¿Tener una vagina te hace mujer? (Identidad de GÉNERO en el siglo XXI)

una vagina no te hace mujer
Fuente: ve.emedemujer.

A lo largo de la historia, los movimientos a favor de las minorías han tomado un auge tremendo que es digno de admirar, ya que todos somos seres humanos, los cuales merecen tener las mismas oportunidades, disponibilidades y beneficios que nos ayuden a desarrollar una mejor cualidad humana. Y precisamente el concepto de identidad de género en el siglo XXI ha sido uno de los pilares de los modernos cambios. Sin embargo, no todo es color rosa (sin ánimo de ofender por un simple color) y así mismo se ha creado un nuevo problema colateral:  estos mismos grupos se convierten en aquello que quieren cambiar, siendo igual, o incluso peor a lo que están combatiendo.


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La comunidad LGBT

LGTBI
Fuente: uniradioinforma.

La comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexual y Trans-género, o LGBT como se le conoce normalmente, es un movimiento social que ha hecho un activismo marcado en los últimos tiempos con el objetivo de que las personas con diferentes orientaciones sexuales puedan tener los mismos derechos sociales y legales que las personas heterosexuales, con una firme opinión en que las personas deberían amar y dejar amar a los demás como sus corazones lo decidan, y este punto es un rotundo éxito al percatarse de la evolución que va tomando la mente humana, pasando de lo cuadrado a redondo, en cuanto al ojo crítico de la sociedad refiere.

Por otra parte, existen unos cuantos puntos débiles de estos mismos grupos sociales que nos llevan a pensar en que posiblemente se están convirtiendo sus principios en aquellos que juraron cambiar.

El movimiento feminista: ¿una burla?

 

movimiento feminista
Fuente: papermag

Pongamos como ejemplo a la comunidad feminista, quien hoy en día, cuenta con algunas representantes que manchan su nombre, transformando esta espectacular propuesta de igualdad, en una burla para todos los medios de comunicación, al no tener ideas claras de lo que la igualdad significa y al poner en un altar a la figura femenina y despreciar a la masculina.

Este punto es muy parecido a la polémica que se formó hace un tiempo con la famosa y aclamada estrella de cine Scarlett Johansson, quien fue escogida debido a su talento por los directores y productores de la película Rub & tug, para interpretar a un personaje llamado Dante “Tex” Gil, quien, según el guion, resultó ser transgénero.

El hecho de que una mujer heterosexual interpretara a un personaje con esta orientación, indignó a la comunidad LGBTI, alegando que cómo era posible que esta mujer pudiera entender el sentimiento que tiene una persona con dichas características. Scarlett rechazó el proyecto y tuvo que pedir disculpas públicamente, expresando que ella amaba lo que la comunidad LGBTI significaba, y que no haría nada para ofenderla.

Es tan “injusto” como las injusticias impartidas a ellos

injusticia como justicia
Fuente: istockphoto

Tomando como referencia a este último ejemplo, ¿La comunidad no pensó en que tal vez, le dieron el papel a Scarlett porque ella cumplía con los requisitos que buscaban los directores para lograr crear una obra maestra del séptimo arte? Y no realmente para despreciar o denigrar a actrices o actores transgénero, (que son excelentes en su oficio, por supuesto), sino porque estos simplemente, en cuanto a dotes actorales se refiere, no alcanzaban los estándares. En una comunidad donde se imparte la igualdad, hay que saber que si a dos personas se les busca por sus dotes actorales, se escogerá a la que sea mejor ACTUANDO, precisamente.

Ahora, la contraparte

Ángela Ponce
Ángela Ponce. Miss España 2018, figura controversial en el debate de la identidad de género en el siglo XXI. Fuente: vamos.com.ec

Se ha oído hablar mucho sobre la polémica acerca de la nueva Miss España, Ángela Ponce, quien es la primera mujer transgénero en participar en el concurso. Hasta aquí, de buenas a primeras, parece maravilloso, pues se demuestra que las oportunidades son iguales para todos, resaltando que la transición de Ángela ha sido tan impresionante como inspiradora para muchos. Pero, si comparamos esta historia con la anterior, protagonizada por Scarlett, vemos que no hay una igualdad tan marcada.

Los medios le impidieron a una mujer heterosexual realizar su trabajo pues no era transgénero, pero ¿una mujer transgénero si puede participar en una competición en la que asisten solo mujeres? Hay algo muy mal aquí.

El hecho de que se le haga presión a una excelente actriz por el simple hecho de no ser transgénero, es lo mismo a que a Ángela le hagan presión por no haber nacido como una mujer, y que entrase en un concurso para mujeres. Es lo mismo, pero la crítica solo va hacia un lado, y el apoyo, hacia el otro.

“Tener una vagina SÍ te hace mujer”

una vagina NO te hace mujer
Fuente: mujerglam

Tener una vagina sí te hace mujer, desde el punto de vista biológico, social, legal e incluso, dentro de muchas opiniones dentro de la comunidad LGBTI. Autores de libros sobre biología básica, recomendados para estudiantes de medicina, por supuesto, tales como Konrad Bachmann, Neil A. Campbell, Bruce Alberts, entre muchos otros, afirman que las mujeres poseen una vagina y esa es la principal característica básica que las distingue. Una mujer es eso por su biología, modo de pensar, naturalidad, actitudes, aptitudes y también, por tener una vagina.

Claro, existen los casos más que variados en los que una mujer nace sabiendo que en realidad es un hombre, o un hombre que sabía desde niño que era una mujer, pero el hecho de que una persona diga “una vagina no te hace mujer”, es absurdo, en muchos puntos de vista. Esto ha conmocionado al mundo, haciendo comedia en base a estas palabras, lo cual, no se distingue mucho del ejemplo dado anteriormente en cuanto al movimiento feminista.


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Conclusión

La igualdad es un término muy simple de soñar, pero difícil de llevar a la realidad. El hecho de que una persona perteneciente a la comunidad LGBTI se ofenda o no está de acuerdo por una opinión, es completamente entendible, pero cuando una persona heterosexual se ofende o está en desacuerdo debido una opinión, especialmente relacionada a la identidad de género en el siglo XXI, entonces es tachado como un homófobo, retrógrada, despreciable y cuadrado… Lectores, aquí también hay un problema de desigualdad y libertad de expresión,  pero el ojo crítico no lo desea ver.

¿Tener una vagina te hace mujer? (Identidad de GÉNERO en el siglo XXI)
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