poemas cortos para niños

La poesía ha sido durante la historia una manera de expresar sentimientos a través de imágenes condensadas de nuestras emociones, sueños, fantasías y realidades más profundas. Un poema puede salvar una relación, puede sostener una ilusión y una esperanza, puede arrullarnos cuando somos niños; la lírica que en ellos reposa sostiene canciones, cuentos, coplas, hace de la oralidad y la escritura una melodiosa y divertida forma de comunicarnos.

Con la poesía podemos iniciar al niño en la lectura o hacer que se interese más sobre algún tema. Acá te dejamos 21 poemas cortos infantiles para que los más pequeños de la casa disfruten haciendo los deberes, jueguen o se los dediquen a alguien.

Poema  niña
FOTO: Migle González

Sirva esta breve compilación de poemas para niños de homenaje a estos poetas y poetisas que nos han legado las más dulces y pícaras composiciones en sus versos: Antonio Machado, Alma Velasco, Gloria Fuertes, Lope de Vega, Tomás Allende Iragorri, María Elena Walsh, Antonio García Teijeiro, Celia Viñas, Federico García Lorca, Rafael Alberti, María José Ferrada, Gabriela Mistral,  Carmen Gil y Rubén Darío. Esta selección cuenta con un estilo divertido y a la vez inteligente, cada una de las poesías invita a pensar en otras maneras de vivir las palabras y las emociones de los más pequeños de la casa.

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1. Abuelita

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Quién subiera tan alto

como la luna

para ver las estrellas

una por una,

y elegir entre todas

la más bonita

para alumbrar el cuarto

de la abuelita.

Tomás Allende Iragorri

2. Cómo se dibuja a un niño

Para dibujar un niño hay que hacerlo con cariño.

Pintarle mucho flequillo,

que esté comiendo un barquillo;

muchas pecas en la cara que se note que es un pillo;

pillo rima con flequillo y quiere decir travieso.

Continuemos el dibujo: redonda cara de queso.

Como es un niño de moda, bebe jarabe con soda.

Lleva pantalón vaquero con un hermoso agujero;

camiseta americana y una gorrita de pana.

Las botas de futbolista porque chutando es artista.

Se ríe continuamente, porque es muy inteligente.

Debajo del brazo un cuento por eso está tan contento.

Para dibujar un niño hay que hacerlo con cariño.

Gloria Fuertes

3. Los ratones

Juntáronse los ratones para librarse del gato;

y después de largo rato de disputas y opiniones,

dijeron que acertarían en ponerle un cascabel,

que andando el gato con él,

librarse mejor podrían.

Salió un ratón barbicano,

colilargo, hociquirromo

y encrespando el grueso lomo,

dijo al senado romano,

después de hablar culto un rato:

¿Quién de todos ha de ser

el que se atreva a poner

ese cascabel al gato?

Lope de Vega

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4. El gato

El gato

cuando está ronco

imita al pato.

El gato se vuelve loco

cuando aparece un ratón

y lo invita poco a poco

para ver televisión.

Mi gato

es cojín esponjado

junto a mi lado.

Alma Velasco

5. Doña Pito Piturra

Doña Pito Piturra

tiene unos guantes,

Doña Pito Piturra

muy elegantes.

Doña Pito Piturra

tiene un sombrero,

Doña Pito Piturra

con un plumero.

Doña Pito Piturra

tiene un zapato,

Doña Pito Piturra

le viene ancho.

Doña Pito Piturra

tiene unos guantes,

Doña Pito Piturra

le están muy grandes.

Doña Pito Piturra

tiene unos guantes,

Doña Pito Piturra

¡lo he dicho antes!

Gloria Fuertes

6. A una japonesa

A una japonesa

le dijo Sokán:

con la blanca luna,

te abanicarás,

con la blanca luna,

a orillas del mar.

Antonio Machado

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7. El disparate del ogro

El ogro desde ayer no quiere nada,

no quiere niño asado ni tostada…

y no hay quien lo rescate

del gran disparate:

¡Se enamoró de una mosca morada!

Alma Velasco

8. Bañar la luna

Ya la Luna baja en camisón

a bañarse en un charquito con jabón.

Ya la Luna baja en tobogán

revoleando su sombrilla de azafrán.

Quien la pesque con una cañita de bambú,

se la lleva a Siu Kiu.

Ya la luna viene en palanquín

a robar un crisantemo del jardín

Ya la luna viene por allí

su kimono dice no, no y ella sí.

Quien la pesque con una cañita de bambú,

se la lleva a Siu Kiu.

Ya la luna baja muy feliz

a empolvarse con azúcar la nariz

Ya la luna en puntas de pie

en una tacita china toma té

Quien la pesque con una cañita de bambú,

se la lleva a Siu Kiu.

Ya la luna vino y le dio tos

por comer con dos palitos el arroz

Ya la luna baja desde allá

y por el charquito-quito nadará

Quien la pesque con una cañita de bambú,

se la lleva a Siu Kiu.

María Elena Walsh

9. La primavera ha venido

La primavera ha venido

nadie sabe como ha sido.

Ha despertado la rama

y el almendro ha florecido

Y en el campo se escuchaba

el gri gri del grillo.

La primavera ha venido

nadie sabe como ha sido.

Antonio Machado

10. La plaza tiene una torre

La plaza tiene una torre,

la torre tiene un balcón,

el balcón tiene una dama,

la dama una blanca flor.

Ha pasado un caballero

-¡quién saber por qué pasó!-

y se ha llevado la plaza,

con su torre y su balcón,

con su balcón y su dama,

su dama y su blanca flor.

Antonio Machado

11. Corderito

Corderito mío,

suavidad callada:

mi pecho es tu gruta

de musgo afelpada.

Carnecita blanca,

tajada de luna:

lo he olvidado todo

por hacerme cuna (…)

Gabriela Mistral

12. De ola en ola

De ola en ola

de rama en rama,

el viento silba

cada mañana.

De sol a sol,

de luna a luna,

la madre mece,

mece la cuna.

Esté en la playa

o esté en el puerto,

la barca mía

la lleva el viento.

Antonio García Teijeiro

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13. Mariquita

Mariquita, escribe, escribe,

y no dejes de escribir,

y no te olvides que «mayo»

siempre se pone con «y».

Mariquita, lee, lee,

y no dejes de leer,

porque si no las orejas

pronto te van a crecer.

Mariquita, si eres buena,

los Reyes te traerán

una muñeca muy rubia

con los ojos de cristal,

Mariquita, escribe, escribe,

y no dejes de escribir,

y al pasar los Reyes Magos

te traerán un colibrí.

Mariquita, salta, salta,

y no dejes de saltar;

pareces un saltamonte

con dos trenzas de verdad.

Gloria Fuertes

14. Tabla de multiplicar

Dos por una es dos;

dos por dos, cuatro;

tras de la ventana

un cielo claro.

Dos por una es dos;

dos por dos, cuatro;

cruza la ventana un pájaro.

-Silencio.

Dictado.

Las agudas se acentúan

cuando… -No sé cuándo.

Celia Viñas

15. Pegasos, lindos pegasos

Yo conocí siendo niño,

la alegría de dar vueltas

sobre un corcel colorado,

en una noche de fiesta.

En el aire polvoriento

chispeaban las candelas,

y la noche azul ardía

toda sembrada de estrellas.

¡Alegrías infantiles

que cuestan una moneda

de cobre, lindos pegasos,

caballitos de madera!

Antonio Machado

16. Paisaje

La tarde equivocada

se vistió de frío.

Detrás de los cristales,

turbios, todos los niños,

ven convertirse en pájaros

un árbol amarillo.

La tarde está tendida

a lo largo del río.

y un rubor de manzana

tiembla en los tejadillos.

Federico García Lorca

17. La niña que se va al mar

¡Qué blanca lleva la falda

la niña que se va al mar!

¡Ay niña, no te la manche

la tinta del calamar!

¡Qué blancas tus manos, niña,

que te vas sin suspirar!

¡Ay niña, no te las manche

la tinta del calamar!

¡Qué blanco tu corazón

y qué blanco tu mirar!

¡Ay niña, no te los manche

la tinta del calamar!

Rafael Alberti

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18. Ema y los pájaros

El sol hundió las manos

en la tierra

cavó hasta el fondo

y dejó

una semilla minúscula

negra

como la oscuridad más oscura

como clave de Sol

o una duda.

La semilla brotó

fue mirlo

y voló.

A veces bajo el árbol

un signo de pregunta

picotea lombrices

y canta al cielo

(mirlo es eso,

pozo profundo

música del sol

una luz).

María José Ferrada

19. Un vampiro feliz

En la ciudad de sangre envenenada

vivía un vampiro que comía ensalada,

odiaba el ataúd

tocaba en su laúd,

quería cambiar: llegar a ser un hada.

Alma Velasco

20. Manolito caracol

Manolito el caracol

sale sólo si hace sol,

pues no le gusta ni un pelo

que llueva lluvia del cielo.

“Es caracol de secano”,

explica a todos su hermano.

“Sueña de noche y de día

con vivir en Almería”.

¿Y qué hace un caracol

viviendo bajo una col

si él lo que quiere es estar

muy cerquita de la mar?

Manolo le echa coraje,

coge todo su equipaje

y se dispone a viajar

hasta Roquetas de Mar.

“Vaya, vaya, vaya, vaya…,

pero qué enorme es la playa”.

Y olvida pronto su pena

tomando el sol en la arena.

Un día llega una ola,

arrastra una caracola

y Manolo, de repente,

se enamora locamente.

Caracola y caracol

son felices bajo el sol:

se pasean por la orilla

de la mano y sin sombrilla.

Caracol y caracola

ya no están solo ni sola

y se quieren a rabiar

allá en Roquetas de Mar.

Carmen Gil

21. A Margarita Debayle

Margarita está linda la mar,

y el viento,

lleva esencia sutil de azahar;

yo siento

en el alma una alondra cantar;

tu acento:

Margarita, te voy a contar

un cuento:

Esto era un rey que tenía

un palacio de diamantes,

una tienda hecha de día

y un rebaño de elefantes,

un kiosko de malaquita,

un gran manto de tisú,

y una gentil princesita,

tan bonita,

Margarita,

tan bonita, como tú. (…)

Rubén Darío

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