Siempre hemos escuchado que el Padrenuestro es la mejor oración, pero ¿Por qué? La respuesta a esta interrogante es sencilla. Es la mejor oración que existe porque salió del corazón y de los labios de Jesucristo, el Hijo de Dios. Nuestra fe católica es cristocéntrica, esto significa que centramos nuestra adoración en Jesucristo, creemos y confesamos que Él es Dios, que Él nos vino a señalar el camino de la salvación y de la felicidad. Un día sus seguidores lo vieron orar muy concentrado, estaba solo, en una montaña y bajó de allí con un rostro satisfecho y lleno de paz. Tanto así que sus discípulos le dijeron: “Señor enséñanos a orar”. Y sin dudarlo Jesús mirando al cielo, conectado con el Padre Misericordioso pronunció la oración más bella del mundo: El Padre nuestro.

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Como es el padre nuestro

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Padre Nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

Sobre Dios en el Padre nuestro

El aspecto más original y novedoso de nuestra fe es que podemos relacionarnos con Dios como Padre. La divinidad no es una fuerza aplastante y desbordada ante la cual el ser humano se rinde por miedo o por necesidad. No somos sirvientes de Dios, no somos sus esclavos ni sus subordinados. Somos sus hijos amados y deseados. La revelación más bella que Jesús nos trajo sobre Dios es que él es la fuente de toda paternidad y maternidad, él está al origen de todo lo bueno y lo hermoso, es un papá maravilloso y bondadoso que está dispuesto a hacer todo por sus hijos. Por lo tanto, al orar entramos en comunicación con ese padre celestial, con el Padre de Jesús y Padre de todos nosotros. El Padrenuestro conlleva una gran confianza y cercanía con Dios, una atmósfera de paz y de amor que envuelve cada una de las palabras que le dirigimos en esa bella oración.

Estructura del Padrenuestro

Como toda oración cristiana el Padrenuestro conlleva una estructura una dinámica interna confeccionada, como ya dijimos, por el mismo Jesucristo. Es una oración que nos conduce al Padre y nos hace comprender el camino de fe. Está estructurada por siete peticiones, tres de ellas se refieren a Dios y las otras 4 expresan nuestras necesidades más profundas.

Referencias a Dios en la oracion del padre nuestro

Se comienza la oración invocando al Padre común, no es mi padre sino nuestro padre, en consecuencia se reafirma nuestra condición de hermanos, hijos todos del mismo padre. Este padre está en el cielo, es decir, en lo alto, es el todopoderoso, nadie se compara a él. Inmediatamente elevamos las tres peticiones referidas a él: Santificado sea tu nombre, Venga tu Reino, Hágase tu voluntad. En estas tres peticiones reconocemos la grandeza del nombre de Dios, su poder salvador, necesitamos que su Reino de amor se instaure en este mundo, sólo la voluntad de Dios traerá paz y salvación para todos, expresamos así nuestra obediencia a él, nuestro compromiso de comportarnos de modo tal que su Reino se haga realidad y que su voluntad sea cristalizada en nosotros.

Expresamos nuestras necesidades

Las cuatro peticiones que siguen en el Padrenuestro simbolizan lo más importante que debemos pedirle al padre del cielo, evitando una oración mágica o caprichosa. Le pedimos: Danos el pan de cada día,  perdona nuestras ofensas, no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Teniendo lo necesario para nuestro sustento material y espiritual podemos crecer como personas libres. Sentirnos perdonados por Dios nos da paz y fuerza para perdonar a los demás. Finalmente, le pedimos al Padre Dios que nos proteja de las tentaciones, del mal. Dios nos fortalece en Cristo. Si Dios está con nosotros quien podrá hacernos tropezar, sólo Dios basta para luchar contra el mal.

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