Desde que el socialismo se puso en práctica, no ha hecho más que fracasar obligando a miles de personas a dejar su país de origen para buscar un mejor futuro o en el  peor de los casos para resguardar su propia vida. Es común oír de los balseros cubanos y de los inmigrantes venezolanos alrededor del mundo pero hace tiempo en los países bloque del Este también vivieron estas situaciones. A continuación algunos escapes inusuales que tuvieron lugar detrás del Telón de Acero.

  1. Tomar prestado un avión

Que un piloto utilice el avión que conduce para escapar a un país enemigo con el fin de pedir asilo no fue algo tan extraño en la Guerra Fría pero que el avión fuese el secreto mejor guardado de la URSS le valió ser conocido internacionalmente al piloto Viktor Belenko. Todo comenzó cuando Belenko se cuestionó las ideas comunistas y la propaganda antiamericana, además de sentirse atraído hacia las ideas de libertad desde que leyó la historia de Espartaco. Un día le ofrecieron pilotear el MiG-25 un avión del que los estadounidenses poco conocían pero sabían que era el más potente creado y querían conocer su funcionamiento.

Durante una prueba Belenko tomó la decisión de escapar del régimen comunista. En septiembre de 1976, rompió la formación área y voló desde Vladivostok hasta Hakodate, Japón. Dio dos tiros al aire y cuando los oficiales japoneses se acercaron les dijo que quería desertar.

desertor de la URSS
Viktor Belenko en su epoca como soldado de la URSS. Cortesía: Wikimedia Commons

Estados Unidos aprovechó para estudiar el MiG-25, junto al manual de uso que facilitó Belenko, sólo para darse cuenta que no era el gran avión que imaginaban y de hecho su tecnología era bastante antigua. Devolvieron a la URSS el avión completamente desarmado, por su parte el gobierno japonés solicitó el pago de los daños causados a su aeropuerto, factura que acabo pagando el gobierno soviético. Belenko fue interrogado durante 5 años por el gobierno estadounidense pero posteriormente le ofrecieron trabajo como ingeniero aeroespacial. La Unión Soviética mejoró el avión y llamó al nuevo prototipo MiG-25, adicionalmente, no volvieron a llenar el combustible de sus aviones para que les fuera imposible a sus pilotos aterrizar en un país hostil.

  1. Gracias a Playboy


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Muchas personas perdieron sus vidas intentando cruzar el Muro de Berlín pero los miembros de Playboy idearon una manera creativa de escapar de Berlín Oriental que no ponía en peligro sus vidas, esto debido a que, las tarjetas de membresía del Club Playboy en Múnich, en su exterior eran idénticas a un pasaporte diplomático. Al notar esto, sus miembros decidieron intentar cruzar el muro, evidentemente cubriendo en su mano el conejo distintivo de playboy, los guardias del Este se hicieron señas y los dejaron atravesar a Berlín Occidental sin problema.

  1. Con tus hermanos, uno por uno

Los hermanos Bethke, eran hijos de padres que creían en el sistema comunista, eso no los detuvo a la hora de cruzar cada uno el Telón de Acero, en Berlín Oriental. Trascurridos 14 años, los tres hermanos habían llegado al otro lado de Berlín. El mayor, Ingo había hecho el servicio militar en las adyacencias del muro y usó ese tiempo estudiando las zonas menos vigiladas y puntos débiles. Así decidió escapar sin decirle a nadie, la fuga se produjo en mayo de 1975 para ello tuvo que cortar alambre de púas, utilizar un palo para detectar minas y finalmente, inflar un colchón para ir por el río Elba. Aún en el agua fue encontrado por una patrulla fronteriza de Alemania Occidental. Como consecuencia, sus padres perdieron el trabajo y su familia pasó a estar estrictamente vigilada.


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El control no evitó que su hermano Holger, el del medio, escapara. Con ayuda de Ingo y un punto ciego. Holger había estado entrenando tiro con arco y flecha en un bosque pero en marzo de 1983 llegó el momento de poner su práctica en la realidad, disparó una flecha que atravesó 40 metros sobre el muro, su hermano sujetó un lado y él, otro, con un cable crearon una especie de tirolesa. Holger ató el arnés y saltó. Se encontró en Berlín Occidental segundos después. La RDA cubrió el punto ciego con una torre. Ambos hermanos se mudaron a Colonia y abrieron un bar pero aun necesitaban sacar a su hermano menor.

La historia de los hermanos Bethke

Documental que relata la increíble historia de los hermanos Bethke

Mientras tanto en Alemania del Este, Egbert era acosado constantemente por la STASI e incluso llegaron a ofrecerle un pasaje a otro país como trampa pero él no aceptó. A seis meses de la caída del muro de Berlín los hermanos compraron dos aviones, pequeños y les pintaron estrellas rojas soviéticas y ellos mismos usaron el uniforme ruso. Un avión aterrizó y el otro siguió en el aire en caso de alguna falla. Egbert subió al aeroplano mientras los guardias fronterizos estaban confundidos, además que no podían disparar a aviones. Cinco minutos después, tras 14 años de espera los hermanos Bethke estaban unidos de nuevo.

  1. Nadando, luego de saltar de un barco

Aprovechando estar a bordo de un barco el científico Stanislav Kurílov y Liliana Gasínskaya decidieron saltar y nadar hasta un lugar cercano para escapar de la URSS. Kurílov era un oceanógrafo, quien se decepcionó del régimen luego de que le fuera negado múltiples veces participar en expediciones internacionales, aun cuando realizó acuerdos con Jacques-Yves Cousteau, en su lugar gente menos preparada científicamente acudía a las expediciones. Kurílov cansado de la situación decidió escapar, en diciembre de 1974, emprendió un viaje en un transatlántico soviético, ya dentro buscó la ruta de navegación, la cual era únicamente conocida por la tripulación.


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El punto más cercano a la embarcación era Siargao, Filipinas. Kurílov saltó riesgosamente del barco y nadó en 100 kilómetros, por más de tres días no comió ni bebió agua pero cumplió su objetivo y de Filipinas le enviaron a un campo de refugiados y después a Canadá. Ahí le permitieron realizar los viajes que quería y lamentablemente murió en uno de ellos.

sovietica que se lanzo de un barco
Liliana Gasinskaya en 1979. Se hizo famosa por el bikini rojo que portaba cuando decidió lanzarse y escapar del crucero soviético a las costas australianas. Cortesía: Russian7

Por otra parte, Liliana Gasínskaya estaba trabajando en la embarcación “Leonid Sobínov” en enero de 1979 mientras los huéspedes estaban de fiesta ella decidió saltar cuando se encontraba cerca de Australia, nadó por 40 minutos hasta tocar tierra. Lo único que llevaba puesto era un bikini rojo lo que la haría popular más tarde. El asilo le fue concedido casi de inmediato por las autoridades australianas lo que provocaría críticas debido a la demora con los refugiados vietnamitas. Gasínskaya posó para Penthouse y fue actriz de televisión pero posteriormente se dedicó a los negocios.

Se debe mencionar que cuando las personas buscan su libertad están dispuestas a todo, algunas veces sin tomar en cuenta los peligros que ocasiona para su vida. Como los escapes anteriores también hubo otros similares, como el hombre que cruzó el Muro de Berlín sobre una cuerda floja o la mujer que fingió intoxicarse para no volver a la URSS, pero lo cierto es que cuando se quiere huir de quien oprime, debe serse creativo obligatoriamente.

4 maneras curiosas de escapar del bloque del Este
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