El Mariscal de campo alemán Erwin Rommel es recordado como uno de los soldados más heroicos y populares de la Segunda Guerra Mundial. Diseñó estrategias que llevaron a las tropas a la victoria y siempre mostró respeto y piedad a sus prisioneros.

Tras la muerte de Rommel el pueblo alemán se había quedado privado de una persona lo suficientemente fuerte como para cargar el peso de la guerra mundial y de una posible guerra civil.

Durante aquel accidente de tránsito Rommel sufrió un traumatismo cráneoencefálico con una concomitante fractura que, de acuerdo a historiadores y analistas, pudo haber influido en las facultades mentales del General y le impidieron llevar a cabo con éxito su plan contra el régimen.

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Nacimiento en el imperio alemán y matrimonio

Erwin Rommel y su esposa Lucie Marie Mollin. Fuente: wikitree.

Nació en el Reino de Württemberg, parte del imperio alemán. Sus padres fueron Helene von Luz y Erwin Rommel. En su adolescencia destaca en las matemáticas y considera convertirse en un ingeniero, no obstante, influido por su padre quién sirvió en el ejército como “teniente” se alista e inicia como cadete.

En marzo de 1911 comienza labores en Danzig (entonces Prusia) y posteriormente conoce a Lucia Mollin con quién contrajo nupcias en noviembre de 1916. Doce años después tienen a Manfred, su primer y único hijo.

Durante la Primera Guerra Mundial, Rommel destaca en sus actuaciones en Francia, Italia y Romania. Recibe numerosas condecoraciones. Durante 9 años ejerce el cargo de capitán de infantería, además también cumple labores de instructor en la Escuela de Infantería de Dresden. Sus clases y tácticas en infantería fueron recopiladas en su primer libro titulado Infanterie Greift An, (Infantería al Ataque) para el cual también elaboró numerosas ilustraciones.

Rommel ya tenía bastante experiencia militar al momento de escribir este libro. Imagen de Wikimedia Commons.

Más tarde es ascendido a Teniente Coronel, decide asumir de nuevo su rol de instructor militar y un año después es ascendido a Mayor General. Esto sin pasar antes por el rango de Brigadier General para ser puesto a cargo de la seguridad personal de Hitler en Checoslovaquia y Polonia.

La división fantasma

Fotografía de un vehículo blindado correspondiente a la división fantasma. Imagen de Wikimedia Commons.

Aprovechando tal oportunidad Rommel decidió pedir permiso para participar a la invasión a Francia, lo cual Hitler aprobó y el 15 de Febrero de 1940, toma el cargo de la séptima división de vehículos de combate blindados. 

A su cargo y en el breve transcurso de dos meses, las tropas de Rommel capturaron muchos pueblos, soldados enemigos y equipos. Dada la naturaleza de sus ataques, a su unidad se le apodó como “La división fantasma”.  Rommel se forjó una gran reputación puesto que era conocido en sus tropas como un general que peleaba al frente en la primera línea de batalla.

Su gran genio y capacidad de elaborar tácticas, su capacidad de utilizar escasos recursos y su gran humanismo le hicieron merecedor del respeto y la gloria de sus enemigos y compañeros.

¿Un nazi «diferente»?

El Capitán Wooldridge fue prisionero de guerra y Rommel le preguntó en cierta ocasión si necesitaba algo, a lo cual respondió “sí, una cerveza, cigarros y una galleta”. Para su sorpresa, Rommel le ofreció las tres cosas y el Capitán conservó el estuche de los cigarros como recuerdo. Fuente: .telegraph.co

Rommel se adhería a un estricto código de conducta o de caballería y de humanidad en la paz y en la guerra. Hitler consideraba esto una gran debilidad. Las tropas de Rommel nunca fueron culpables de crímenes de guerra y siempre trataron a sus prisioneros de forma humanitaria.

Como líder, “era consciente de sí mismo y de la sociedad circundante. Nunca fumaba y bebía en escasas ocasiones. Rommel rechazaba invitaciones a comer en elegantes cenas y prefería comer en la cocina del campo junto a los demás soldados”. (the head injury that may have prolonged the Second World War).

Rommel en África: «El Zorro del Desierto»

Insignia de los Afrika Korps. Imagen de Wikimedia Commons.

En Enero de 1941, Rommel es puesto a cargo de los Afrika Korps en el desierto de África del Norte. Captura a los ingleses en Libia un año y medio después y enfrenta a los estadounidenses por primera vez en febrero de 1943 en la Batalla de Kasserine, donde los aliados son derrotados contundentemente. Es por estos eventos que Hitler nombró a Rommel Mariscal de Campo, el más joven de la historia en aquel entonces, a la edad de 50 años.  Rommel es apodado “El Zorro del Desierto”.

Desafortunadamente para Rommel y los países del Eje en África, estas victorias fueron la única cúspide en esa larga campaña alemana. Para el año 1943. Montgomery, general estadounidense, tomaría el comando del octavo ejército de los aliados y estuvieron realizando grandes avances, haciendo retroceder a Rommel y sus tropas. Sus recomendaciones fueron apartadas y no tomadas en cuenta. Rommel partió a Alemania tiempo antes de terminar la campaña en África, antes de la batalla de Mareth. Existen diversas explicaciones sobre porqué Rommel no permaneció hasta el final.

El Día D: La predicción más espectacular de Rommel

Von Rundstedt se equivocó y los aliados desembarcaron en Normandía (Día D). Fuente: anzaccentenary.

En Francia, Rommel estuvo en desacuerdo con su superior, el también Mariscal de Campo Gerd Von Rundstedt sobre donde el ejército de los aliados invadiría: Rommel consideró que el ejército debía trasladarse a las playas de Normandía donde podrían contener a los invasores en la playa. No obstante, von Rundstedt consideraba que los aliados desembarcarían en las tierras de Pas de Calais y de este modo podría emboscarles más adelante con las fuerzas de combate de vehículos blindados.  Rommel estuvo en lo correcto, el 6 de julio de 1944 (Día D) los aliados invadieron Normandía.

La visión de la guerra cambia y la rebeldía comienza

Erwin Rommel y Hitler. Fuente: wikimedia.

El 15 de julio, Rommel dio un último  aviso a Hitler, la victoria militar en Francia era imposible. Esos meses en Francia fueron muy fuertes para Rommel, su visión sobre la guerra y el régimen empezaba a cambiar. Se dio cuenta que las SS cometían números crímenes de lesa-humanidad en especial contra rusos y judíos. Fue testigo de la destrucción de pueblos y ciudades enteras alemanas, de sus economías y sobre todo de la juventud alemana. Se vio en la necesidad de protestar contra la corrupción administrativa que reinaba en el gobierno de aquel entonces.

Rommel estuvo implicado en la propaganda nazi y varias películas sobre las defensas en el océano Atlántico, donde se profesaba la superioridad nazi sobre el enemigo, sin embargo, inmediatamente al darse cuenta de que se no se mencionaba la superioridad del combate aéreo por los aliados, pidió a Hitler que retirara tal propaganda en cines y en prensa. Para Rommel, la transparencia y la honestidad era más importante que la percepción pública, algo que contrastaba con Hitler, a quien consideraba codicioso y sediento de venganza.

La conspiración contra el Führer

Fuente: El Confidencial

Rommel deseaba con ansias salvar a Alemania de la destrucción. Cuando tenía la oportunidad, escribía cartas y se reunía con Hitler para expresarle su desacuerdo. Karl Strolin, un amigo y compañero de Rommel durante la Primera Guerra Mundial, le comentó sobre una conspiración para capturar a Hitler, abolir el partido Nazi y ofrecerle la paz a los Aliados. Cierto tiempo después, en Febrero de 1944, Rommel se une a los conspiradores para intentar rescatar a Alemania.

De acuerdo a su esposa, Rommel pensaba en arrestar y luego enjuiciar a Hitler más que asesinarle puesto que esto podría desencadenar una guerra civil en Alemania y Austria.

Empero, otros factores contribuyeron y bajo el desconocimiento de Rommel, el 20 de julio de 1944 los conspiradores intentaron asesinar a Hitler en su cabaña en Rastenburg. Toda persona remotamente involucrada en este atentado tendría que morir.

Cuartel de Hitler en Rastenburg, luego del atentado fallido. Imagen de Wikimedia

El accidente del automóvil

El carro de Rommel siendo atacado. Fuente: spitcrazy.

Temprano por la mañana, el 17 de julio de 1944, Rommel sale de su cuartel en La Roche-Guyon,  Francia, en un carro junto a varios de sus oficiales para realizar una inspección de rutina en el frente de batalla.

Desde enero de 1944 Hitler había prohibido a Rommel viajar en aeronaves dado que muchos oficiales de alto rango habían muerto en accidentes aéreos. Por esa razón Rommel se trasladaba en automóvil.

Terminada la inspección, Rommel iba sentado de copiloto. En el camino pudieron ver cómo los aliados bombardeaban el área haciendo imposible atravesar la carretera, tras dar varias vueltas en la vía para protegerse de ese peligro, la tripulación en el vehículo se percató de una aeronave enemiga volando hacia el carro, entonces le fue dada la orden de acelerar al chófer pero fue herido en el hombro izquierdo por el casquillo de una bala y perdió el control del carro haciendo que se estrellase contra un árbol. Rommel sufrió un gran golpe en la cabeza que le dejó inconsciente con fragmentos de vidrio en su cuerpo y quedó tendido en el piso 20 metros detrás de la posición final del carro.

Carretera donde sucedió el accidente

Carretera donde sucedió el accidente. Cortesía Google Maps.

Toman a Rommel y lo llevan al primer centro de salud que encuentran, El Asilo de San José de Livarot en La Providence, un asilo para ancianos. Allí Rommel fue examinado por el farmaceuta Marcel Lescene:

Moretones, hinchazón, pérdida de la conciencia, fracturas, cuello rígido y sangrado nasal son algunas de las características de un traumatismo craneoencefálico. Imagen extraída de MedlinePlus. Adam.

“A las 18 horas, vi entrar un Teniente Coronel a mi oficina, y me preguntó: ¿Puede usted tratar una herida? Y sin esperar mi respuesta me tomó con él hacia el hospicio de San José. –El médico no está allá- me explicó el oficial. A mi llegada vi un cuerpo tendido sobre una cama, rodeado por monjas y tres oficiales. Tomé sus pulsos y los percibí débiles y difícilmente palpables. Reconocí entonces que se trataba de Rommel y estaba en coma. Me di cuenta de un sangrado a través de su oreja izquierda el cual traté con un grueso vendaje. Le diagnostiqué una doble fractura de cráneo en el hueso temporal y frontal. Temí que el paciente tuviese un infarto y con la ayuda de las monjas le introduce dos cucharadas de aceite de alcanfor en la boca. Entonces aconsejé transladar al herido al hospital de Bernay para proceder con la operación necesaria.  En mi opinión el Mariscal no estaba muerto y considero que los demás presentes tampoco lo consideraban así, pero sí pensé que de curarse de sus heridas, su salud jamás volvería a ser la misma.” (Testimonio de Lescene. Lefebvre Thierry. Un pharmacien au chevet d’Erwin Romme (2010).

Una vez en el hospital, corroboraron las fracturas, no obstante el tratamiento dado por los médicos fue expectante y no quirúrgico. Rommel tenía una leve parálisis del nervio responsable por los movimientos oculares y tenía el párpado caído. Le fueron dadas muchas medicinas, entre las cuales había morfina y barbitúricos. Fotografía de H.G. von Esebeck (biógrafo de Rommel).

¿Suicidarse o ser juzgado en Berlín?

Titular del periódico de la época: “Alemania admite la muerte de Rommel, Funeral de Estado ordenado por Hitler para el Zorro del Desierto. Herido en ametrallamiento por aviones aliados”. Imagen extraída de rarenewspapers.

Esta práctica de asesinar a los familiares de las personas culpables de un crimen se denominaba Sippenhaft. Muy repudiada hoy en día.  La Gestapo rodeaba su casa de forma tal que cualquier oposición o intento de escape fuese detenido.

Rommel decide vestirse con su uniforme de Afrika Korps y se traslada en un carro junto a los dos Generales, no sin antes despedirse de su familia. En un campo baldío el carro se detiene y Rommel ingiere una pastilla de cianuro, tras lo cual se desploma. 

Luego es llevado al hospital más cercano. Una vez allí se le hace los correspondientes registros pero ninguna autopsia. La versión oficial de la historia fue que Rommel habría muerto de una hemorragia cerebral. Y esto se mantuvo durante algún tiempo hasta los Juicios de Nuremberg, terminada la guerra y luego con entrevistas con la esposa de Rommel se pudo saber la verdad: su muerte fue un suicidio forzado.

Conclusión

Máscara mortuoria de Rommel. Fuente: Pinterest.

Finalmente, Hitler mantuvo su promesa y Rommel fue cremado y le fue rendido un funeral con todos los honores y luego enterrado en el patio de una iglesia en Herrlingen.  

Sea cual fuese el curso de la historia, sin duda alguna, Erwin Rommel, pudo haber frenado la guerra, y consolidarse como un gran y respetado líder. Sacar a Alemania de la gran destrucción en la que se encontraba sumida y ofrecerles la paz a los Aliados. ¿Quizás la historia hubiese sido distinta de no haber sufrido ese accidente?

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