan a la barbarie representada por la Doña como la inclemencia de un ambiente totalmente hostil para con el ser humano, como lo es precisamente el llano. Las duras y trabajosas faenas necesarias para sacar algún provecho de aquella tierra, poco a poco consumían el cuerpo y el alma de las gentes que la habitaban, progresivamente iban devorando al hombre hasta reducirlo a sus más elementales instintos de supervivencia.

Por otro lado, surgen las interpretaciones que asimilan la barbarie expuesta por Gallegos, como la expresión del régimen gomecista, una dictadura que, según la visión de sus opositores, representaba lo más retrógrado y barbárico de nuestra sociedad, un sistema de opresión cruel que hundía en la miseria y el atraso a todo un país, mientras un reducido sector de acólitos se beneficiaban de las mieles del poder protegidos por un sólido y efectivo aparato de represión.

Lo cierto es que el personaje de Doña Bárbara pone de manifiesto todos lo elementos que para los positivistas caracterizan a esta etapa de la evolución social. La ilegalidad, el atropello, el abuso de poder, la violencia como única forma de resolución de conflictos, la ignorancia, la superstición, entre otros, son aspectos que no solo impregnan el mundo de los personajes que recrea Gallegos en su obra, sino también los factores determinantes que mantenían en pie la dictadura de Gómez.

2. Santos Luzardo, el rostro del progreso y la civilización:

Por otra parte, Santos Luzardo, se presenta como un personaje que encarna los elementos constitutivos de la civilización. Luzardo es fundamentalmente la antítesis de la barbarie, él es la civilización, la ciudad, el hombre de estudio y conocedor de la ley, es quien dirime los conflictos anteponiendo la razón a la fuerza, es quien da más crédito a la racionalidad que a las creencias supersticiosas, es el hombre que impone el orden para garantizar el bien común.

En el plano de la Venezuela del momento, Santos Luzardo vino a figurar, para muchos, a la juventud que luchaba en las universidades, en los liceos, en los cuarteles y las calles del país para derrocar a la tiranía gomecista. La expresión más concreta de esta juventud será la llamada Generación del 28 un grupo de jóvenes universitarios que en medio de las celebraciones del carnaval de 1928 ejecutaran actos abiertos de protesta contra la dictadura, lo que acarreó como consecuencia que la mayoría de ellos fuesen encarcelados, torturados y obligados a realizar trabajos forzosos.

generacion del 28
Estudiantes de la Generación del 28

De algún modo, gallegos, como buen profesor que era, ponía especial énfasis de esperanza en la juventud, sabía, que la Venezuela por venir le pertenecía a la juventud universitaria, profesional, preparada para los retos de un país que se perfilaba inevitablemente hacia la modernidad y la democracia. Precisamente, tras la muerte de Juan Vicente Gómez, los jóvenes de la “Generación del 28” fueron quienes estuvieron a la cabeza de los cambios políticos más importantes producidos en el país durante el siglo XX.


Te interesará también 5 grandes poemas escritos desde la resistencia


3. Marisela, la bella durmiente:

Si buscásemos indagar sobre el concepto preciso que Gallegos tenía acerca de Venezuela, todas las respuestas las podemos encontrar en Marisela.

Una muchacha criada a la buena de Dios con su padre Lorenzo Barquero –un alcohólico, un hombre que una vez entre las garras de la devoradora de hombres, habría sido despojado de todo rastro del hombre civilizado que había sido alguna vez-. Arisca y desgreñada, sin ningún hábito de higiene personal ni algún atisbo de instrucción, modales o educación. Pero detrás de esa fachada descuidada y mal tratada por los rigores de una cruel orfandad y una vida azarosa, se dejaba ver a una hermosa mujer.

Este va a ser precisamente el reto de Santos Luzardo al descubrir a Marisela, desentrañar la fealdad que el descuido y la ignorancia opacaban el potencial de su belleza y su inteligencia. Adoptándola bajo su tutela Santos Luzardo no solo le enseñará cómo cuidar de sí misma, sino que le brindará la posibilidad de aprender a leer y a escribir.

En ese sentido, Gallegos nos muestra una Venezuela abandonada y sometida a los desmanes de la crueldad, una Venezuela hermosa y con potencialidades inimaginables que está a la espera de una juventud instruida y civilizada que quiera tomarla de la mano para llevarla hacia el progreso y la civilización, una juventud que revele el bello rostro de un país que la dictadura mantiene oculto bajo un sórdido manto de miseria. Venezuela es entonces, una bella durmiente a la espera de ser despertada.

 4. Mr. Danger, los derechos del imperio:

Mr. Danger es en la obra de Gallegos un estadounidense que los avatares de sus negocios lo condujeron hacia el llano venezolano, donde finalmente se estableció bajo la protección de Doña Bárbara, usufructuando tierras y ganados que no son de él pero que nadie reclama por temor a la Doña. Además, este extranjero aliado de Doña Bárbara, desea a Marisela, la quiere para sí y busca la forma de tomarla manteniendo en una constante embriaguez a Lorenzo Barquero, padre de la muchacha, en cuyo juego cruel disfruta de la debilidad del padre y el desamparo de la hija.

tio sam
El tío Sam, símbolo del llamado imperialismo norteamericano. Imagen tomada de Wikimedia Commons

En la filosofía del positivismo progresista en América Latina, será casi una constante el contundente rechazo de lo que se comienza a llamar por aquella época como el imperialismo norteamericano. Sobre todo en un país petrolero como Venezuela, el papel que una potencia como los Estado Unidos va a jugar será de especial importancia. Para sus acérrimos críticos, entre los que se encuentra Gallegos, las compañías petroleras, en su mayoría gringas, explotan indiscriminadamente las riquezas del país bajo la venia y el amparo de la dictadura, sin dejar más que pobreza, explotación del trabajo de los obreros y miseria para sus familias.

Esta situación será ampliamente denunciada de forma crítica no solo en la política, sino en la literatura, y es Rómulo Gallegos uno de los que va a mostrar desde su género la metáfora que llevará a muchos a tomar conciencia de la importancia que tenía la riqueza petrolera para el desarrollo del país y cómo resultaba prioritario nacionalizar el petróleo para que los ingresos obtenidos por concepto de la renta alimentaran el progreso hacia la civilización.

5. Ño Pernalete y Mujiquita, gobierno complaciente y al servicio de la barbarie:

Ño Pernalete es un pintoresco personaje de la novela que hace de Jefe Civil en el pueblo de San Fernando, unas veces llamado General y otras tantas Coronel, no se sabía a ciencia cierta qué grado y cómo lo había obtenido en la gloria de sus armas, lo que sí se sabía es que había peleado sus batallas y esto le había merecido el favor del gobierno nacional al nombrársele para el puesto que ocupaba.

Hombre de modales toscos y totalmente iletrado, de sagaz picardía y plenamente complaciente con los designios de Doña Bárbara. Frente a la Doña, este caudillo sólo ejercía un papel nominal puesto que era ella el gobierno de aquellos predios.

juan vicente gomez y cipriano castro
Juan Vicente Gómez y Cipriano Castro, los dos principales caudillos de la hegemonía andina en Venezuela

Al lado de este Jefe Civil, encontramos a su secretario, el Bachiller Mujiquita un leguleyo sin título cuya miseria consistía en mal vivir de un sueldo pagado por el Estado y soportar las rabietas tiránicas del  Ño Pernalete. Mujiquita es un funcionario público de baja categoría, pero que conoce bien su trabajo, de modo que es con quien se debe hablar para evadir las normas y los procedimientos, regulares o no, establecidos por aquella dictadura parroquiana.

Gallegos nos muestra el rostro de un gobierno despótico que es cruel con los débiles, pero complaciente con los poderosos, un gobierno que permite la explotación del subsuelo por parte de los extranjeros sin que pueda establecer alguna medida de compensación por las riquezas extraídas, un gobierno cuyo poder es la sombra de la barbarie, la única ley que gobernaba al país. Pone en evidencia además, el carácter antidemocrático de las instituciones, dirigidas por caudillos provenientes de los campos de batalla y no de civilizados consensos electorales. Por otro lado muestra el rostro de la corrupción y los “caminos verdes” de la burocracia en todos sus niveles, a través de Mujiquita.

La presidencia interrumpida de Santos Luzardo

Para algunos, la faceta política de Rómulo Gallegos va a encarnar las características más preciadas de Santos Luzardo. Con el bien merecido prestigio obtenido como hombre de letras y su firme posición democrática, pronto se convertiría junto a Rómulo Betancourt en la figura más representativa del partido político Acción Democrática.

romulo gallegos en campaña
Rómulo Gallegos en campaña electoral 1947

Esta facción política encabezaría la campaña electoral del año 1947 en la que por primera vez los venezolanos podían elegir a su gobernante a través del voto directo, universal y secreto, y con un candidato como Rómulo Gallegos bien pronto la contienda política se volcó hacia el plano literario y viceversa. El Gallegos de la campaña electoral será un Santos Luzardo intentado mostrarle a Marisela el camino hacia la civilización, será una campaña sin precedentes en la que se verán renovadas las formas de hacer política: Acción Democrática va al interior del país, va a los campos, a los llanos a buscar a la Venezuela que nunca había participado de la política nacional.

Rómulo Gallegos gana las elecciones y se convierte en presidente de la República, de algún modo y siguiendo el discurso positivista, había triunfado la civilización. Ya no era el caudillismo, ni los militares, ni Mr. Danger los que ponían o quitaban presidentes, sino la voluntad popular expresada en el sufragio. Pero el triunfo de la civilización solo duraría nueve meses en el poder, al cabo de los cuales los militares encabezados por Carlos Delgado Chalbaud y Marcos Pérez Jiménez perpetraron un golpe de Estado que terminó por desplazar de la silla presidencial al hombre de letras, de nuevo la barbarie se imponía sobre la civilización y Santos Luzardo era expulsado del país esta vez por toda una década.

Finalmente… Doña Bárbara  constituye una obra amplia en su análisis, una novela con infinitas posibilidades de interpretación y reinterpretación. Aquí, sólo se han planteado algunas líneas generales sobre cómo leer de forma comprensiva esta obra, sin quedarnos sólo en la historia de amor o en la guerra entre haciendas, sino ir más allá, al contenido profundo de lo que Rómulo Gallegos dejó para la posteridad entre las líneas de su libro. Leer a Gallegos hoy puede significar  replantearnos los mismos retos de su época, tal vez nuestro encuentro con Santos Luzardo en “Altamira” hoy, signifique trazar la misma esperanza de una Venezuela  que sigue siendo –al decir de Gallegos en las últimas líneas de su novela- una “Tierra de horizontes abiertos donde una raza buena ama, sufre y espera!”

Video documental de Bolívar Films “Rómulo Gallegos, toda horizonte y caminos”:

Rómulo Gallegos, horizonte y caminos


Te recomendamos leer:

5 novelas clásicas universales recomendadas para ti

Milagro económico. Retos y esperanzas para una venezuela en crisis

El Mío Cid: Viaje de ida y vuelta en la búsqueda y rescate del honor


Por Néstor D. Rojas López.

Doña Bárbara: Lo que deberias saber de esta novela
5 (100%) 1 vote

Comparte en tus redes si te gustó.
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Es historiador, graduado de la Universidad de Los Andes (Venezuela) en el 2011, se desempeña como docente e investigador en el área de Ciencias Sociales.

Sliding Sidebar

Danos un Like en Facebook

Siguenos en Google+

Instagram Slider

No images found