Costumbres sobre la muerte para los vikingos

Recreación de un desembarco vikingo. Imagen tomada de Flickr

La muerte siempre ha causado mucha controversia en la especie humana, por el hecho de desconocer totalmente lo que hay después de ella. Una de las sociedades antiguas, los vikingos, también eran parte de esto. Teniendo sus propias creencias sobre qué hacer con un cadáver o a donde iría este dependiendo de como muriese. Por ejemplo, si un héroe moría en batalla, su cuerpo sería quemado en el río y su espíritu iría al Valhala. Pero si moría un anciano su espíritu iría al Helheim.

 

Los Vikingos

Recreación de un desembarco vikingo. Imagen tomada de Flickr

Fueron un pueblo nórdico que habitó desde el siglo VIII hasta el XII. Asentado en los actuales Suecia, Noruega y Dinamarca. Tenían la misma lengua, cultura, religión y sobre todo el deseo de aventura y exploración. Siendo esto último lo que les permitió expandir su territorio por Europa occidental e incluso América del Norte. Las primeras invasiones vikingas comenzaron hacia la actual Inglaterra, Rusia y Ucrania.

Establecían colonias permanentes en los lugares conquistados, imponiendo su cultura a base de saqueos, asesinatos y violaciones. Aun así, también innovaron en la agricultura pero sobre todo en la construcción de barcos para el combate. Siendo esto un elemento esencial para sus asentamientos a lo largo del mundo, sumado a los conocimientos para navegar mejor. Los vikingos tenían una religión politeísta, por lo que distintos dioses eran encargados de un rol específico, siendo Hela la encargada del inframundo. Además, tenían ceremonias diseñadas concretamente para quien muriese ¿Te animas a descubrirlas?

 

Ceremonias fúnebres

Funeral de un noble de la Rus de Kiev, obra del polaco Henryk Siemiradzki. Imagen tomada de Wikimedia Commons

La muerte para los vikingos era considerada de suma importancia y dependiendo del caso se realizaba una ceremonia funeraria diferente. Es decir, para un héroe vikingo o aquél que murió en batalla le esperaba ser incinerado. Su cadáver era depositado en un barco con las pertenencias que hubiese tenido en vida, luego lo empujaban mar adentro y arrojaban flechas con fuego, que consumían todo en el navío. Según su religión, estos irían al Valhalla, siendo recibidos por el mismísimo Odín y conservando las pertenencias quemadas. Podían erigirse monumentos en su  honor.

Para los demás las ceremonias eran diferentes, sólo se les enterraba. A las mujeres con las joyas que hubiesen tenido en vida, a los artesanos con sus herramientas de trabajo. Finalmente, a los esclavos se les enterraba en cualquier agujero de la tierra. Estos últimos en caso de ser su amo un gran señor podían ser sacrificados para servir a su amo en la siguiente vida. Si el fallecido era un jefe se hacía un rito sexual con una esclava. Consistía en que ella se acostase con guerreros y mercaderes, mientras le decían que el acto era por devoción al difunto. Luego, en el barco que sería incinerado, mantenía relaciones con seis hombres más, quienes finalmente le darían muerte. Con el objetivo de que la esclava fuese un recipiente para la transmisión de energía vital para el difunto.

 

El Inframundo

Hermod ante Hela (la diosa del inframundo), obra de John Charles Dollman. Imagen tomada de Wikimedia Commons

Para los vikingos la vida después de la muerte se dividía en dos lugares, como el cielo e infierno actual. El mejor de ellos es el Valhalla en el que descansan los héroes y dioses legendarios, junto a la mitad de los muertos en batalla. Consiste en un imponente salón ubicado en la ciudad de Asgard, sus habitantes son escogidos por Odín personalmente. Para que en el futuro, ayuden a los dioses durante el Ragnarök, una batalla que libraran dioses contra gigantes de fuego, una especie de día del juicio final. Respecto a la otra mitad de los caídos en batalla van al Folkvangr.

El otro lugar es llamado Helheim, fue conocido como el reino de la muerte. Ahí terminaban los que habían muerto por enfermedad o vejez. Quienes habitan el Helheim son gobernados con Hela, una diosa hermosa por un lado y por el otro tiene la forma y olor de un cadáver. Para los criminales hay un lugar especial, donde las paredes están cubiertas de serpientes que siempre escupen veneno. En todo el Helheim nunca brilla el sol. Además, ni los dioses consiguen escapar de él, debido a que está rodeado por un río interminable de agua helada y cuchillos.

 

Monumentos

Piedras rúnicas ubicadas en Jelling, fue ordenada su colocación por el rey Harold I. Imagen tomada de Wikimedia Commons

Como ya se explicó, no todos los vikingos eran quemados, algunos eran enterrados. Por ello, existen tres grandes cementerios de la Era vikinga en Dinamarca, el Birka, Hedeby y Lindholm Hoje. Estos fueron usados por muchas generaciones, siendo evidente por las diversas formas y tamaños de las tumbas. Algunas son cuadradas, triangulares y hasta circulares. Además de la existencia de barcos de piedra a escala.

Por otro lado, las familias poderosas construían sus propios cementerios como la Casa de Munsö de Suecia. Quienes tuvieron el cementerio vikingo de Borre en Noruega para todos los miembros de su familia. Las tumbas eran conocidas como túmulos. Cabe destacar que algunas cenizas de los vikingos quemados podían ser enterradas en túmulos si la familia lo quería.

En el pueblo de Jelling, Dinamarca se encuentra el túmulo del rey Gorm de Dinamarca y su esposa Thyra. Construido por el rey Harald I de Noruega, hijo de la pareja mencionada. Cerca del túmulo también se encuentra un monasterio y dos piedras rúnicas. Estas piedras son consideradas como el bautismo al cristianismo de Dinamarca y Noruega pues en una de ellas dice “Harald que para sí conquistó toda Dinamarca y Noruega, y a los daneses hizo cristianos.”

 

Herencias

Festival de Up Helly Aa, resulta similar a un funeral para un héroe vikingo. Imagen tomada de Wikimedia Commons

El sistema de herencias ha existido desde siempre pero los vikingos lo hacían un poco diferente. Luego de siete días desde la muerte de una persona se realizaba un ritual de libación y sólo en él podía reclamarse la herencia. El ritual consistía en una fiesta donde se esparcía cerveza en gotas finas en honor al difunto. Tras esto, los herederos podían reclamarla herencia, resaltando inmediatamente el cambio de propiedad.

Además, los vikingos fueron pioneros en reconocer a las mujeres como legítimas herederas. Pues en una inscripción antigua se menciona que luego del ritual en honor del hacendado se declaró a sus tres hijas como herederas de sus tierras. También se menciona que una joven se convirtió en la heredera de la familia después de la muerte de todos sus tíos varones.

En conclusión, los vikingos tenían un sistema de creencias establecido en torno a la muerte. Siendo importante para ellos los rituales religiosos luego de esta, asimismo la forma muerte determinaba el lugar de descanso del alma. También, al igual que en muchas culturas antiguas construyeron lugares de reposo para los restos. Asemejados a los actuales. Finalmente, es necesario destacar que las mujeres no iban al Valhalla sino al Helheim pero aun así podían ser las herederas de su familia.


 

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