Por allá por el año 2003 comenzaron los rumores: en el desierto de Atacama, en el norte de Chile, alguien había descubierto a un pequeño extraterrestre momificado. Se decía que un coleccionista aficionado que exploraba un pueblo fantasma se encontró con una tela blanca en una bolsa de cuero. Al desenvolverlo, encontró un extraño esqueleto de seis pulgadas de largo. El esqueleto llamado Ata, tenía un cuerpo increíblemente pequeño y con anomalías peculiares, por lo tanto, cuando sus fotos se viralizaron por la red muchos entusiastas de la vida más allá de la tierra de una vez concluyeron que era un extraterrestre. Un nuevo análisis genético confirma que el esqueleto es humano, pero tiene una variedad de mutaciones sin precedentes.

A pesar de su tamaño, el esqueleto estaba bastante completo. Incluso tenía dientes endurecidos, sin embargo, el mismo tenía anomalías notables: tenía 10 costillas en lugar de las 12 habituales, cuencas oculares gigantes y un cráneo largo que terminaba en un punto. Ata terminó en una colección privada pero los rumores continuaron, alimentados en parte, por un documental OVNI que en 2013 que presentó el esqueleto. Recientemente, un equipo de científicos presentó una explicación muy diferente para Ata, una explicación donde no habían alienígenas, pero que tenía una cuota de intriga a su manera.

SIRIUS – STEVEN GREER – DOCUMENTAL EXTRATERRESTRE

Documental de Ata que desencadeno intrigas por doquier en el mundo de la ciencia, que veía expectante un posible primer extraterrestre

¿Qué arrojaron los resultados de las investigaciones?

La investigación, publicada en la revista Genome Research, comenzó en 2012, cuando Garry P. Nolan, un inmunólogo de la Universidad de Stanford, se enteró del documental OVNI, “Sirius”, mientras todavía estaba en producción. El Dr. Nolan envió un correo electrónico a los productores y se ofreció a buscar ADN en la momia. El propietario del esqueleto estuvo de acuerdo con las peticiones de Nolan que incluían imágenes de rayos X, así como muestras de médula ósea tomadas en las costillas y el húmero derecho.


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Los huesos de Ata contienen ADN que no solo muestra que era humana, sino que pertenecía a la población local. Además, los investigadores identificaron en su ADN un grupo de mutaciones en genes relacionados con el desarrollo óseo. Algunas de estas mutaciones podrían ser responsables de la forma extraña del esqueleto, causando un trastorno hereditario nunca antes documentado en humanos.

Una vez que el Dr. Nolan y sus colegas recibieron las muestras, pudieron recuperar fragmentos de ADN de las células de la médula ósea sin mucha dificultad. “Podríamos decir que esto fue un ser humano de inmediato”, dijo Atul Butte, biólogo computacional de la Universidad de California, San Francisco, y coautor del nuevo estudio. Los científicos finalmente lograron reconstruir gran parte del genoma de Ata. Ella era una niña, según descubrieron, más cercanamente relacionada con los chilenos indígenas. Pero a su vez, ella también tenía una gran cantidad de ascendencia europea.

Ata no es un Alien
Aunque inicialmente se pensó que los restos eran más antiguos, su antigüedad se fechó en las últimas décadas, teniendo un ADN de alta calidad apto para su análisis científico. Cortesía: Publímetro

Los científicos no han llevado a cabo ninguna datación precisa del esqueleto, por lo que no pueden decir exactamente cuándo vivió Ata. Pero su herencia europea sugiere que fue en algún momento después de que Chile fue colonizado en el siglo XVI. Después de la muerte, el ADN se desintegra en fragmentos que se vuelven más pequeños a lo largo de los siglos. Los fragmentos de ADN de Ata seguían siendo grandes, otra pista de que Ata tiene menos de 500 años.

Un trastorno genético nunca antes visto

Si bien su cabeza alargada era sorprendente, no era la característica más extraña del esqueleto de Ata. A pesar de ser del tamaño de un feto humano, aproximadamente del tamaño de un bolígrafo, sus huesos estaban tan desarrollados de alguna manera como los de un niño de 6 años. Ralph S. Lachman, un experto en enfermedades óseas hereditarias de la Universidad de Stanford, examinó sus radiografías. Concluyó que el cúmulo de malformaciones del esqueleto no coincidía con ninguna enfermedad conocida. Los científicos razonaron que Ata podría haber tenido mutaciones por un trastorno que nunca antes se había descrito.


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Sanchita Bhattacharya, una investigadora en el laboratorio del Dr. Butte, buscó mutaciones en el ADN de Ata e identificó 2,7 millones de variantes en todo el genoma. Ella redujo esta lista a 54 mutaciones raras que podrían potencialmente cerrar el gen en el que estaban ubicadas. Muchos de esos genes, según se vio, están involucrados en la construcción de esqueletos. Algunos ya han sido vinculados a condiciones que van desde la escoliosis, el enanismo y hasta tener un número anormal de costillas.

Pero algunas de las mutaciones de Ata son nuevas para la ciencia. Es posible que algunas de estas hayan causado que su esqueleto madure rápidamente, aunque no logre crecer a una estatura normal. La Dra. Bhattacharya especula que tal desorden habría causado que el niño nazca muerto. Y enfatizó que estas mutaciones son, por ahora, teorías e hipótesis.

Ata es humano
Los expertos señalan que “con mucha probabilidad” la deformación del esqueleto de Ata se debe a ciertas mutaciones genéticas, entre las que se mencionan enanismo y trastornos de crecimiento. Cortesía: Actualidad RT

Antonio Salas Ellacuriaga, un genetista de la Universidad de Santiago de Compostela en España que no participó en el nuevo estudio, lo llamó “un ejemplo muy hermoso de cómo la genética puede ayudar a desentrañar un dilema antropológico y arqueológico”. Las “autopsias de ADN”, como las llama el Dr. Ellacuriaga, podrían ayudar a arrojar luz sobre los trastornos médicos “mirando al pasado para comprender el presente” dice.


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A todas luces, esta investigación revela que se necesita más atención científica en un campo poco explorado por los investigadores médicos y que podría dar luces de nuevas formas de tratamiento cuando se trata de malformaciones genéticas: Los mortinatos o muertes de fetos. Los médicos generalmente no registran las características de los fetos, y mucho menos estudian su ADN. Con tan pocos datos, no hay forma de saber si la condición de Ata es única.

Mientras tanto el Dr. Nolan y su equipo han devuelto la momia a Chile para que reciba un tratamiento adecuado como restos humanos porque según el: “Uno tiene que respetar estas cosas”

Esta es la verdadera historia de Ata: el Alien de Atacama
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