Para algunos es posible que la palabra “numismática” suene como algo desconocido, pero para aquellos que alguna vez han sentido la curiosidad de conocer el origen de alguna moneda, ya habrán buscado este término en la inagotable fuente de conocimiento internáutico, y sabrán que la numismática es la ciencia que estudia a las monedas y las medallas. Por consiguiente, más que una ciencia, es todo un arte, ya que un conocedor de la numismática no solo se refiere a estudiar los orígenes de las piezas como tal, sino que las colecciona y aunque para muchos el hecho de recopilar monedas posiblemente nos les resulte atractivo, lo cierto es que esta ciencia puede llegar a ser realmente apasionante, debido que es una fuente auxiliar histórica que ha permitido conocer los primeros intercambios comerciales de la humanidad.

 

 

Evolución del cono monetario en Venezuela

 

 

Los granos de cacao eran empleados por los aborígenes para realizar los “trueques” con otras tribus. Fuente: flickr. Monedas

 

 

Desde tiempos inmemoriales, los seres humanos comenzaron a realizar intercambios de sus productos excedentes, sin embargo, en algún punto fue necesario crear una pieza que sirviera como modelo de cambio con un valor específico para facilitar los transacciones comerciales, inicialmente se emplearon semillas como las del cacao, o incluso caracoles u otros objetos usados para esta finalidad. La moneda como objeto de valor para el cambio se implementó en Grecia, posteriormente en Roma, y fue aquí, durante el imperio romano, donde se instauró el primer sistema monetario que posteriormente adoptarían otros pueblos y que fue la base para el sistema usado a nivel mundial en la actualidad.

Sin embargo, en América, los aborígenes realizaban transacciones con otras tribus a través de los “trueques” con los productos de los cuales disponían, ya fuese con las semillas del cacao, del urao (tipo de salitre amargo proveniente de la laguna de Lagunillas de Mérida), sal, algodón, tabaco, quiteroque (cuentas hechas con caracoles, piedras y huesos), así como también frutas, víveres o incluso materiales como el oro en variantes presentadas en pepitas o polvo.

Por consiguiente, no fue sino hasta 1498 cuando se conocen las primeras monedas, las cuales fueron traídas por los conquistadores españoles.

Entre las que se encontraban monedas hechas a base de oro como doblas o castellanos, cruzados, ducados, coronas, salutes o escudos y las de plata como el real, el maravedí de vellón o la blanca.

 

 

 

Época de la Conquista

 

Las perlas de Cubagua y de Margarita fueron de gran valor como monedas durante la época de la conquista debido a la escasez de monedas metálicas. Fuente: pixabay. Monedas

 

Este primer contacto entre los conquistadores españoles y los habitantes nativos originó el primer intercambio de objetos, sentado en las bases del comercio. Por un largo tiempo, las monedas españolas circularon en el país libremente, pero a finales del siglo XVI, debido a la escasez de monedas metálicas, comenzó a prevalecer el primitivo sistema de trueque directo como forma de pago, obligando a intercambiar directamente producto por producto, resultando insuficiente por la falta de coincidencia de los deseos y necesidades entre la población y la diferencia entre las cantidades requeridas de los productos, esa falta de relación llevó a la necesidad de crear un medio de pago confiable y aceptado, por lo que en el siglo XVI, las perlas fueron declaradas por el Cabildo de Caracas el 15 de septiembre de 1589 como moneda durante el periodo 1520 – 1620.

 Las perlas eran extraídas principalmente de las islas de Cubagua y de Margarita, y se clasificaban en cuatro géneros: cadenilla, media cadenilla, rostrillo y medio rostrillo.

El valor estipulado dependía de su peso, por lo que se reparó en la necesidad de utilizar una balanza para poder conocer su equivalencia con el dinero. Sin embargo, motivado a que algunas de estas perlas eran grandes como avellanas y al no establecerse la calidad, tamaño y el peso (que debían tener para realizar diversos cambios), se cometieron abusos en el comercio, obligando a que el Procurador General Lázaro Vázquez, en Cabildo del 6 de febrero de 1595, declarara que las perlas corriesen a razón de once granos de rostrillo por real (el peso de las perlas se expresaba en granos) y a su vez se hiciera fabricar medidas de pesas para evitar el fraude, las cuales fueron depositadas en el Cabildo con la marca de un león (símbolo del escudo de armas de la Ciudad de Santiago de León de Caracas), para que sirviera de patrón-perla, y no se recibieran las perlas por granos sino por el peso establecido por el patrón. Las perlas fueron entonces empleadas como monedas por más de un siglo, ganándole en ventaja a las monedas de oro y plata española por la inestabilidad de estas debido a la escasez de los materiales con los que se fabricaban, además, las monedas españolas llegaron a prohibirse en América.

Para el año de 1600, con la extinción del oro en la colonia y la escasez de perlas, se retomó el trueque como forma de comercio, principalmente sobre la base de harina, lienzo de algodón y zarzaparrilla. Durante todo el siglo XVII continúo la escasez de monedas.

 

Capitanía General de Venezuela (1770-1801)

 

Monedas “Macuquinas” de plata. Fuente: wikipedia. Monedas

 

Tiempo después, en el siglo XVIII, con la instauración de la Compañía Guipuzcoana al florecer el comercio, la mayor parte de las monedas de las que disponía la Provincia provenían de las exportaciones a las Antillas, durante esta época se prohibió la circulación de monedas americanas en España por lo que se introdujeron al país una inmensa cantidad de monedas “macuquinas” (piezas de plata con forma irregular) provenientes de Lima, Posotí y México (acuñadas en los siglos XVI, XVII y XVIII) Es así como México llegó a ser la única fuente de suministro monetario, ya que se recibían grandes cantidades de monedas de oro y plata en pago por las grandes cantidades de cacao que se le enviaban a mediados del siglo XVII.

 

 

Época Colonial (1802-1809)

 

Ficha ovalada emitida por la casa comercial Sanchez de Agreda, Jove & Co, Puerto Cabello. Fuente: monedasdevenezuela. Monedas

 

Este fue un período caracterizado por la inadecuada circulación de la moneda y la escasez de las mismas, originando la fabricación, por parte de los comerciantes, de las llamadas “señas” o “fichas” hechas con fierro, cobre o estaño, las cuales fueron aceptadas únicamente por sus propios fabricantes, creando relaciones de dependencia entre el vendedor y el comprador que resultaban perjudiciales para la economía, además de no poseer respaldo oficial.

Como solución, se decreta en Caracas el 14 de Septiembre del año 1795, la creación de las monedas, instaurándose el 12 de junio de 1802 la Real Casa de Moneda de Caracas, para iniciar la emisión de señas de cobre con el objetivo de unificar oficialmente su circulación y retirar las emanadas por los particulares.

Las primeras acuñaciones fueron el Octavo de Real” (1/8 de Real) conocidas popularmente como “ochavo” y “huevo”. Nuevas acuñaciones de las señas se realizaron durante los años 1803 y 1809. En agosto de 1811, el Supremo Congreso de Venezuela ordena la finalización de la acuñación de señas por lo que los materiales y herramientas pasaron a formar parte de la nueva Casa de la Moneda.

 

 

Época de la Independencia (1810-1820)

 

Moneda Morillera de la época de la Independencia de Venezuela. Fuente: monedasdevenezuela. Monedas

 

Durante esta época, el constante cambio de bando de la Casa de la Moneda entre Patriotas y Realistas conllevó a graves problemas económicos en el país.

La Casa de la Moneda estuvo en poder de los patriotas republicanos hasta 1814, durante este breve lapso de tiempo se realizó la emisión de papel moneda en valores de 1, 2, 4, 8 y 16 pesos, lo cual resultó en el descontento de la población debido a la baja calidad y a las condiciones que imperaban en el momento, por lo que se aconsejó la creación de una casa de moneda menor para acuñar monedas con el comercio interior. Se acuñaron monedas de cobre con los signos de la nueva república de 1812, con valores de 1/8, 1/4 de real de cobre, de 1/2 y 1 real. En 1813 se acuñan por primera vez en Caracas monedas de cobre y también de plata de clase macuquina.

En 1814, al perderse por segunda vez la República, las fuerzas realistas ocupan Caracas y toman la Casa de la Moneda, por ese tiempo se comienzan a acuñar monedas de cobre de 1/4 de real y monedas de plata de dos reales, posteriormente el General español Pablo Morillo, en 1815, ordenó la clausura de sus actividades.

En 1816 debido a la necesidad de mantener el comercio y los gastos de la guerra, se decretó su reapertura el 1 de octubre de ese año, y entre 1817-1821 se acuñó una nueva moneda conocida como “Morillera” (en honor al General Pablo Morillo), la cual era una pieza de plata similar a las macuquinas pero con un mejor acabado, identificada con la leyenda “Caracas”, con un valor de entre 1, 2 y 4 reales. Durante esta época el país entro en una grave recesión económica.

La Provincia de Guayana que estuvo aislada del resto del país debido a la guerra, se vio obligada a acuñar monedas de cobre para cubrir sus necesidades, conocidas como Monedas Obsidionales de la Provincia de Guayana.

 

 

Época de la Gran Colombia (1821-1830)

 

Moneda de 8 reales de la Gran Colombia. Fuente: monedasdevenezuela. Monedas.

 

En 1819, el Departamento de Venezuela quedó jurídicamente incorporado a la República de Colombia, durante esta época se debía acuñar una moneda nacional para lograr el afianzamiento, y ésta debía lanzarse a la circulación con premura, por lo tanto los cuños de Bogotá y Popayán acuñaron monedas de plata y oro, mientras que en Caracas la Casa de la Moneda se puso en actividad inmediatamente, acuñando pesetas y cuartos de real (cuartillos) también de plata.

En octubre de 1830, el Congreso ordenó la clausura definitiva de la Casa de Moneda Caraqueña.

 

República de Venezuela (1830-1863)

 

Moneda “Fuerte de Páez” no llegaron al público debido al derrocamiento del gobierno de José Antonio Páez. Fuente: monedasdevenezuela. Monedas.

 

 

Los primeros años de la separación de Venezuela con la Gran Colombia, fue de confusión monetaria, debido a que circulaban una gran variedad de monedas extranjeras.

En 1844, llegan al país las primeras monedas con el nombre de República de Venezuela acuñadas en Inglaterra, las cuales eran centavos, medios centavos y cuartos de centavos de cobre, iniciándose la modalidad de ordenar e importar monedas a través de agentes comerciales, lo cual duró hasta 1885 estableciéndose el cuño de Caracas.

En el año de 1863, al finalizar la Guerra de la Federación y la actuación gubernamental de Páez, se acuñaron piezas para la circulación que no llegaron al público debido al derrocamiento del gobierno de José Antonio Páez. Del mismo modo, estas monedas fueron devueltas a Francia para ser fundidas nuevamente, exceptuando unas 300 piezas que habían sido retiradas por el Consulado Venezolano en París antes de ser enviadas a Venezuela, constituyendo una rareza de la numismática del país, la moneda de 10 reales con la efigie de Páez conocido como el “Fuerte de Páez”, con la inscripción de Ciudadano Esclarecido y la leyenda República de Venezuela.

 

 

Estados Unidos de Venezuela (1864-1953)

 

Moneda acuñada en oro de 100 Bs. conocida como “El Pachano”. Fuente: monedasdevenezuela. Monedas.

 

Se autorizó al Ejecutivo para establecer Casas de Monedas con el objetivo de acuñar en oro, plata y cobre. Por consiguiente, en 1877, se crea la nueva unidad del metálico finalmente llamado “Bolívar”, impreso en oro y plata, con denominaciones de 1, 2 y 5 bolívares, 50 y 20 céntimos. Además, en oro se acuñó una moneda de 20 bolívares, por primera vez llevaban la efigie de Simón Bolívar y en el reverso la inscripción de Estados Unidos de Venezuela. En 1879 se crea el Bolívar de Plata como nueva unidad monetaria, y en 1886 comienzan las acuñaciones de la nueva Casa de Monedas en Caracas, la cual laboró sólo durante tres años, creándose la primera moneda de 100 en oro conocida como el “Pachano”.

 

 

República de Venezuela (1953-1999)

 

Debido a la escasez de monedas de níquel por el contrabando en mercados internacionales, el BCV aprueba la emisión de billetes de 1 y 2 Bs. Fuente: monedasdevenezuela. Monedas.

 

Con el cese en las actividades de la Casa de la Moneda, se comienzan a acuñar nuevas monedas venezolanas en el extranjero, donde se abandona la leyenda de “Estados Unidos de Venezuela” (decreto de la Constitución de 1953), realizándose acuñaciones en plata y níquel. A su vez, en el año 1972, el Directorio del Banco Central de Venezuela (BCV) recomienda al Ejecutivo Nacional la acuñación de monedas conmemorativas. En 1989 El BCV aprueba la emisión de los billetes con denominación de 1 y 2 bolívares, debido que las monedas realizadas en níquel eran contrabandeadas en mercados internacionales.

En 1998 se acuñaron monedas con las denominaciones de 10, 20, 50, 100 y 500 Bs. sustituyendo a los billetes de igual denominación hasta que estos se suprimieran al igual que las monedas de 0,25, 0,50, 1, 2 y 5 Bs.

 

 

República Bolivariana de Venezuela (1999 – Hoy)

 

Bolívar Soberano, monedas de 0,50 céntimos y 1 bolívar del nuevo cono monetario establecido para junio de 2018. Fuente: elmundo. Monedas.

 

En 1999, con la aprobación de la nueva constitución, el país pasa a ser República Bolivariana de Venezuela y el BCV autoriza la desmonetización de las piezas de 0,05; 0,10; 0,25 y 0,50 Bs, pasando por el año 2001 donde se acuñan nuevamente monedas de 10, 20 y 50 Bs con el nuevo nombre del país plasmado.

En el año 2002, aparece un nuevo billete de 10.000 bolívares con la denominación de República Bolivariana de Venezuela, posteriormente, en 2006, una nueva desmonetización saca de circulación a los billetes de 5, 10 , 20, 50, 100 Bs y entra en circulación la primera moneda bimetálica en la historia del país y la primera moneda bimetálica tanto en Venezuela como en el mundo con la efigie del Libertador.

Desde 1999 al 2007 circularon seis monedas de 10, 20, 50, 100, 500 y 1.000, junto con seis billetes de 1.000, 2.000, 5.000, 10.000, 20.000 y 50.000 Bs.

En marzo de 2007 se decretó que el Bolívar pasa a llamarse Bolívar Fuerte (Bs. F), esta reconversión monetaria consistió en la eliminación de tres ceros a la moneda, las cuales, junto con los billetes, entraron en circulación el año del 2008, realizando una re expresión de la unidad del sistema monetario en el equivalente a un mil bolívares. A su vez, el bolívar resultante de esta reconversión continuará siendo divisible en cien (100) céntimos. El cono monetario quedó expresado con monedas de Bs. F. 1; 0,50; 0,25; 0,125; 0,10; 0,05 y 0,01 y Billetes de Bs. F. 100, 50, 20, 10, 5 y 2.

Durante los siguientes años se acuñaron varias monedas conmemorativas, algunas solo puestas a la venta al personal del BCV ( en el 2010 ocurrió una emisión especial de la moneda de Bs. 0,50 en plata y moneda conmemorativa en oro de la reconversión 2011) y otras puestas a la venta o en circulación (en el mes de mayo del 2010, dos monedas conmemorativas en versiones de plata y oro, se acuñaron con motivo del bicentenario del 19 de abril de 1810, el desembarco de Francisco de Miranda en la Vela de Coro, una moneda especial de Bs. 0,25 conmemorativa del Bicentenario del 19 de abril de 1810, emisión especial de la moneda de Bs. 0,50, diseñada y acuñada por el BCV para celebrar su 70° aniversario, entre otras). En el año 2018 se realizará una nueva reconversión monetaria, cuya nueva moneda pasará a llamarse Bolívar Soberano (Bs. S) constituido por 8 billetes de 2, 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 Bs. S y 2 monedas de 1 bolívar 50 céntimos.

 

 

Conclusiones

 

Aunque no se conoce a ciencia cierta en que momento comenzó la numismática en si como el estudio y colección de monedas (también billetes, medallas  y bonos), esta ciencia ha sido de gran importancia para entender la economía de las culturas antiguas, por lo que se considera una ciencia auxiliar de la arqueología y una ayuda actual en la comprensión de la economía de los países, así como su geografía, aspectos religiosos y políticos. Gracias a esta ciencia, se ha logrado dilucidar el funcionamiento del sistema de acuñaciones monetarias en cada época histórica de la humanidad, como es el caso de Venezuela que en toda su historia ha realizado cambios en sus conos monetarios, lo cual ha sido reflejo de la evolución y de las crisis sufridas desde la época de la colonización hasta nuestros días.

La numismática en la evolución monetaria de Venezuela
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