Cuando hablamos de té sabemos que existe un gran número de plantas que sirven para hacer té. Aunque los más conocidos no pasan de 20, sin tomar en cuenta otras infusiones herbales. Así pues cada uno de estos tés, como el negro, verde, de menta o manzanilla, tienen distintos efectos beneficiosos en el organismo humano. A continuación los diferentes tipos de té y sus efectos positivos. 

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Té Verde

Té Verde
Té Verde. Imagen tomada de Nattuh.

Es sin lugar a dudas el té más popular y a la vez más investigado. Su producción es tan alta que oscila una cuarta parte del total de té en el mundo, siendo sus principales productores China, Japón y Vietnam. Las hojas para hacer el té verde no están oxidadas su ligero proceso de secado. El té es rico en antioxidantes y vitamina C.

Entre sus beneficios esta reducir la presión sanguínea, el riesgo de un ataque cardíaco o de ictus. También ayuda a adelgazar, mejorar la cognición,  el daño de la vista y reducir el colesterol. Aunque no es recomendable ingerir este tipo de té si se sufre de alguna enfermedad como gastritis, insomnio, hipertensión, osteoporosis, anemia o hepatitis. Curiosamente en el siglo XV muchos marineros europeos enfermaron de escorbuto y murieron, esto no afecto a los chinos, ya que el té verde también prevenía esa enfermedad.

Té Negro

Té negro
Té negro. Imagen tomada de Renacer A La Vida

Está hecho con la misma hoja del té verde sólo que se oxida en mayor grado que cualquier otro tipo de té derivado de la misma planta. También es conocido como té rojo y es producido en China, Sri Lanka, Nepal y Vietnam. Una de las peculiaridades de este té es que las hojas mantienen su sabor por años. El té negro trae beneficios para el sistema nervioso central y cardiovascular. Además relaja los bronquios, estimula el corazón y sirve como diurético. Sin embargo, pierde buena parte de sus efectos positivos si se le añade leche al té. Una curiosidad sobre el té negro es que hasta el siglo XIX se compactaba con ladrillos y era la moneda oficial de Mongolia, Siberia y el Tíbet.

Té Azul u Oolong

Té azul o Té oolong
Té azul o Té oolong. Imagen tomada de Ok diario

El té azul también es llamado té oolong. Es el punto medio entre el té verde y el té negro por su proceso de oxidación, siendo lo que le da su atípico color azul. El mejor té de este  tipo viene de China y Taiwán. No tiene aroma dulce y su sabor es amargo, según la forma de preparación. Se considera un antioxidante. Entre sus beneficios encontramos que regula la presión arterial, ayuda al sistema inmunológico y disminuye el colesterol. Además, mejora el proceso digestivo, por lo que ayuda a perder peso.

Té Blanco

Té Blanco en bandeja
Té Blanco. Imagen tomada de Sportadictos

Su sabor es más ligero que el de otros tipos de té, también proviene de la misma hoja del té verde. Sin embargo, casi no es procesado, sólo se evita que sus hojas se oxiden. Eso le da su sabor tradicional y pese a su nombre no es blanco sino amarillo claro. Entre sus beneficios al igual que el té verde previene las enfermedades cardíacas y ayuda a adelgazar, también previene la diabetes y tiene efectos antivirales y antibacterianos. Como curiosidad, en la Antigua China, alrededor del siglo VII el té blanco sólo podía ser consumido por el emperador y sus allegados.

Si bien los próximos de la lista no son tés como tal. Sino más bien infusiones, a diferencia los anteriores que provienen de la misma planta (camellia sinencis) se les llama popularmente como tés a pesar de que son de plantas diferentes.

Té de Tila

Té de tila
Té de tila. Imagen tomada de Para que Sirven

El tilo es una infusión Proviene de una flor llamada Tilia, que tiene muchos componentes nutricionales pero que en el té hacen efecto según la persona que lo consuma. Puede provocar alguno de estos efectos positivos, tranquilizante, relajante muscular, calmar cólicos, nervios y migrañas. Uno de sus mejores efectos es que mejora el insomnio, es decir, ayuda a dormir. También, abre el apetito y relaja el sistema cardiovascular aliviando enfermedades del corazón o varices. En México forma parte de su medicina tradicional.

Té de Menta

Té de menta o hierbabuena
Té de menta o hierbabuena. Imagen tomada de Sport Life

También llamado té de hierbabuena, es una infusión se originó en la antigua Grecia, donde se usaba como remedio para ayudar al proceso digestivo, para lo que aun sirve. El té es una mezcla de hojas de té con menta piperina, aunque también se le puede agregar una tisana de menta. Aún hace falta saber más sobre los efectos el té de menta en humanos pero hasta ahora se sabe que ayuda a combatir infecciones y alergias. Además, previene el cáncer y las enfermedades cardíacas. También se cree que por la menta pudiese ayudar a mejorar el intestino irritable y las enfermedades gastrointestinales. Controla el estrés y el asma.

Té de Manzanilla

Té de manzanilla con flores
Té de manzanilla. Imagen tomada de PsicoActiva

Comenzó a usarse en Grecia, su uso se extendió por Europa y el norte de Asia, tiene ingredientes antioxidantes. Tiene un efecto relajante, ya que ayuda a dormir o aumenta la calidad del sueño. También, mejora la digestión e incluso se ha recomendado tomar una taza de este té luego de cada comida. Algunos otros efectos, no comprobados del todo son el control del azúcar, la disminución de la ansiedad, actúa como antiinflamatorio, antialérgico y antibacterial. Curiosamente, la planta usada para hacer el té de manzanilla es una de las más resistentes, resistiendo sequías y temperaturas extremadamente frías.

Té de Hibisco

Té de Hibisco
Té de Hibisco. Imagen tomada del blog Flota

Esta infusión proviene de la flor de hibisco o una parte de la flor de Jamaica, lo que le da su característico color rojo. Se originó en el Antiguo Egipto y contiene vitamina A, C, D y B12 además de hierro y magnesio. Por su sabor amargo es recomendable endulzarlo y/o tomarlo frío. El té ayuda a regular la hipertensión y a combatir las infecciones. Así como a reducir el colesterol, la diabetes y la presión sanguínea. También beneficia el hígado y actúa como antidepresivo.

Té de Albahaca

Té de Albahaca
Té de Albahaca. Imagen tomada de Otros Jugos

Aunque no está entre los más nombrados, se puede hacer té con casi cualquier planta. Las propiedades de este té son las mismas que las de la albahaca. Por lo que, la infusión mejora la digestión, el sistema respiratorio y alivia los dolores de cabeza. También disminuye el riesgo de cálculos en los riñones y aumenta la producción de orina. Es además, antiinflamatorio, antiespasmódico y antibacteriano.

 

La mayoría de los tés mencionados tienen los mismos efectos beneficiosos para el organismo, aunque existen otros tipos de té como el té de durazno o el de limón y miel que además de tener estos efectos ayudan en otros aspectos. ¿Cuál es tu té favorito? O ¿Cuál de estos te animarías a probar luego de leer sus beneficios? Déjanos saber en un comentario.

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