Historia y aspectos generales de los misteriosos gatos

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Fuente: pixabay.

Los gatos son animales misteriosos y a veces incomprendidos, comparten con el perro el título de “animales de compañía” para los seres humanos, a pesar de que para ellos nosotros solo somos “el humano con el que habitan”. En otras palabras, no somos sus dueños, pero pueden llegar a considerarnos como uno más de los suyos, si tenemos suerte, es decir, si logramos generar un vínculo de confianza con nuestro amigo peludo, y esto representa para nosotros un gran cumplido. La vida de estos animales resulta fascinante, pues a diferencia de nuestro otro amigo peludo, es decir el perro, el gato siempre ha sido protagonista de innumerables historias que lo han acompañado a lo largo de su existencia, tanto desde un punto de vista positivo como desde una óptica negativa, debido en parte a su naturaleza enigmática, que tanto ha fascinado a muchas culturas y ha espantado a otras.

Aspectos sobre la historia gatuna

 

Gato Egipcio

 

Los gatos egipcios

 

Repasando un poco la historia de la evolución de los pequeños felinos como animales de acompañamiento del hombre, nos encontramos con el interesante mundo de la cultura egipcia; por allá alrededor del año 2.000 a.C, ya a estos animales se les tenía en gran estima, y no solo se les apreciaba por su gracia y por su compañía sino además por la protección que brindaban tanto a las cosechas, librándolas de los roedores que portaban a su vez ciertas enfermedades, como a los hogares, al cazar a diversas especies de serpientes y otras alimañas.

En Egipto comenzó el culto de la veneración a los gatos, al punto de que muchos de sus dioses eran representados bajo la figura felina o estaban asociados a estos.

 

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Dios solar Ra. Fuente: wikipedia.

Así encontramos al dios del Sol Ra, uno de los más importantes de la cultura egipcia, quien era la representación del origen de la vida y el responsable del ciclo de la muerte y de la resurrección, a este dios se le asociaba con los felinos machos, ya que estos ejercían como sus guardianes nocturnos cuando caía el sol.

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Diosa Bastet, portando el ankh y un sistro. Fuente: wikipedia.

 

Igualmente a las hembras felinas se les asociaba con varias deidades femeninas, como es el caso de la hija de Ra, Bastet, diosa de la armonía, la felicidad y protectora de los hogares. A  Bastet se le personificaba como una mujer que poseía cabeza de gato, y al ser ésta protectora de hogares, era lógico que los gatos fueran también considerados protectores de las familias, seres con poderes mágicos, cuyas figuras se colocaban a las afueras de los hogares para protegerlos contra espíritus malignos.

Por otra parte, a la diosa Pajet, deidad conocida como “la que araña”, se le representaba como una mujer con cabeza de leona, quien era la protectora del Sol y quien era capaz de favorecer la crecida del río Nilo.

 

¿Por qué los gatos eran considerados semidioses por los egipcios?

 

Muchas razones tuvieron los egipcios para considerar a los gatos como semidioses, el carácter tranquilo y sigiloso de éstos, unido a sus dotes de cazador, a sus actividades noctámbulas, a su gran capacidad para ver en la noche y a sus ojos que reflejaban la luz, les confería una reputación mágica que los egipcios respetaban y adoraban, al punto de que estaba prohibido domesticar, lastimar o matar a estos animales, y estaban bajo la protección del faraón, quien era el único con la distinción de domesticarlos; cualquiera que osara lastimar o matar a alguno, era castigado con la muerte según las leyes.

La importancia de los gatos era tal, que en casos de emergencia, la vida de ellos podía estar por encima de cualquier ser humano, y al morir un gato, este era embalsamado con igual cuidado que una persona, la familia guardaba luto como si se tratase de un familiar, y eran sepultados en la ciudad Bubastis Cada, donde podrían alcanzar la vida después de la muerte. Incluso cuando moría alguna persona, era común que se enterrara junto a su querido compañero gatuno, no por maldad, sino para evitar que su amado felino quedase abandonado y padeciese de hambre al morir su “amigo humano”.

 

El contrabando de gatos de la Grecia mediterránea

 

La mirada de hongkong

Otras culturas supieron apreciar a nuestro amigo felino, sin embargo jamás al grado que lo hicieron los egipcios. Por ejemplo los griegos, dada que la naturaleza humana siempre parece apuntar a hacer lo que le niegan, ante la negativa de los egipcios de permitirles exportar a estos animales a Grecia, robaron algunos ejemplares introduciéndolos de contrabando, permitiéndoles años después de que aparecieran las primeras camadas, exportar a los felinos hacia Roma y la Galia, extendiendo así a estos animales a los países del mediterráneo.

Tanto entre los griegos como entre los romanos, los gatos fueron bien recibidos como animales de compañía, aunque con moderación, también se les apreció por su don de cazador innato. Entre los soldados romanos, fue considerado símbolo de valentía, al punto de que no solo llegaron a llevarlos consigo durante sus expediciones, sino que en sus emblemas y escudos llegaron a portar las figuras de estos animales.

Los gatos de la “buena suerte” en Asia

 

Gato de la suerte. Fuente: pinterest.

 

En los países de Asia, el gato también fue muy apreciado. Los primeros animales llegados a China, datan del año 1000 a.C, cuando el comercio llevó a intercambiar sedas y otros productos por gatos, los cuales llegaron a convertirse rápidamente en los animales domésticos predilectos de las mujeres debido a su gran y fascinante belleza.  Además para los chinos, estos animales se convirtieron en símbolo de armonía, paz y de buena fortuna, y se pensaba que sus ojos brillantes eran capaces de alejar a los demonios.

En el caso de Japón, a diferencia de la China ancestral, al gato se le atribuyó cualidades tanto positivas como negativas, de lo primero se le consideraba como un animal que brindaba buena suerte,  pero también podía considerársele como un animal maléfico. A pesar de todo, durante el siglo XVIII se prohibió su comercio.

También se cuenta la famosa leyenda de El Maneki-neko  o “gato de la suerte”:

“Durante el siglo XVII, en la era Edo, en la época de los señores feudales, existía en Tokio un templo que había conocido días mejores y que tenía serios problemas económicos y estaba semi-destruido. El sacerdote del templo era muy pobre, pero aún así, compartía la escasa comida que tenía con su gata, Tama.
Un día, un señor feudal, un hombre de gran fortuna e importancia llamado Naotaka II ((井伊直孝)) fue sorprendido por una tormenta mientras cazaba y se refugió bajo un gran árbol que se encontraba cerca del templo. Mientras esperaba a que amainara la tormenta, el hombre vio que una gata de color blanco, negro y marrón, le hacía señas para que se acercara a la puerta del templo. Tal fue su asombro que dejó el refugio que le ofrecía el árbol y se acercó para ver de cerca a tan singular gata. En ese momento, un rayo cayó sobre el árbol que le había dado cobijo…”

 

La meditación gatuna en la India

 

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Souvenir de la diosa hindú Shashthi sobre un gato, Kalighat style, c. (1880). Fuente: pinterest.

 

No tan lejos, por la India, al gato se le honra más o menos como se le llegó a venerar en el antiguo Egipto, llegando a apreciar la capacidad de “meditación” que poseen estos animales, y por esta razón algunos de los dioses indios toman la apariencia felina, tal es el caso de su diosa de la fecundidad llamada Shashti.

La caza de brujas y gatos en el Medievo

 

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Una viuda, su gato y un demonio del libro de Schiff (1621). Fuente: The British Library Board.

 

Lamentablemente la protección que recibieron de estas antiguas civilizaciones se vio ensombrecida por la llegada del gato a la Europa Medieval; a pesar de haber contado en el siglo XI con el aprecio de los habitantes,  sobre todo de los campesinos por su capacidad cazadora, e incluso de la misma religión católica, donde al principio eran usados para exterminar a los roedores de los monasterios y conventos, posteriormente durante el siglo XIV se le dio una imagen negativa a los felinos, debido en parte al culto que se le brindó a ciertas deidades paganas, entre estos a la diosa del amor, la belleza y la fertilidad nórdica Freyja para la cual los gatos eran sus consejeros y animal sagrado.

 

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Tomada por Thomas Euler. Fuente: Flickr.

 

Además, debido a sus características propias, como la capacidad de reflejar la luz en sus ojos (considerado como el reflejo de las llamas del infierno), su comportamiento expresivo, que era asociado a la sexualidad, su capacidad de sueño, que se consideraba pereza y el color del pelaje, que en los casos de los gatos negros se consideraba como símbolo del demonio y de la brujería.

Los gatos se asociaron entonces a estos cultos y posteriormente a rituales demoníacos y con la llegada de la inquisición, fueron muchos los gatos que murieron quemados vivos en la hoguera, al igual que a toda persona que protegiera a estos animales o se les considerara como practicantes de brujería. Durante esta época la crueldad  fue tal que casi se extinguen de Europa, un ejemplo de esto era las “festividades” que se realizaban en la noche de San Juan, las cuales se iniciaban con la quema de cientos de gatos en la plaza pública.

Durante muchos años el cruel destino llevó a los gatos a ser perseguidos y quemados, y no fue sino hasta la llegada del Renacimiento en el siglo XV, que gracias a la prohibición del Rey Luis XIV  de quemar a los gatos (en el año 1648) y posteriormente a la llegada de la Revolución Francesa, que estos animales lograron que su destino cambiara.

Menos gatos, más peste

 

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Plaga negra. Fuente: IBTimes UK.

 

Finalmente en el siglo XVII con las consecuencias de la devastación causada por  la peste, el gato es nuevamente considerado un animal necesario en la caza de ciertas alimañas, principalmente de los roedores que transmitían al agente causante de la enfermedad, y posteriormente con los descubrimientos científicos que datan del siglo XIX, quedó demostrado que los fenómenos naturales tienen un basamento lógico, así como las enfermedades tienen su origen en microorganismos y no son ocasionados por brujería ni los gatos tienen nada que ver con estos. A partir de entonces los mininos empiezan a ser nuevamente apreciados y valorados, no solo como animales para exterminar y controlar plagas, sino como fieles acompañantes de la cotidianidad en la vida del ser humano.

Aspectos, creencias y realidades en torno a los gatos en la actualidad

                   

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Fuente: Pixlr.

Actualmente y a pesar de que los caninos son considerados los principales amigos del hombre, el gato sigue sumando puntos a su favor. Debido principalmente a la independencia de estos animales, muchas personas siguen siendo escépticas en cuanto a tener un gato como mascota, ya que a diferencia de los perros, y como dijimos al principio, para un gato nosotros no somos sus “dueños” sino que somos el humano con el que él habita y tal vez para algunos esto no les parezca tan agradable como la dependencia que tiene el perro con nosotros, sin embargo los gatos son muy fieles y cariñosos pero solo nos aceptaran si logran establecer la confianza suficiente.

Aunque la “civilización ha evolucionado”, aún siguen existiendo muchos mitos y creencias en torno a esta enigmática criatura, desde la creencia popular arraigada en muchos países donde el cruzarse con gatos de color negro es de mal augurio (o de bueno presagio, según el país),  hasta el suponer que cuentan con 7 vidas o que son animales extremadamente ariscos.

Muchas cualidades esotéricas o místicas se les siguen atribuyendo a los felinos domésticos, lo que hasta la fecha sigue siendo motivo de controversia sobre la realidad o fantasía en torno al tema. Se les ha concedido un gran poder extrasensorial, que en teoría, les permite presentir o conocer anticipadamente eventos fatídicos, tal es el caso por ejemplo de un gato llamado Oscar el cual “predecía” la muerte de muchos pacientes en un hospital geriátrico en los EE.UU.

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Igualmente se han relatado “anécdotas” de gatos que han “alertado” a sus dueños antes de que ocurriesen circunstancias de peligro. Otra de las cualidades atribuidas a estos animales es la de percibir seres de otra dimensión (espíritus o fantasmas) y la de reciclar las energías negativas imperantes en los hogares.

Beneficios de la compañía de los gatos

 

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Fuente: pixabay.

 

A pesar de todos estos “cuentos” hay muchas realidades en torno a los gatos, se ha demostrado que contar con la compañía de uno, favorece la reducción de los niveles de estrés, ya que al parecer su ronroneo ayuda a disminuir la tensión arterial.

También se ha observado que se genera la producción de oxitocina (llamada la hormona del amor) al acariciar a los gatos, lo que ha favorecido una mayor conexión entre personas autistas con estos animales, además el tener un gato en la infancia favorece la protección en contra de afecciones alérgicas.

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Conclusión

 

Amados o temidos, a veces hasta no muy apreciados, los gatos son animales especiales que poco a poco han ido calando en el corazón del hombre por su inteligencia, destreza, dulzura, gracia y sobre todo, por el misterio que los rodea. Mitos y leyendas han surgido desde tiempos inmemorables en torno a este magnífico animal, sin embargo, cada día crece el número de personas simpatizantes que han colocado a este pequeño entre las mascotas preferidas de niños y adultos, el cual puede brindar muchos momentos de verdadera felicidad a todo aquel que se “gane” su confianza, convirtiéndose en un compañero entrañable con el cual compartir buenos momentos y dejarse apaciguar por su terapéutico ronroneo.

Historia y aspectos generales de los misteriosos gatos
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