La literatura y el cine constituyen dos formas de arte con características bien diferenciadas entre sí, pero no necesariamente contrapuestas. Son en esencia dos modos de narrar, dos maneras de contar historias, dos medios para viajar sin moverse de casa, aquí  presentamos un ejemplo claro, Shrek y Don Quijote.


Para muchos, en los primeros años del surgimiento del cine, la literatura –y el teatro por ende- veía cercana su desaparición tras el maravilloso invento que les permitía a las personas vivir las mismas, y hasta más cercanas, experiencias estéticas y narrativas que podía brindarles una novela, ahora frente a una pantalla grande. Ya no sería necesario saber leer para acceder al milagro de vivir la vida de personajes ficticios.

SHREK DE LA MANCHA Y DON QUIJOTE DEL PANTANO
Burro y Shrek / DreamWorks Animation

La literatura narrativa no desapareció, sino que se reinventó a partir de los nuevos retos que le presentaba el séptimo arte. Hay que considerar además, que una buena parte de las obras maestras de la literatura universal fueron escritas después de la aparición del cine, y otras tantas de ellas han sido luego adaptadas a una, o varias, versiones fílmicas.

De igual forma el cine tomó su camino natural hacia la corriente del cine narrativo apuntalado por Hollywood, dejando atrás, en las cuatro primeras décadas del siglo XX las vanguardias cinematográficas que distaban mucho de ser narrativas. Y digo “camino natural” puesto que no podía ser de otro modo, ya que desde los mismos inicios del hombre y durante toda su historia, narrar ha sido uno de los elementos más significativos de la cultura, una de las grandes pasiones de  la humanidad.

far far away shrek de la mancha y don quijote del pantano
far far away/DreamWorks Animation

Solo imaginemos, por ejemplo, todos los posibles mundos a los que podía viajar un niño de hace diez mil años atrás, en cualquier parte del planeta que se encontrara, frente al fuego y rodeado de los terrores de la noche, escuchando las historias de los ancianos bajo las estrellas. Este mismo niño podría ser el que en el 2017, frente a la pantalla de un cine, o de la televisión,  viaja a los mundos más disímiles viendo una película como Shrek.

  • ¿Qué tienen en común Shrek y Don Quijote?

Ante esta película infantil de animación digital del año 2001, basada en el libro infantil ilustrado que William Steig publicara en 1990 titulado Shrek!,  o cualquiera de las secuelas que hasta el 2010 ha producido DreamWorks Animation Shrek 2, Shrek Tercero, y Shrek por Siempre–  , un padre podría alarmarse por que su hijo encuentra más interés en la pantalla que en la literatura escrita, sin sospechar siquiera que se puede enseñar literatura y conducir hacia ella a través de una película como esta.

SHREK DE LA MANCHA Y DON QUIJOTE DEL PANTANO
Shrek y Don Quijote Tomada de @cervantes_saavedra/imgrum

De entrada podría parecer forzado, pero una de las analogías más interesantes que se han venido haciendo desde hace años desde el estudio mismo de la literatura, es la relativa a Shrek y Don Quijote, el personaje que inmortalizara Miguel de Cervantes y Saavedra en su monumental obra de la literatura universal El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha (1605 y 1615).Pero, qué pueden tener en común estos dos personajes tan lejanos en el tiempo y aparentemente tan diferentes, y cómo es posible enseñar literatura de la mano del ogro verde de Steig. Pues bien, presentamos acá algunos de los puntos de coincidencia que pueden orientar y aclarar esta analogía.

  1. Cambio de paradigma estético

Cada época y cada sociedad tiene sus parámetros para considerar el gusto por las cosas, un criterio para caracterizar lo que se puede considerar bello y lo que no. A eso se le llama paradigma estético, y cada paradigma tiene sus puntos de quiebre.

cambio de paradigma estético don quijote y shrek
Don Quijote, cambio de paradigma estético. tomada de abc.es

En ese sentido, Cervantes abre su época (el siglo XVII español)  con una nueva forma de narrar novelas, le da un vuelco total al poema épico y a la novela de caballería que constituía el grueso de la literatura de moda en su momento.  Don Quijote da inicio a la novela moderna, y con ella a la estructura misma de lo narrado, a la psicología de sus personajes.

Por su lado Shrek, irrumpe en el 2001 con otra manera de hacer cine infantil, esta vez contrapuesto al cine “romántico” al que nos tuvo acostumbrados Disney durante más de dos generaciones, de algún modo podría decirse que Shrek irrumpe con una propuesta “post-moderna”, sienta una notable diferencia entre una generación, hoy adulta, de personas formadas bajo el paradigma estético del cine rosa infantil de Disney, y otra con valores algo distintos sobre lo bello.

  1. La sátira y la parodia

Shrek y Don Quijote de la mancha representan cada cual por su lado, propuestas narrativas que a través  de la sátira (imitación burlesca de un género) y la parodia (crítica en forma de humor a alguien o algo), hacen humor crítico y burla hacia el cine rosa de Disney y la novela caballeresca respectivamente. Por ejemplo el caballo, el noble corcel que acompaña a todo caballero, es en Don Quijote un rocín viejo y flaco, en Shrek es un burro parlanchín, que es de algún modo también su escudero como lo fuere Sancho Panza para El Quijote; la hermosa princesa del cuento de adas que espera ser rescatada por su héroe, en Shrek es Fiona, una chica que se convierte finalmente en una ogra, y en Don Quijote es una campesina de La Mancha cuyos atributos son obra de la demencia del anciano.

Shrek y Don Quijote
¡Oye esa es mi princesa! ¡Encuentra la tuya!
  1. El antihéroe

Tanto el ideal de héroe caballeresco de la Edad Media, como el héroe romántico que adopta laPríncipe de Shrek estética de Disney, nos dice que un héroe debía ser un joven y apuesto hombre, con características especiales de arrojo y valentía empujado por los más nobles sentimientos de amor y de justicia, un paladín que en su empeño por salvar a su dama o princesa no se equivocaba jamás: todo un príncipe azul.  Frente a esto tenemos a Shrek, un ogro al que todo el mundo le teme y que no tiene ni la más mínima intención de heroicidad, y a Don Quijote, un anciano que perdió la razón por haber leído tantos libros de caballería y que, empujado por su locura, sale a buscar aventuras. En Shrek se manifiesta este enfrentamiento héroe-antihéroe cuando a “Encantador” el príncipe azul se torna en villano y hasta se le atribuyen características de metrosexualidad.

  1. La locura y la monstruosidad.

Don Quijote de la manchaEl origen de lo bello y lo bueno como fundamento de nuestra estética en el mundo occidental se funda en los planteamientos de Platón (siglo V a.c.) acerca de la armonía y la razón. Shrek y Don Quijote rompen de forma tajante con este paradigma, puesto que nada más desarmónico en cuanto a belleza que un ogro y nada más desajustado a la razón que un loco. Las características que en la Novela de Caballería y la lógica de Disney se atribuían a los villanos y malhechores, ahora constituye las del sustituto del héroe.

Finalmente

Otros tantos puntos se podrían rescatar para seguir estableciendo esta analogía, sin embargo estos cuatro fundamentan la esencia del punto de encuentro entre una obra maestra de la literatura universal como Don Quijote de la Mancha y la comedia infantil para grandes y pequeños de Shrek. La próxima vez que encontremos a un niño maravillado con el mundo de Shrek veámoslo como la posibilidad cierta de insertarlo también en la magia de la literatura.

Por Néstor Rojas López

Shrek de la Mancha y Don Quijote del pantano
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