Si alguien te dice que el VIH no existe, sino que es un invento de las empresas capitalistas, al igual que el cambio climático; y además te indica que tiene encuentros periódicos con extraterrestres y que también gracias al LSD (ácido lisérgico) descubre “cosas”… ¿Qué pensarías? Probablemente dirás que estas en presencia de un loco de atar. Y si ahora te decimos que ese “loco” ha sido ganador del premio Nobel y que es considerado como uno de los inventores más grandes y de mayor impacto en la historia de la humanidad, ¿seguirías pensando que es un loco? Bueno, así de polémico es Kary Mullis, uno de los bioquímicos más grandes de la historia, creador nada más y nada menos que de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), la técnica más importante en esta era de la genética moderna. Acá te contamos su historia.
 

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Kary Banks Mullis

 

Kary Mullis
Fuente: karymullis.com

 

El ganador del premio Nobel de Química nació en Carolina del Norte, Estados Unidos de América, en el año 1944. Se graduó inicialmente de químico en el Instituto de Tecnología de Georgia y posteriormente obtuvo su doctorado en Bioquímica en la Universidad de California (Berkeley). Durante la década de los 70, Mullis trabajó como investigador en cardiología pediátrica y en química farmacéutica, en el campo de las endorfinas; pero sus trabajos derivados de esta época no fueron de mayor relevancia.

A principios de los 80′, comienza a trabajar en la compañía californiana Cetus Corporation, desarrollando nuevas tecnologías en torno a la bioquímica del ADN y de sus componentes, los oligonucleótidos. En el año 1983, trabajando en esa empresa, Kary Mullis desarrolla la PCR, o reacción en cadena de la polimerasa, lo que logró que le valieran el Premio Nobel en 1993 y múltiples premios internacionales, así como también patentes valoradas en millones de dólares.

Reacción en Cadena de la Polimerasa… ¿Qué es eso?

 

Kary Mullis
Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR). Fuente: wabisabiinvestme.

 

Vamos por partes. Todos sabemos que los seres vivos están constituidos por células, cuyas combinaciones generan las múltiples variantes de organismos que conocemos. La información biológica que determina qué tipo de célula y qué tipo de asociación se establecerá para la conformación de estos organismos vivos, está contenida o codificada en lo que conocemos como material genético o ADN (uno de los tipos de moléculas conocidas como ácidos nucleicos, junto con el ARN).

El flujo de información biológica puede sintetizarse como sigue: un gen formado por ADN codifica la información para producir una determinada proteína, que puede ser una proteína estructural como las que forman los músculos, o una enzima funcional como la insulina, que ayuda en la degradación de los azúcares de los alimentos. El ARN es un eslabón intermedio en ese flujo de información, pues facilita la transcripción y la traducción del código genético que parte del ADN y culmina en las proteínas.

 


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Las moléculas de ADN están conformadas por cuatro tipos básicos de nucleótidos o bases nitrogenadas, cuyas combinaciones en secuencia como piezas de lego, determinan desde el color del pelo hasta el tipo de enfermedades que padeceremos en la vejez.

El interés científico en replicar el ADN

 

Desde que se conoció la estructura del ADN gracias a los trabajos de Watson, Crick y Franklin, el interés de los investigadores por sintetizar copias exactas de las secuencias génicas de ADN generó múltiples investigaciones, que aunque lograron ciertos avances en el entendimiento molecular del proceso, nunca permitieron alcanzar el objetivo final.

Para sintetizar ADN se requieren cuatro ingredientes fundamentales: La secuencia de ADN molde que se quiere copiar (obtenida directamente a partir de las diferentes células), las bases nitrogenadas que conformarán la molécula, una enzima polimerasa que se encargará del proceso de unión de las bases, y finalmente, unas moléculas conocidas como cebadores, que no son más que secuencias cortas de ADN que permitirán que la enzima polimerasa de inicio al proceso.

La dificultad para replicar artificialmente el proceso de síntesis de ADN, recaía principalmente en la imposibilidad para controlar los ciclos de temperaturas altamente específicas y variables que se requieren para la síntesis, necesitándose repetidamente ciclos con temperaturas desde ~60 º C hasta temperaturas cercanas al punto de ebullición del agua (100 º C). Ante tales cambios repetitivos de temperatura, las enzimas polimerasas se destruyen o desnaturalizan, por lo que durante las primeras investigaciones, era necesario reemplazarlas constantemente, lo que convertía al proceso en engorroso y muy poco eficiente.

La contribución de Kary Mullis con la PCR

 

Kary Mullis
Kary B. Mullis (Detail)
USA, Chemistry, 1993
2000.
Fuente: Peter Badge and the Lindau Nobel Laureate Meetings.

 

El éxito y la contribución de Kary Mullis estribó en que logró implementar dispositivos que permitieron desarrollar todos los ciclos de temperatura requeridos y además, y quizá lo más importante, introdujo el uso de una polimerasa particular resistente a los cambios extremos de temperatura. De esta manera, el proceso de síntesis de ADN se pudo estandarizar artificialmente de forma rápida y eficiente.

Con la reacción en cadena de la polimerasa, en la actualidad, es posible obtener miles de copias de un gen a partir de una única secuencia, en unas pocas horas e incluso, en minutos.

 

¿En qué momento se complicaron las cosas con Kary Mullis?

 

Kary Mullis
Kary Mullis es un defensor del consumo de LSD, una potente droga alucinógena. Fuente: cdn.ismorbo.

 

En múltiples ocasiones, el ganador del Nobel ha manifestado haber sido consumidor de LSD desde su juventud. El ácido lisérgico o LSD es un potente alucinógeno, y según palabras del propio Kary Mullis, esta droga contribuyó a visualizar y a establecer las bases de su invento (de la PCR). Para conservadores y no tan conservadores, esto puede ser considerado una aberración, pero es bien sabido, que grandes científicos han recurrido constantemente a drogas y fármacos para visualizar y esclarecer los misterios de la ciencia, al igual que sucede con grandes líderes religiosos, o artistas, en donde el trabajo intelectual es determinante.

Kary Mullis también se ha constituido como un ferviente conspiranoico, amante de las teorías de conspiración entre sociedades ocultas. Mullis objeta la existencia del calentamiento global y de la existencia del hueco en la capa de ozono, e insiste en que se trata de campañas mediáticas que favorecen a gobiernos, científicos y grandes empresas. Por si fuera poco, en diversas ocasiones ha reconocido ser disidente del VIH/SIDA, en donde se promulga que el VIH y el sida no existen, y que son inventos innobles de las casas farmacéuticas y de los científicos inescrupulosos.

Por último, Kary Mullis es un ávido seguidor de la astrología, del zodiaco y de sus cartas astrales, y ha declarado que ha tenido contactos extraterrestres, específicamente con un mapache fluorescente, con quien sostuvo una breve conversación. Según aclara, estaba limpio, es decir, no había consumido LSD.

Usos actuales de la PCR

 

Kary Mullis
La PCR es una técnica amplicamente utilizada en campos como la genética, diagnóstico médico y la medicina forense. Fuente: footage.framepool.

 

  • La reacción en cadena de la polimerasa marcó un antes y un después en el campo de la genética. La posibilidad de obtener copias de cada gen existente ha sido el pilar fundamental para la tecnología del ADN recombinante, en donde ha sido posible hasta la clonación de seres vivos completos, como las realizadas en ovejas y monos.

 

  • Por otra parte, en el campo del diagnóstico médico, la técnica ha permitido la identificación fidedigna de los agentes causales de múltiples infecciones, y ya se utiliza también para identificar genes propios que confieren mayor susceptibilidad a enfermedades tales como los desórdenes autoinmunes o al cáncer.

 

  • En el campo forense y legal, la PCR permite la identificación de criminales, a partir del ADN extraído de pequeñas muestras de sangre, semen, cabello o cualquier elemento biológico.

 


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Conclusión

 

“En todas partes se cuecen habas”. Historias como las de Kary Mullis han favorecido la creencia de que los científicos, aunque muy inteligentes, carecen de cordura. Esto puede ser cierto o no. Lo que sí es cierto que el legado de Kary Mullis para la ciencia moderna, es inconmensurable. Nos corresponde a nosotros creer o no lo que un bioquímico drogadicto opine sobre climatología y calentamiento global. Somos nosotros los que debemos mantener la cordura, ellos ya hicieron bastante por la humanidad.

Kary Mullis: El mejor exponente de los científicos locos
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