Norma y reglamento

Desde pequeños estamos constantemente recibiendo, aprendiendo y adaptándonos a un reglamento preformado que nos ayudan a encajar en sociedad, manteniendo una paz y un orden que nos aleja de la distopía. Mientras crecemos también se van incrementando las cosas que debemos aprender, alguna regla o norma, tan constantes, tan precisas y tan comunes que nos parecen una sola e incluso las hemos utilizados como sinónimos de forma refleja. Sin embargo, a pesar de que su parecido es demasiado, podemos destacar unas sutiles, pero importantes diferencias para utilizar los conceptos de forma más adecuada y te las presentamos a continuación.

Antes de desarrollar las diferencias, es importante que establezcamos una conceptualización de ambas palabras.

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Normas

Son pautas creadas por medio de un consenso que se establecen para mantener el orden en sociedad. Suelen ser utilizadas dependiendo de las circunstancias, pasando de generación en generación con poco o ningún cambio. Se establecen dependiendo del ambiente cultural, educacional o de trabajo. Asimismo, se espera que sean cumplidas por voluntad e inclinación al orden más que por el miedo a un castigo o sanción.

¿REGLA O NORMA?: DIFERENCIA + EJEMPLOS

Reglas

La palabra “regla” viene del latín “regula”, que era el nombre que recibía un instrumento usado para medir, muy parecido a las escuadras de hoy en día. Utilizando su etimología para su definición, podemos indicar que una regla es toda aquella pauta o indicación que “regula” a un grupo de individuos, mantiene un comportamiento uniforme y un orden en sociedad. Suelen ser realizadas tanto por voluntad como por obligación, pues su falta podría acarrear sanciones.

Diferencias entre regla y norma

Al leer los conceptos presentados ya podemos reconocer un par de diferencias, no obstante, para su comodidad, hemos decido desmenuzarla más en el apartado que presentaremos a continuación.

1. ¿Quiénes son el objetivo?

Diferencias entre regla y norma

Por supuesto ambas van guiadas a mantener cierto comportamiento en sociedad, pero la diferencia se puede observar en su origen y objetivo. En otras palabras, las normas fueron creadas por medio de un convenio social, realizado a partir de un conjunto de gente que tenían gran conocimiento sobre un tema. Una especie de “recomendación” que fue tomando fama y fue pasando de persona a persona hasta que se volvió algo común.

Por otra parte, las reglas podemos enfocarlas más hacia un grupo de individuos, sea una corporación, institución o equipo, es decir, también son creadas por medio de un consenso, pero esta vez realizado por los lideres o jefes del mismo, convirtiéndose en reglamento para todos aquellos que quieran participar en este ente especifico.

Por ejemplo, la puntualidad es una norma social que podemos decidir o no cumplirla, mientras que romper la regla de puntualidad de una empresa puede traer como consecuencia llamadas de atención e incluso despido.

2. ¿Cómo se trasmiten?

Podemos pensar en la norma como un aspecto más informal de las pautas sociales, por lo que su difusión es de forma oral. Además, podemos encontrar normas un poco mas “formales” que pueden ser transmitidas en la escuela o universidad, pero la mayoría van pasando de generación en generación y se modifica dependiendo de la cultura. Una buena representación de esto son las normas del buen oyente y del buen hablante, mientras que al hablar de la categorización por cultura nos referimos a que, dependiendo del país o continente en que se encuentre, puede modificarla totalmente. Para darles una idea, les presentamos una simple acción: el hecho de sonar los utensilios o eructar durante una comida importante, en occidente puede ser considerado de mal gusto mientras que en países como India o China es todo lo contrario.

Normas sociales

En el caso de las reglas, al ser un aspecto más formal, suelen ir por escrito y se suelen recordar de forma oral. Por ejemplo, por medio de un contrato de trabajo o el reglamento que se presenta antes de inscribirse en una institución. 

3. Consecuencias por incumplimiento

Como se ha mencionado con anterioridad, la falta en el cumplimiento de una regla puede ser sancionado fuertemente o traer consecuencias para la persona tanto legales como morales, mientras que la infracción de una norma suele ser castigada solo de forma moral.

Por ejemplo, la norma de no gritar ni maldecir en casa en comparación con la regla de no realizar estos actos en vía pública; al incumplir la primera, puedes recibir un regaño y, en cambio, con la última puede ser castigado con multas y hasta con cárcel (alteración del orden público). Otra clara representación es el hecho de la prohibición de fumar; en casa es una norma y en los sitios públicos es una regla.

Multa

4. Modificación

En esta categoría es donde se presentan una de las diferencias más vastas. La facilidad de cambio de una regla se presenta mucho más arriba que la de la norma, que es casi imposible. Ahora bien, se preguntarán, ¿qué queremos decir con esto? ¡Sencillo! Al ser la regla una pauta realizada por un grupo de individuos para otro montón, puede ser modificada y planteada, siendo más fácil vigilar su transformación que en el caso de la norma, que es una indicación cultural o social.

Por ejemplo, el cambio de uniforme reglamentario en una empresa es más sencillo llevarlo a cabo con éxito que el evitar que alguien ceda su asiento en el bus, pues, aunque se quiera impedir, siempre habrá alguien que lo siga haciendo.

Reglamento

En conclusión, la forma más sencilla para establecer si lo que nos están indicando o enseñando es una norma o una regla es ubicarnos en: ¿Quién lo dice? ¿Por qué lo dice? ¿Qué consecuencia puede tener no hacerlo? Después de responder estas interrogantes todo será más fácil.

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