La corte del Imperio Ruso siempre fue conocida por el lujo, incluso cuando la monarquía estuvo en sus últimos años. Uno de estos símbolos del lujo son los huevos Fabergé, decorados con oro, plata y piedras preciosas, se convirtieron en el regalo de Pascua de los últimos dos zares para sus esposas, aunque luego algunos aristócratas encargaron estos huevos para sí mismos. En la actualidad están perdidos unos 7 y su valor pasa de un millón de dólares. Acompáñanos a descubrir más detalles sobre estas obras de arte en miniatura.

 

Historia de Fabergé

Huevo Fabergé
Huevo Memoria del Azov. Imagen tomada de Wikimedia Commons, autor OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Todo comenzó en una tienda ubicada en un sótano de San Petersburgo, su dueño era Gustav Fabergé, quien más tarde se lo heredó a su hijo Carl. La Casa Fabergé se encargó de restaurar y reparar la joyería del Museo Hermitage. Por ello, a la empresa participó en una exposición a la que acudiría el zar Alejandro III. Una de sus obras, un brazalete era exactamente igual a la que se exponía en el museo. Al zar le pareció increíble y le dio su propio espacio en el Hermitage a la Casa Fabergé.

Huevo del Tricentenario de los Romanov. Imagen tomada de Wikimedia Commons, autor Shakko

A partir de 1885 la casa se le dio el título Joyero por designación especial de la Corona Imperial. Para la Pascua, una de las fechas más importantes para la religión ortodoxa, el zar Alejandro III le encargó a su joyero el primer huevo Fabergé, que se llamó “Primer huevo imperial de gallina,” para su esposa María. A ella le gustó tanto que cada año su esposo le regalaba otro, convirtiéndose así en el pedido más importante para la Casa Fabergé.

Huevo Napoleónico. Se fabricó en 1912 para conmemorar la victoria rusa sobre el ejército de Napoleón. Imagen tomada de Wikimedia Commons

Tras la muerte de Alejandro III le sucedió su hijo Nicolás II, último zar de Rusia, quién continuó la tradición. Incluyendo un huevo para su esposa Alexandra y otro para su madre. Hasta la revolución en 1917 que dejó dos huevos sin entregar el Huevo de abedul de Karelia y Huevo de la constelación del Zarevich.

Luego de la revolución rusa, Carl Fabergé se fue a Finlandia, donde años más tarde llegarían sus hijos. La casa fue nacionalizada por el nuevo gobierno y sus joyas vendidas a precios inferiores. En la actualidad la Casa Fabergé pertenece a Unilever.

 

Huevos Fabergé

Huevo Fabergé
Huevo del Zarevich, fue fabricado en 1912 para la esposa del Zar Nicolas II. Imagen tomada de Wikimedia Commons

Eran diseñados por un equipo de artesanos liderados por Carl Fabergé. Su aspecto se basaba en los distintos estilos del arte europeo como el barroco o el rococó, y en algunas obras de arte que el joyero vio a lo largo de su vida. Otros huevos fueron diseñados con los motivos de ocasiones especiales, como la coronación de Nicolás II, la culminación del ferrocarril transiberiano o el tricentenario de los Romanov.

Huevo Fabergé
Huevo del Transiberiano. Se hizo con motivo de la culminación de las obras del tren. Imagen tomada de Wikimedia Commons

Las obras decorativas de Fabergé eran realizadas con materia prima de primera. Se usaba oro, plata, níquel y paladio para la cáscara de los huevos Fabergé. Para los detalles del exterior se utilizaban piedras preciosas y semipreciosas, entre las que destacan rubíes y zafiros. Los grabados eran hechos a base de una técnica llamada guilloché. Además todos los huevos tenían un detalle en el interior, el primero tuvo una gallina dorada. También, fueron decorados con la fachada del Palacio de Invierno, un carruaje o una estatuilla del zar Alejandro III.

Huevo Chanticleer, es uno de los huevos no imperiales. Fue diseñado para Kelch quien a su vez lo regaló a su esposa, como el zar. Imagen tomada de Wikimedia Commons

Cabe destacar, que no todos los huevos fueron hechos para la familia imperial sino que en menor medida para aristócratas y empresarios, estos tenían una calidad similar a los huevos para las zarinas pero no igual. Unos 7 huevos Fabergé no imperiales fueron encargados por Alejandro Kelch, un magnate del oro siberiano, como un regalo para su esposa. Personajes como el Príncipe Félix Yusupov, Alfred Nobel y la Duquesa de Marlborough, encargaron los suyos.

 

Los huevos Fabergé desaparecidos

Huevo imperial de Nefrita de 1902, es una recreación, ya que el verdadero huevo esta perdido. Imagen tomada de Wikimedia Commons

En total La Casa Fabergé realizó 69 huevos, 52 para los zares. Sin embargo, con el estallido de la revolución se perdieron algunos encontrándose hasta la actualidad 61 de ellos, y sólo 44 de los pertenecientes a la familia real. De los 7 huevos desaparecidos 4 se conocen únicamente por fotos. Es necesario mencionar que no se tiene ningún registro de que se crearan huevos para los años 1904 y 1905.

Los huevos desaparecidos que alguna vez fueron fotografiados son:

Huevo con querubín y carruaje

Huevo del neceser

Huevo del jubileo danés

Huevo conmemorativo de Alejandro III

 

Huevo conmemorativo de Aleskander III, se conoce sólo por fotos. Imagen tomada de Wikimedia Commons

Los huevos desaparecidos, que se tiene constancia de su fabricación son:

Huevo de gallina con pendiente de zafiro

Huevo malva

Huevo imperial de Nefrita

 

Curiosidades

Huevo Fabergé en conmemoración a Pedro I «El grande.» Imagen tomada de Wikimedia Commons

Un huevo Fabergé fue comprado hace algunos años por un chatarrero estadounidense en 8.000 dólares. Este estuvo a punto de fundirlo para extraer el oro y venderlo. Sin embargo, leyó a tiempo un artículo sobre los huevos Fabergé, descubrió que su valor era de unos 20 millones de dólares y que la última vez que se vio fue en 1902. Vendió el Huevo a un coleccionista privado.

Huevo Coronación Imperial. Se hizo con motivo de la coronación de Nicolás II. Imagen tomada de Wikimedia Commons

La colección privada más grande de huevos Fabergé pertenece a un multimillonario ruso, llamado Viktor Vekselberg. La colección incluye unos 9 huevos y costó unos 90 millones de dólares. Su dueño anterior fue Malcolm Forbes, el creador de la revista Forbes. Vekselberg ocasionalmente presta su colección para que sea exhibida en distintos museos, también obtuvo una felicitación del presidente de Rusia por devolver los huevos Fabergé, como parte del patrimonio ruso.

Por otro lado, durante la fabricación de los huevos nadie fuera de la Casa Fabergé sabía cuál iba a ser el motivo del interior del huevo, ni siquiera el zar. Así pues resultaba ser una sorpresa para todos.

 

¿Dónde están en la actualidad?

Huevo del Kremlin, también se encuentra en el Museo del Kremlin, Imagen tomada de Wikimedia Commons, autor OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Los huevos Fabergé no se encuentran juntos, tanto así que la mayor colección es de 10 huevos y están en el Museo del Hermitage, donde comenzó su historia. Unos 9 huevos de la familia real y 6 huevos no imperiales se encuentran en el Museo Fabergé, que también conserva más de 1.500 joyas creadas por la misma casa. También, está la ya mencionada colección de Viktor Vekselberg con 9 huevos. 3 más se encuentran en manos de la reina de Inglaterra, Isabel II, ya que sus padres eran coleccionistas de los artículos Fabergé y los compraron en 1933. 4 huevos se encuentran en el Museo de Arte de Nueva York. El Huevo del Ferrocarril Transiberiano, junto a otros 3 huevos, se encuentra en el Museo del Kremlin, los demás pertenecen a coleccionistas privados como Edouard y Maurice Sandoz.

Huevo Fabergé
Huevo Fabergé en conmemoración a Catalina II «La grande.» Imagen tomada de Wikimedia Commons

En conclusión, los huevos Fabergé fueron una de las últimas decoraciones lujosas del Imperio de los Romanov pero más de un siglo después de su trágico final, continúan siendo objetos muy apreciados a nivel mundial. Ello se ve reflejado en su alto valor del mercado.

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