En esta oportunidad hablaremos de un tema algo frecuente en cualquier reunión social donde hayan estado: las drogas. Específicamente analizaremos una en particular, que ha llegado a aterrorizar hasta al adicto más hardcore. Se trata nada menos que del Krokodil y cómo su uso puede, literalmente, volverte un zombie.


Te puede interesar:

La juventud y sus retos


Todo empezó en la madre patria Rusia

 

Krokodil
Fuente: static.independent.

 

Como se habrán imaginado, la desomorfina (nombre químico) o Krokodil (cocodrilo en ruso) fue sintetizada en Rusia (específicamente en Siberia) alrededor del año 2002 como un “sustituto” de emergencia por parte de diversas comunidades empobrecidas y afectadas por el consumo de heroína. Se estima que la causa de todo fue el brusco descenso en el acceso a la heroína en el país, debido al endurecimiento de la legislación y la consecuente alza en su costo. En el particular caso de Rusia, la ciudad de Ekaterimburgo se considera una de las locaciones geográficas más afectadas por la droga en su territorio nacional.

Los indicadores demográficos apuntan que alrededor de 100.000 a 200.000 personas utilizaron esta droga inyectada como alternativa a la heroína. El término “Krokodil” deriva del efecto que genera en la piel de sus usuarios, la cual se torna escamosa con el tiempo, similar a la de un cocodrilo.

Es elaborada a partir de la reducción del opioide codeína, elementos como yodo y fósforo rojo, y en una manera muy similar a las metanfetaminas. En ocasiones, las preparaciones usadas por los adictos contienen cantidades de desomorfina poco considerables, lo cual incrementa severamente los mecanismos de adicción.

Sus efectos son mucho más fuertes en comparación a la heroína y la morfina (de ahí su otro sobrenombre “la magia rusa”) y su duración de acción se ubica en un rango de 90 minutos hasta 2 horas (un poco más reducida), e incluye propiedades sedantes e hipnóticas, además de aligerar brutalmente las migrañas acorde a sus usuarios.

Durante el año 2010 fue detectado un aumento peligroso de la producción clandestina de esta sustancia estupefaciente, expandiéndose subsecuentemente en 2011 a Alemania, y en 2013-2014 hacia países como Argentina y México. En el caso de España, algunos casos fueron reportados durante 2016.

 

Fabricación: hacer una droga con limpiador de inodoros

Krokodil
Fuente: floridapoisoncontrol.

 

Como mencionamos anteriormente, el Krokodil es sintetizado a partir de la droga codeína, muy común en los jarabes para la tos y otros fármacos antitusígenos (es decir que quitan la tos) y en conjunto con otros químicos de uso común. La reacción química responsable de la síntesis del compuesto es conocida como “Birch/HI-RP”, la cual es catalogada como un proceso sucio, engorroso y que resulta en derivados con elevada cantidad de impurezas.

Uno de los aspectos más llamativos que tiene este estupefaciente es la peculiar cantidad de agregados en su composición. Estimulantes y fármacos como cafeína, tropicamida (dilatador ocular) e inclusive acetaminofen han sido aislados de muestras de Krokodil.

Las baterías de litio tampoco escapan de la lista de ingredientes en este peligroso coctel químico. Hasta los momentos, no se sabe si su uso en la fabricación de la desomorfina clandestina se deba a sus supuestas capacidades catalizantes o el cloruro de tionilo en su interior. Además, las autoridades reportan que normalmente el producto final es previamente cocinado/confeccionado con otros químicos nocivos (y presentes en cualquier hogar) tales como anhídrido acético, ácido clorhídrico (utilizado para limpiar inodoros), gasolina, lejías y diluyentes de pinturas, y cerillos. Un coctel para el desastre sin lugar a dudas.

A todas estas, se estarán preguntando qué tipo de daños podrían observar en un usuario de Krokodil… continúen leyendo.

 

Efectos o ¿cómo diablos la gente se vuelve zombie?

 

Krokodil
Efectos del Krokodil sobre los tejidos blandos de sus usuarios. Generalmente, se deben amputar los miembros. Fuente: i.imgur.

 

La droga es sumamente dañina para los tejidos corporales, y más aún si es inyectada en ubicaciones anatómicas delicadas (piel, vasos sanguíneos, músculos y huesos). La gangrena es uno de los efectos secundarios más característicos por la acción sumamente dañina del yodo y el fósforo procesado en tejidos blandos.

Esta destrucción tisular se traduce en el usuario/paciente en un aspecto muy similar al de un “zombie carcomido y putrefacto” acorde a la opinión popular. Y obviamente no se trata de un disfraz de Halloween fuera de temporada.

El uso crónico de la droga normalmente se relaciona o complica con amputaciones de miembros severamente infectados, flebitis, trombosis y septicemia. Si nos vamos al aspecto neurológico, su abuso puede conllevar a daños extremadamente críticos como incapacidad para hablar, disfunción en la corteza cerebral, episodios de mirada vacía, ataxia y movimientos erráticos.

La esperanza de vida para los consumidores de Krokodil normalmente no supera los dos años después de iniciar su uso. El impacto social se ha propagado de tal manera, que hasta los adictos más entusiastas desaconsejan su uso.

 Un tratamiento muy, muy doloroso

 

Krokodil
Fuente: webconsultas.

 

Los adictos al Krokodil sufren algunos de los episodios de síndrome de abstinencia más intensos alguna vez documentados por la medicina.

Mientras drogas como la heroína pueden causar síntomas graves de retirada durante 9 días, el Krokodil lo hace durante un mes entero.

Así es, un mes entero de dolor y espantosa convalecencia, que requiere del uso de sedantes/tranquilizantes de alta potencia para reducir el penoso sufrimiento del adicto. Y después de la recuperación, las secuelas y daños causados suelen ser irreparables.

Entonces… ¿El Krokodil es divertido?

 

Cualquier persona que piense consumir Krokodil se merece y necesita una buena patada en el trasero.

Mencionan los usuarios en foros de internet que lidian con el tema. Esta adicción puede convertirse en un problema de salud pública grave de no ser controlado a tiempo, y sus repercusiones en la escala social están apareciendo poco a poco.

Un ejemplo preocupante en el ámbito social, es el descenso en la edad de uso, la cual durante la última década ha pasado de 17 a 14 años. Como en muchos casos relacionados a estupefacientes, el grupo juvenil siempre suele ser el más afectado. La polémica no arrastra únicamente a los consumidores sino también a los medios, que han sido fuertemente criticados por catalogar como “zombies” a los afectados por la droga, ya que en esencia el término pareciera despojarlos de su dignidad como personas y promover el sensacionalismo.

 


Te puede interesar:

¿Conoces estos venenos?


 

Conclusión

El negocio de la droga es sin duda alguna extremadamente dañino y cuando los índices sociales o los grupos menos privilegiados se encuentran en la línea de fuego, las consecuencias pueden ser inmedibles. Prestar la debida atención al atender a un paciente o usuario en rehabilitación es clave para frenar el avance del Krokodil y otras sustancias similares. Pero hay algo que el mundo se lleva de esta experiencia: las grandes inequidades aún son latentes, y esto incluye drogas de pobres para acabarlos convertidos en zombies.

Marthe Maya.

Krokodil: La droga que te vuelve zombie
5 (100%) 2 votes

  •  
    2
    Shares
  • 2
  •  
  •  
  •