Habla en público SIN MIEDO en 8 sencillos pasos

chica habla con megáfono
Cortesía de: mi68.nl

Alguna vez, aunque sea en la boda de nuestro mejor amigo, en una exposición para la universidad o en nuestro nuevo empleo nos tocará tener que hablar en público… Si eres de esas personas a las que les cuesta comenzar a hablar, para la próxima vez que tengas que enfrentar tu miedo escénico, acá te dejamos 8 sencillos pasos, aplícalos y ¡habla en público sin miedo!.

miedo al hablar en público
Cortesía de: Pixabay.com

Paso 1: Respirar y hacer foco.

auditorio con público
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Cuando hablamos cotidianamente sin tener que hacer una alocución o exposición necesitamos tener claras tanto nuestras ideas como nuestra garganta, por lo tanto hay que oxigenar nuestro cuerpo, la única forma de hacerlo es respirando. Sin embargo, cuando hablamos ante un auditorio, lleno de personas, necesitaremos aún más oxígeno que en lo cotidiano, para ello no nos sirve la misma respiración inconsciente diaria, debe ser una respiración consciente, es decir, tener consciencia de llenar completamente nuestros pulmones de aire, eso nos permitirá relajarnos y poder enfocarnos dentro y fuera de nosotros mismos y así  ¡habla en público sin miedo!.


¿Cómo debes respirar?

Lo ideal es llevar el aire primero la panza y luego a los pulmones hasta que se eleven nuestras clavículas, al introducir más oxígeno en nuestro cuerpo se aclararán nuestros pensamientos y nuestra garganta, podremos enfocarnos desde el interior con una energía puesta a la altura de las circunstancias.

Esta respiración deberá ser suave

De ninguna manera debemos apresurar la salida o entrada de aire, eso nos desestabilizaría, por lo que se recomienda hacer todas la pausas necesarias en nuestras tomas de aire, ¡sin necesidad de exagerarlo, o hacerlo más largo de lo que debería ser!, simplemente sentir de forma consciente nuestra respiración y tomar el aire que necesitamos para poder avanzar en la exposición de nuestras ideas.

¿Qué debes enfocar?

No tienes porque mirar a los ojos directamente a las personas, con que hagas un foco general al auditorio es suficiente, ¿cómo hacerlo?, simplemente es una cuestión de energía como si dibujaras un círculo mágico en el que vas ampliando la sensación de expansión tanto de tu voz como de tu mirada, como si quisieras mirar más allá de las personas, no tienes que enfocarte en una sola persona sino en la masa completa del público, desde la honestidad de querer estar allí frente a ellos y expresarles lo que viniste a decir.

Sin embargo, te recomendamos que si hay personas que van expresando afinidad por lo que estás diciendo con miradas de aprobación o sonrisas de agrado, te puedes apoyar energéticamente en ellas y dedicarles un pequeño foco durante unos segundos.

un pequeño foco a la aprobación  te dará confianza y menos miedo.

Paso 2: Escúchate y escucha a la audiencia

micrófono para hablar en público
Cortesía de: Pixabay.com.

No hay nada más desagradable que una voz fuera de foco, lo cual significa que es una voz que no está acorde a la acústica del espacio. Debemos probar nuestra voz antes de empezar a hablar, para que evitemos gestos de incomodidad por parte del público que aumenten nuestro miedo; sea con o sin micrófono, probar la acústica del espacio para saber en qué volumen podemos hablar. Así no excederemos la fuerza de nuestra voz, ni tampoco hablaremos en un tono muy bajo.

En general, por una cuestión de organización, esas cosas deben probarse cada vez que vamos a exponer, a veces no lo hacemos por cuestiones de tiempo, de recursos técnicos o por descuido. Pero nuestra recomendación es que siempre probemos la acústica del espacio haciendo una simple prueba de voz antes de que llegue el público. No está demás hacerlo durante nuestra exposición, si sentimos que las personas más lejanas no nos escuchan bien.

simplemente consultar cómo va la escucha.

Por otra parte si el espacio tiene mucho eco, lo mejor es hablar pausado para darle tiempo a la voz de llegar.

Paso 3: Haz un esquema de lo que vas a exponer

esquematizar información
Cortesía de: telesurtv.net

Siempre debes hacer un ensayo antes de hacer tu presentación con alguna persona de confianza que te pueda decir con sinceridad qué tal has estado. Sin embargo, aunque hayas practicado previamente te recomendamos que hagas un esquema de tu exposición, así no te perderás en mitad de la disertación y siempre podrás volver al carril de tus ideas aunque hagas algunos incisos espontáneos para explicar mejor algún punto.

Recuerda que los nervios y el miedo a veces nos juegan en contra y perdemos el hilo de nuestras ideas, también le puede pasar al público, por lo que recomendamos que este esquema puedas compartirlo con el auditorio incluso antes de empezar.

TODOS sabrán cuál será el recorrido que harás y no se perderán.

Paso 4: Maneja de forma práctica los recursos de apoyo

material de apoyo
Cortesía de: pixabay.com

Todo el material que vas a usar como apoyo para tu alocución deberás probarlo previamente. No te permitas improvisar en mitad de una exposición en público eso te pondría muy nervioso y por tanto aumentará tu miedo. De igual manera recomendamos tener copias de los materiales, por si alguno falla puedas reemplazarlo (Pendrive, CD, Internet, etc.)

Aunque tengas todo el material en tu portátil o en tu Tablet nunca está demás hacer una impresión del mismo, eso te permitirá tener un plan “B” si llegase a pasar algún inconveniente. Igualmente asegúrate de que todos los recursos tecnológicos tengan la batería completa por si llega a faltar la electricidad.

Las previsiones para que nada falte son indispensables

Las previsiones pueden para darte la seguridad que necesitas, sentirte seguro te da confianza en ti mismo que es lo más importante a la hora de hablar con propiedad ante el público sobre un tema dado.

Paso 5: Viste ropa cómoda, pero acorde a la audiencia y al momento.

vesturario formal
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Si te sientes incómodo porque los zapatos de tacón son muy altos y te molestan, o la corbata te asfixia, trata de buscar un tacón más cómodo, o suelta el botón de la camisa y afloja un poquitín el nudo de la corbata…

Siempre es mejor estar cómodos sin sacrificar el buen gusto.

Nunca uses algo demasiado llamativo, eso sería un gran error, lo mejor es la neutralidad, lo clásico, puedes estar a la moda y verte bien sin exagerar, esto lo más recomendado para sentirnos seguros, sin miedo y evitar las miradas que nos pongan nerviosos, esas miradas intensas se evitan siendo prudentes, las personas fueron a escucharnos y eso es lo que harán siempre que no les demos un foco equivocado de la situación.

Los colores estridentes o un escote demasiado pronunciado es un foco de distracción que hará de las miradas algo demasiado intenso como para poder enfocarnos bien en nuestro tema. Además cuando algo nos molesta físicamente es más difícil tener una buena columna de aire y apoyatura de la voz, por eso también es necesaria la comodidad.

 Paso 6: Ten a mano caramelos de menta y agua potable.

agua y caramelos
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Aunque no se te seque la boca mientras hablas al público trata de tomar sorbos de agua durante tu exposición. Estar hidratados nos ayuda a hablar mejor, también nos ayuda a estar oxigenados.

Y como no sabemos qué tanto nos puedan atacar los nervios y el miedo lo mejor es tener algo dulce que nos estimule y nos dé un poco de energía extra, como los caramelos de menta, o comer una barra de chocolate un rato antes de la exposición

Jamás durante, sería como meter arena en nuestra boca.

 Paso 7: Usa un objeto anti-estrés

Objetos entiestres
Cortesía de: vivirsinestress.es

Esto se lo recomendamos sobre todo a las personas que sufren realmente de miedo y pánico  escénico. Tener un objeto en el que podamos enfocar nuestro nerviosismo nos permite relajar la voz. Por ejemplo, una de esas pelotitas que son anti estrés; un lapicero que tenga partes ergonómicas en la que podamos concentrar nuestro tacto, incluso un objeto de goma blanda que podamos tener en un bolsillo y al que podamos apretar subrepticiamente cuando estemos poniéndonos muy tensos mientras hablamos. También podría funcionarte una pulsera a la que puedas tocar discretamente cuando sientas que estás poniéndote a gaguear

La idea de usar un objeto al que apegarse un poco es que liberes en él tu tensión.

Con este objeto no tu miedo en tu voz, tus ojos o tus ideas, es como un cable a tierra, una pequeña distracción a tu cerebro para que dejes de ponerte nervioso y olvides que te mueres de miedo por un rato. Es un truco que realmente funciona para las personas muy nerviosas.

De última lo puedes tomar como un talismán y eso también ayuda a tener confianza.

Paso 8:  Siempre ten a un amigo en el público.

grabación y observación de discurso
Cortesía de: pixabay.com

Lo más sano es tratar de superar nuestros problemas, ayuda tener un medidor de confianza, eso sería la función de un amigo en la sala, más allá de que nos pueda generar seguridad, la cosa de que haya un conocido en la sala es para poder pedirle su opinión sincera respecto a nuestra alocución.

Si es un buen amigo no nos mentirá sobre cómo estuvo nuestro desempeño, qué nos faltó y qué estuvo demás.

Hay que mejorar cada día, si no tenemos a alguien que de verdad nos diga con imparcialidad nuestros aciertos y errores tendremos que consultarle, y creerle, a un extraño.

Otra opción es grabarnos, y ver por nosotros mismos los progresos que pudimos hacer. En este sentido, también necesitaremos a alguien que nos haga el favor de grabar, en cuyo caso, ¡mejor que sea un amigo!

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