3 Leyendas de Amor Antiguas

Una de las pocas cosas que todos tenemos en común y que, alguna vez, hemos mencionado la importancia del amor, el encargado de mover el mundo y darle una razón de ser a nuestra ilusión. Sin embargo, la pasión puede ser ciega y llevarnos a hacer locuras. Muchos enamoramientos a través de la historia han terminado en tragedia, confirmando el poder y vulnerabilidad que conlleva amar a alguien, siempre a un nivel tan intenso que han quedado marcada en la historia, convirtiéndose en leyendas o la justificación de fenómenos naturales increíbles.  

Pueden ser cortas o largas y no siempre terminan de la mejor forma, pero cada país tiene una historia de amor que nombra una calle, montaña, festividad o, simplemente, alimenta la ilusión de los románticos de vivir un amor tan intenso. Realizamos una pequeña recopilación de leyendas románticas para que se dejen enamorar del amor. te dejamos las mejores leyendas de amor antiguas.

Antiguas leyendas de amor

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El hilo rojo

Muchos hemos escuchado esta leyenda, siendo bastante popular en occidente, sin embargo, es de origen asiático, peleándose su génesis entre Japón y China. Si no has escuchado de esta, te explicamos: el hilo rojo del destino se encuentra atado el meñique o tobillo de aquellas personas que están destinadas a unirse, puede estirarse, doblarse, anudarse, pero nunca se romperá. En otras palabras, nos habla de amores que están destinados a suceder sin importar lo que pase o el tiempo que transcurra, el amor surgirá.

Como mencionamos, los orígenes son mixtos y hay muchas historias, sin embargo, las más populares son las que mencionaremos a continuación.

  • Japonesa

En un importante poblado, un joven emperador se enteró que existía una hechicera que podría visualizar el hilo del destino en las personas, por lo que la mandó a llamar con el objetivo de encontrar a su futura esposa. Después de negociar una recompensa, la hechicera aceptó y comenzó a seguir el hilo del joven. Este la llevo a un pequeño mercado al puesto de una señora que vendía verduras que tenía a una pequeña en brazos.

La hechicera regresó al castillo y le comentó al emperador su anécdota. Él, pensando que se estaba burlando, partió inmediatamente al mercado. Cuando llegó al puesto, se llenó de rabia pensando en la burla de la adivina, maltrató a la señora de una forma tan salvaje que la bebé terminó cayendo al suelo, golpeándose la cabeza. Finalmente, ordenó la ejecución de la hechicera.

El tiempo paso, los años llegaron y lo consejeros le recomendaron al emperador obtener nupcias, acordando un matrimonio con la hija de un importante general, con la condición de no verla hasta el día de la boda. La fecha esperada finalmente llegó, cuando el hombre le retiró el velo, observo una cicatriz en la frente de la joven. La curiosidad lo poseyó y, posteriormente, le preguntó a su recién esposa sobre el origen de la cicatriz, revelando un accidente cuando era bebé. Confirmando que, a pesar de todo, la hechicera siempre tuvo razón, el hilo rojo estaba en ese mercado, pero no unido a la señora, sino a la bebé.

  • China

El desarrollo es parecido, sin embargo, esta es más bonita y menos violenta. La versión china nos habla de un joven que se dirigía a visitar a un amigo y, en el transcurso, se encontró a un anciano que leía un libro a la luz de la luna. Con gran curiosidad, se acerca al hombre y se percata que el libro no tiene palabra alguna, por lo que pregunta sobre su temática. Este le indica que habla sobre los amores predestinados, por lo que le pregunta quien sería su amor.

El anciano le indica que es la hija de una señora ciega que vende verduras y que la reconocerá por una extraña marca en la frente. El joven pensó que el anciano se burlaba por lo que continuó su camino.

Años después, el joven se enamoró y se casó, viviendo una vida plena y feliz. Una noche decidió preguntarle a su esposa sobre sus orígenes. Ella le comentó que era hija de una vendedora de verduras invidente y que cuando tenia 3 años tuvo un accidente que le dejó la cicatriz de la frente. Recodando al anciano, empezó a creer en el amor predestinado, regando la historia. Incluso, en China, las personas le rezan al anciano Yue Lao para que les ayude a encontrar el amor.

Popocatépetl e Iztaccíhuatl

Esta es una importante historia mexicana que habla del origen de los volcanes del mismo nombre, inspirados en la historia de amor de un poderoso guerrero azteca llamado Popocatépelt (cerro que humea) y la hija de uno de los jefes aztecas, Iztaccíhualt (mujer blanca).

Según la leyenda, el guerrero tuvo que partir a una batalla, pero antes le juró a su amada que volvería. Sin embargo, esta declaración fue escuchada por otro joven que estaba enamorado de la mujer que, con la esperanza de que ella lo amara, le mintió diciéndole a Iztaccíhuatl que Popocatépetl había sido asesinado en batalla. La joven, lejos de enamorarse de alguien más, cayó en una profunda depresión y decidió suicidarse para unirse con su amor en el cielo. Cuando el guerrero regresó, fue directo a buscar a su amada y le revelaron la lamentable noticia. Preso de la tristeza, imitó el fin de su enamorada. 

Este hecho conmocionó a los dioses que decidieron colocarlo juntos en forma de volcanes.

Popocatépetl e Iztaccíhuatl

El árbol de cerezo “Sakura”

Otra historia de origen asiática, nos habla del origen de uno de sus arboles más emblemáticos, el “sakura” o árbol de cerezos.

En una época en que Japón se encontraba rodeado de batallas y levantamientos, solo un sitio estuvo a salvo del derramamiento de sangre, un hermoso bosque que estaba lleno de frondosos árboles. Todos eran grandes, con hermosas flores y frutos, excepto uno, al que nadie nunca apreciaba por culpa de su aspecto seco y dañado. Un día, un hada se conmovió y le ofreció un trato, podría convertirse en humano y buscar un sentimiento tan intenso que lo hiciera florecer, tenia un plazo de 20 años, si no lo lograba, el hechizo terminaría y el moriría.

Pasaron muchos años, el árbol se involucró en el mundo de los humanos, pero solo encontró guerra, muerte y destrucción. En los últimos tiempos, antes de que su plazo se cumpliera, se encontraba caminando por un riachuelo cuando vio a una joven de extraordinaria belleza. El árbol se acerca a la joven y comienzan una conversación. Ella, tratándolo amablemente, cuando le preguntó su nombre, el árbol dijo que se llamaba “Yohiro” (esperanza), y la mujer contesto que su nombre era Sakura.

Desde ese día, el árbol le ayudaba a la joven con el agua mientras conversaban, volviéndose grandes amigos y, posteriormente, nació en Yohiro un profundo amor. Por ello, un día antes de convertirse en árbol, decidió contarle todo a Sakura que, al no comprender mucho, se mantuvo en silencio. Él regresó al bosque un poco triste, cuando llegó el momento de la muerte del joven y estaba a punto de convertirse una vez más en árbol, Sakura llegó y lo abrazó, confesando lo mucho que lo quería. En ese momento, el hada se reveló y viendo la tristeza de Sakura, le ofreció ser parte del árbol y así poder estar con Yohiro para siempre. La joven, en llanto, acepta la oferta, convirtiéndose en hermosas flores que adornaban las ramas del árbol, algo característico del árbol de cerezo.

sakura y yohiro
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Estudiante de medicina ULA. Amante de los animales, aficionada a la lectura, las series y los superhéroes. Defensora de la feminidad y la libertad.

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