Teoría Z (Todo lo que tienes que saber)

Su nombre parece el título de una película de acción de Marvel o DC o de alguna tira cómica de las mismas compañías, pero en realidad la “Teoría Z” fue estipulada en los Estados Unidos de América y hace referencia a una hipótesis comprobada que relaciona el aumento de la productividad laboral de una persona si sus jefes o empleadores comprenden su contexto personal, es decir, no se debe olvidar que un trabajador también es un ser humano y esta condición prevalece ante todo.

¿Qué es la Teoría Z?

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Es una fórmula que propone una forma de gestión empresarial y organizacional también conocida como método japonés. En este sentido, la Teoría Z tiene como premisa valorar las relaciones humanas interpersonales y es participativa. Esta promueve que el trabajo es un aspecto muy transcendental de la existencia y para la subsistencia del ciudadano promedio, por lo tanto, no se debe intentar separar lo uno de lo otro. De tal manera, asevera que un empleado incorporado en la masa laboral de una empresa si se mantiene totalmente satisfecho con la dinámica de ella, será mucho más productivo y tendrá una motivación sólida y auténtica para esforzarse al máximo en trabajar, con la finalidad de que el conjunto alcance todos sus objetivos.

Para sacar a la luz esta teoría, su creador tuvo que constatar que las empresas estadounidenses que marchaban bajo un modelo de operatividad semejante al japonés, eran las que gozaban de un éxito superior. Cabe destacar que, el modelo de organización japonés procura que el empleado dedique su vida laboral completa a la compañía, a través de una formación constante y un periodo lento pero progresivo de evaluación y promoción. En este sentido, se otorga jerarquía a la idea del “empleo de por vida”. De manera que se comprende que quien trabaja bajo presión y amenaza de ser echado o en un espacio de trabajo agresivo, su rendimiento disminuirá y especialmente si la situación de malestar continua latente un largo lapso.

Dentro del esquema laboral por el cual aboga la Teoría Z, los cambios o ascensos de puesto deben originarse tras un periodo largo de tiempo, y hasta entonces, todos los empleados que tengan igual nivel académico y/o tiempo en la empresa adoptan el mismo sueldo. Este aspecto colisiona directamente con el enfoque estadounidense tradicional, que busca el rápido progreso y la asignación inmediata de un ascenso a quien está mejor capacitado o demuestre mayor eficacia, lo cual genera una competencia que puede trastocar al individuo psicológicamente causando adicción al trabajo, entre otros males. Es por ello que en el modelo japonés se pueden asumir esas mismas responsabilidades pero en medio de un largo periodo y sin que se produzca un aumento del salario instantáneo sino también paulatino.

Contexto histórico de la Teoría Z

William Ouchi, un autor de origen norteamericano pero con ascendencia asiática y especialista en términos empresariales, estudió cómo, en medio de la crisis energética vivida durante los setenta en su país, las empresas estadounidenses disminuyeron cuantiosamente sus niveles de producción, mientras que los números de las japonesas se mantenían proyectados hacia el alza. En su libro sobre: “¿De qué forma los negocios americanos podían enfrentarse al desafío japonés?”, o en inglés “Theory how American Business can meet the Japanese Challenge”, el cual se imprimió y distribuyó en 1981, allí describió y amplificó esos rasgos del modus vivendi japonés, que se estaban aplicando a su organización empresarial e indicó que el fenómeno japonés se explicaba por el tipo de relación entre jefes y empleados.

Ouchi, con la ayuda de Richard Pascale, cimentó tres clases de compañías: las de tipo A, relacionadas a los esquemas estadounidenses típicos, las japonesas, que reciben la nomenclatura J, y las de tipo Z, que acopian en una innovadora forma de proceder con las características de las organizaciones japonesas para ser puestas en práctica en la cultura occidental.

Pasos para implementar la Teoría Z

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En primer orden es necesario cumplir con las  siguientes premisas y hay que estar seguros de conocer la cultura Z.

  1. La confianza: es la base, el jefe debe confiar en su trabajador y en que realiza su trabajo de la mejor manera posible, de tal modo, el trabajador que observe que se le ha otorgado confianza en él, se perseverará de manera espontánea para poder cumplir las expectativas. 
  2. Trato de comprensión y conciliación: es necesario ver al empleado como un ser holístico y es incapaz de apartar su vida privada del trabajo, puesto que el trabajo es una parte importante y grande en su vida, se crean vinculaciones constreñidas en las que jefes y trabajadores se conocen personalmente. Prestar notorio cuidado a las relaciones interpersonales es una de las máximas de esta teoría. Si un jefe se preocupa por lo que le sucede al empleado y su entorno, por sus metas superadas o fracasos, este se podrá sentir mejor y tácitamente  aumentará su arraigo con la institución y con ella su capacidad de laborar óptimamente.
  3. Respetar la diversidad: este método se adapta a las características de cada uno de sus empleados, brinda confort dentro de la a empresa y fomenta el buen ambiente de trabajo.

Las acciones a tomar para aplicar este esquema son:

  1. La afiliación de empleados nuevos debe ser igualmente bien atendida para que se involucren con facilidad.
  2. Es perentorio chequear cuál es la filosofía establecida en la empresa hasta el momento y cuáles estaban siendo los resultados obtenidos.
  3. Concretar con suma precisión la nueva representación organizacional a implementar y fomentar la participación de todo el equipo, así como la comprensión de la nueva cultura de empresa.
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Periodista con experiencia en radio, prensa escrita y televisión

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