Pink Floyd y su canción contra el sistema educativo

Muchos han sido los ensayos, artículos y estudios científicos, que se han publicado criticando el aún existente y desactualizado sistema educativo tradicional y autoritario. Pero ¿sabias que también hay bandas que han escrito canciones, cuyo contenido son protesta de este obsoleto sistema?


Si eres maestro o un estudiante y estás leyendo esto, estarás de acuerdo conmigo en que los sistemas educativos, en muchos países, han venido experimentando desde hace ya bastantes años una fuerte crítica por las arraigadas prácticas autoritarias y conductistas de los maestros en contra de sus estudiantes. Pese a las fuertes críticas, la escuela ha sido una de las instituciones que más lentamente ha producido cambios para adaptarse a las necesidades de los niños y jóvenes del siglo XXI, salvo excepcionales casos.

Pink Floyd
Banda británica Pink Floyd. Tomada de Wikimmedia Commons.

En el mundo de la música, y específicamente en el de la cultura Rock, la banda británica de rock progresivo Pink Floyd, publicó en 1979 una de las propuestas musicales de crítica social más interesantes que se hayan producido en torno a las condiciones psicosociales que constriñen el desenvolvimiento y normal desarrollo de las personas sometidas a contextos sociales, escolares y hasta familiares de represión. Me refiero puntualmente a The Wall (El Muro).

Pink Floyd – Another Brick In The Wall (HQ)

El muro y su ladrillo

El muro de Pink Floyd
Album de pink floyd Crítica y  sistema educativo tradicional. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

The Wall representa uno de los álbumes más complejos de la banda británica; partiendo desde su excepcional composición musical, pasando por el contenido poético de sus letras, hasta la postura filosófica y de protesta social que expresa su argumento.

Muchos significados e interpretaciones se pueden desprender del argumento sobre el que se sostiene este álbum. Es, en esencia, la biografía de un Rockstar “Pink” (nombre del personaje) que enfrenta una profunda crisis existencial que le lleva a aislarse del mundo y a refugiarse en las drogas. Los traumas de su niñez que incluyen el hecho de que la guerra le hubiese arrebatado a su padre, la vida con su madre, y hasta la influencia negativa de personajes como su maestro de escuela, perfilaron un hombre con profundas dificultades de adaptación social y con fuertes resentimientos que le empujan hacia el fascismo.

La complejidad del argumento ameritó que en 1982 el director británico Alan Parker llevara este albúm a su versión fílmica con la cinta Pink Floyd-The Wall. Una verdadera joya de la cinematografía universal, y sin dudas una película extraordinariamente simbólica y metafórica, donde la conducción de su trama alude directamente la progresión de las canciones del álbum.

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 Una canción que todo maestro debe escuchar.

Pues bien, Another Birck in the wall (Otro ladrillo en el muro) es una canción de tres partes que aparece repartida en varias secciones del álbum, pero específicamente nos referimos a la segunda parte de la pieza, Another Birck in the wall (part two). Esta contiene un argumento frontal en contra del método educativo tradicional. La experiencia negativa que dejó la escuela en “Pink” le lleva a hacer objeto de su resentimiento a la figura autoritaria y conductista de su maestro, quien, como se muestra en el film y consecuentemente en el vídeo musical, constantemente le hacía victima de su mal humor y sarcasmo, humillándole delante de sus compañeros y gritándole en todo momento.

Apuntamos acá algunos elementos que se podrían considerar como fuertes críticas contra la educación tradicional de tipo normalizadora, una canción de protesta contra los maestros tradicionalistas, que todo maestro debe escuchar:

Quédate quieto jovencito

La canción que encuentra su sentido más completo y original en su versión fílmica, comienza aludiendo a uno de los deseos más profundos de los maestros: que sus estudiantes permanezcan petrificados en sus asientos sin importar la situación ni las necesidades de estos. Por ello de entrada aparece el profesor gritando desproporcionadamente a “Pink”:

Tú, tú, sí tú, Quédate quieto jovencito

El escarnio en el aula

La relación profesor-estudiante en el aula se presenta muchas veces como una lucha de poder en la que, generalmente, es el profesor quien termina por ganar la contienda utilizando todas las armas posibles para reducir al estudiante a una condición de inferioridad. Someter al estudiante al escarnio público es una de estas armas, y el tema lo expresa de forma magistral como preludio a la canción, iniciando  con unas voces que recitan lo siguiente:

         …cuando crecíamos e íbamos a la escuela habían ciertos maestros que lastimaban a los chicos de la forma en que podían, derramando su escarnio por cualquier cosa que hiciéramos, explotando cada debilidad aunque estuvieran bien ocultas en cada chico.

En contra de la creatividad no conducida

Siguiendo el preludio, se presenta una situación dramatizada de la película. Una escena en la que el maestro sorprende a Pink escribiendo algo en su cuaderno. Algo extraño que está fuera del canon de la clase; lo increpa, lee el cuaderno y descubre que se trata de un poema, muy mal logrado, pero poema al fin. Como bien sabemos el escarnio público es un arma destructiva. Pero no conforme con eso, califica como basura el poema escrito por el muchacho. Esto es para reflexionar, puesto que la escuela muchas veces exige creatividad, pero una creatividad que no se salga de su conducción y de sus reglas.

-Qué tenemos aquí jovencito?
¿Garabatos misteriosos?
¿Un código secreto?
No, poemas nada menos
¡Poemas vean todos!
El joven acá se cree poeta:

“no toques mi dinero
Vivir como un rey quiero
El dinero para mi solo lo quiero.
Un auto nuevo, caviar, con todo soñaré
Un equipo de futbol creo que me compraré”

¡Absoluta basura, jovencito!
Sigue con tu trabajo.

El conductismo y la repetición

educacion tradicional
Imágenes del video de la canción “Another Birck in the wall”, de Pink Floyd, donde se hace la protesta del modelo educativo tradicional, conductista y represivo. Imágen creada por Jesús E. Bruzual A.

Una de las más fuertes críticas al modelo de escuela tradicional es su excesivo apego a los métodos de aprendizaje conductistas. El aprendizaje por repetición, el condicionamiento operante y los estímulos de refuerzo positivo (recompensa)  o negativo (castigo), forman parte de las críticas de Pink Floyd a la escuela, como lo demuestra parte de la dramatización en la que el maestro está dictando la lección a los alumnos.

-Repitan conmigo:
“Un acre es el área de un rectángulo cuyo largo es un estadio y cuyo ancho es una cadena”

El maltrato educativo como retaliación

Las voces del preludio revelan un argumento radical en contra de los maestros. Les acusan de ser maltratadores de sus estudiantes a causa de que ellos mismos –los maestros- son maltratados en casa por sus esposas; la frustración les lleva a la retaliación en el aula.

Pero en este pueblo era bien sabido que cuando ellos llegaban de noche a casa, sus gordas y psicópatas esposas los maltrataban hasta casi quitarles la vida.

La disciplina como fin en el sistema educativo tradicional

Sistema educativo tradicional
Una sociedad disciplinada por un modelo tradicional y estricto. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

En un interludio de la canción, aparece de nuevo el maestro gritando mientras los estudiantes marchan a un mismo paso por un largo pasillo. Que todos los estudiantes marchen de esta forma, sin derecho a equivocarse, alude a la disciplina casi militar, casi totalitaria sobre la que se funda el orden en las escuelas; seguir pautas de comportamiento sin alterar los procedimientos, es lo que demuestra las palabras que grita incesantemente este maestro en esta parte del tema:

“¡Incorrecto, háganlo otra vez!”
“Si no te comes tu carne, no podrás comer pudín.”
“¿Como puedes comer tu pudín si no te comes tu carne?”
“¡Tu! Sí tú, jovencito…”

Dejen a los niños en paz

Propiamente la letra de la canción es una consigna de protesta que cantan los estudiantes en contra de los profesores. Se enfoca en el rechazo a la educación que se orienta en normalizar, homogenizar las conciencias de los niños hasta convertirlos en “otro ladrillo en el muro”: en piezas temerosas y útiles a un sistema de producción en masa de personas sin personalidad, sin creatividad, sin alma.

No necesitamos ninguna educación
No necesitamos que controlen nuestros pensamientos
Ni sarcasmo oscuro en el salón de clases
Profesores dejen a los niños en paz
¡Hey! ¡Profesores! ¡Dejen a los niños en paz!
En conjunto es solo, otro ladrillo en el muro.
En conjunto solo eres, otro ladrillo en el muro.

Una canción con imágenes icónicas y polémicas es Another brick in the wall; como la rebelión y la anarquía que protagonizan los estudiantes a levantarse contra el régimen de la escuela y de un sistema educativo tradicional, destrozando y quemando todo a su paso. Claro que, todo esto ocurre en la imaginación de Pink mientras el maestro sigue dictando la lección. Tan controversial y subversiva ha sido, y sigue siendo, esta canción que en su oportunidad  fue censurada por gobiernos de corte autoritario como el régimen de la dictadura Argentina (1976-1983) o el de la Apartheid en Sudáfrica. Una obra de arte peligrosa en todo su contenido social, una canción que todo maestro debe escuchar, y por qué no, estudiantes también.

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Por Nestor Rojas López.


Pink Floyd y su canción contra el sistema educativo
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Es historiador, graduado de la Universidad de Los Andes (Venezuela) en el 2011, se desempeña como docente e investigador en el área de Ciencias Sociales.

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